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	<title>Velocidad de ejecución &#8211; FITENIUM</title>
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	<description>GenAI Workout &#38; Injury Alerts</description>
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	<title>Velocidad de ejecución &#8211; FITENIUM</title>
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		<title>Qué es el indice del esfuerzo y sus ventajas</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Adrian Garcia]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 08 Apr 2021 12:07:41 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Caracter del esfuerzo]]></category>
		<category><![CDATA[Índice del esfuerzo]]></category>
		<category><![CDATA[Pérdida de velocidad en la serie]]></category>
		<category><![CDATA[Velocidad de ejecución]]></category>
		<category><![CDATA[indice del esfuerzo]]></category>
		<category><![CDATA[perdida de velocidad]]></category>
		<category><![CDATA[velocidad]]></category>
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					<description><![CDATA[Todo sobre qué es el índice del esfuerzo, y sus ventajas En el siguiente artículo se introduce el concepto del Indice del Esfuerzo y su relación con la pérdida de la velocidad en la serie y el caracter del esfuerzo....]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<h2><strong>Todo sobre qué es el índice del esfuerzo, y sus ventajas</strong></h2>
<p>En el siguiente artículo se introduce el concepto del Indice del Esfuerzo y su relación con la pérdida de la velocidad en la serie y el caracter del esfuerzo.</p>
<p><em>En esta serie de artículos tratamos algunos conceptos mas importantes del entrenamiento de fuerza recogiendo notas del reciente libro publicado <a href="https://www.libreriadeportiva.com/libro/fuerza-velocidad-y-rendimiento-fisico-y-deportivo_73450"><strong>Fuerza Velocidad y Rendimiento Físico y Deportivo</strong></a> escrito por los reconocidos investigadores <strong>Juan José González Badillo y Juan Ribas Serna.</strong></em></p>
<h4>RESUMEN</h4>
<ul>
<li><em>Ante una misma intensidad relativa y una misma pérdida de velocidad en la serie la fatiga también es semejante, aunque el número de repeticiones realizado en la serie por cada sujeto sea distinto.</em></li>
<li><em> El índice del esfuerzo es el resultado de multiplicar la velocidad propia de cada porcentaje de la RM por el valor de la pérdida de velocidad  en la serie o conjunto de series.</em></li>
<li><em>El índice del esfuezo presenta un valor predictivo muy superior que cualquier otra variable para estimar la pérdida de velocidad con la carga de 1 m·s<sup>&#8211;</sup>¹, es decir, para estimar el grado de esfuerzo.</em></li>
<li><em>Solo si se igualan los índices del esfuerzos se puede asegurar que la intensidad relativa es la variable independiente del entrenamiento.</em></li>
<li><em>Rangos medios del índice del Esfuerzo entre 7.5 y 14.8 para el ejercicio de sentadilla con intensidad del 70 al 85%  ofrecen mejores resultados que valores superiores a 22.1.</em></li>
</ul>
<p>&nbsp;</p>
<p>Por una parte, se ha observado que cuando se entrena con cargas con las que se puede hacer un número máximo de repeticiones en la serie comprendido entre ~12 y ~4, y se realizan esfuerzos que van desde el 50% de las repeticiones posibles hasta el máximo de repeticiones posible (XRM o nRM), se da una estrecha relación entre la<a href="https://fitenium.com/perdida-de-velocidad-y-porcentaje-de-repeticiones-realizadas/"> pérdida de velocidad en la serie</a> y la <a href="https://fitenium.com/la-fatiga-en-distintos-tipos-de-esfuerzos/">fatiga generada</a>.  La fatiga fue estimada por la pérdida de velocidad ante una carga que se podía desplazar a 1 m*s-1 y por la pérdida de altura de salto.</p>
<p>La relación entre estas variables cuando se trata individualmente de cada una de las cargas  estudiadas es casi perfecta.  Pero, además, en este caso, cuando se consideraron todas conjuntamente también las relaciones fueron muy altas.  Eso quiere decir que cuando se trata de determinar la intensidad a través del número máximo de repeticiones posibles en la serie (entre 12 y 4 repeticiones máximas, en este caso), l<a href="https://fitenium.com/la-perdida-de-velocidad-en-la-serie/">la pérdida de velocidad en la serie</a>, o el número de repeticiones realizado en la serie, estima de manera notablemente precisa la fatiga generada en la serie.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><img class="aligncenter wp-image-30296 size-full" src="https://fitenium.com/wp-content/uploads/2020/09/ShA63pr9d0g.jpg" alt="indice del esfuerzo" width="640" height="427" />Sin embargo, en este caso conviene tener en cuenta dos cuestiones:</p>
<p>i) cuando se ha entrenado con estas cargas, no todos los sujetos lo hicieron con la misma intensidad relativa, ya que, como se ha visto, realizar las mismas repeticiones máximas en la serie no representa la misma intensidad relativa para todos los sujetos, y</p>
<p>ii) Se realizó un número determinado de repeticiones con respecto a las máximas posibles, empezando como mínimo con la mitad de las repeticiones posibles, por lo que no sabemos qué ocurre cuando se hace menos de la mitad de las repeticiones posibles en la serie, carga, que parece ser muy importante en el entrenamiento.</p>
<p>Por tanto, <strong>la intensidad relativa no fue la misma para todos los sujetos</strong>, la pérdida de velocidad en la serie no se determinó previamente a la realización del esfuerzo, sino que se midió a posteriori, los esfuerzos siempre se realizaron como mínimo con la mitad de las repeticiones posibles en la serie.</p>
<p>Por otra parte, cuando se parte de la misma intensidad relativa, se ha comprobando que ante una misma pérdida de velocidad en la serie,  el porcentaje de repeticiones realizando en la serie es semejante, lo que permite admitir que <strong>ante una misma intensidad relativa y una misma pérdida de velocidad en la serie la fatiga también es semejante, aunque el número de repeticiones realizado en la serie por cada sujeto sea distinto</strong>.</p>
<h4><strong>ante una misma intensidad relativa y una misma pérdida de velocidad en la serie la fatiga también es semejante, aunque el número de repeticiones realizado en la serie por cada sujeto sea distinto</strong></h4>
<p>Según lo expuesto, ante una misma intensidad relativa, bien esté estimada por el número máximo de repeticiones que se puede hacer en una serie, como si se hace por la velocidad de la primera repetición en la serie, la pérdida de velocidad en la serie es un buen estimador del grado de esfuerzo realizado.  Sin embargo, no tenemos aun una solución a todas las posibles situaciones que se nos presentan.  Por una parte, porque tomar como referencia una XRM no es lo adecuado, por las múltiples razones que hemos expuesto en el capítulo 4, y en segundo lugar porque no hemos contrastado el grado de esfuerzo generado ante distintas intensidades relativas cuando estas se determinan por la velocidad de la primera repetición.</p>
<p>En árticulos anteriores se ha mostrado que la definición y cuantificación del carácter del esfuerzo o grado de esfuerzo se expresa de la manera más completa y precisa por el valor de la velocidad de la primera repetición y por el valor de la pérdida de velocidad en la serie.  Si se parte de una misma velocidad en la primera repetición, es decir, de una misma intensidad relativa, esta variable ya está controlada,  por lo que lo único que quedaría por comprobar es si la pérdida de velocidad en la serie expresa bien el grado de esfuerzo.  Esto se ha comprobado sobradamente a través de los estudios comentados en los apartados anteriores.  Pero queda comprobar si, efectivamente, estas dos variables tienen validez cuando a la hora de calcular el grado de esfuerzo generado con la combinación de distintas intensidades relativas y distintas pérdidas de velocidad en la serie.</p>
<h4>la pérdida de velocidad en la serie es un buen estimador del grado de esfuerzo realizado</h4>
<p>Para abordar esta problemática, se ha llevado a cabo un estudio, parcialmente publicado (Rodríguez-Rosell et al., 2018), en el que se ha analizado la pérdida de velocidad con la carga de 1 m·s<sup>&#8211;</sup>¹ (fatiga) y la pérdida de salto (fatiga) producida en 16 esfuerzos, constituidos por cuatro pérdidas de velocidad después de tres series con la máxima carga del día ante cuatro intensidades relativas.  En press de banca las cuatro pérdidas de velocidad con respecto a la velocidad de la primera repetición fueron: 15, 25, 40 y 55%, y en sentadilla: 10, 20, 30 y 45%.  Las cuatro intensidades relativas para ambos ejercicios fueron: 50, 60, 70, y 80% de 1RM.  En la tabla 1 se presenta es esquema del estudio.</p>
<p><strong>Sentadilla</strong></p>
<table style="width: 69.693%;">
<tbody>
<tr>
<td style="width: 20.5837%;" width="130">Intensidad relativa determinada por la velocidad</td>
<td style="width: 147.005%;" colspan="4" width="484">Series (primer número) con cada pérdida de velocidad (porcentajes).  Entre paréntesis, el numero y orden en el que se realizaron los esfuerzos (e)</td>
</tr>
<tr>
<td style="width: 20.5837%;" width="130"><strong>~1.13 m·s<sup>&#8211;</sup>¹ (50% 1RM)</strong></td>
<td style="width: 18.5868%;" width="116">3 x 10% (E1)</td>
<td style="width: 19.8157%;" width="123">3 x 20% (E3)</td>
<td style="width: 19.8157%;" width="123">3 x 30% (E2)</td>
<td style="width: 88.7865%;" width="123">3 x 45% (E4)</td>
</tr>
<tr>
<td style="width: 20.5837%;" width="130"><strong>~0.98 m·s<sup>&#8211;</sup>¹ (60% 1RM)</strong></td>
<td style="width: 18.5868%;" width="116">3 x 10% (E5)</td>
<td style="width: 19.8157%;" width="123">3 x 20% (E7)</td>
<td style="width: 19.8157%;" width="123">3 x 30% (E6)</td>
<td style="width: 88.7865%;" width="123">3 x 45% (E8)</td>
</tr>
<tr>
<td style="width: 20.5837%;" width="130"><strong>~0.82 m·s<sup>&#8211;</sup>¹ (70% 1RM)</strong></td>
<td style="width: 18.5868%;" width="116">3 x 10% (E9)</td>
<td style="width: 19.8157%;" width="123">3 x 20% (E11)</td>
<td style="width: 19.8157%;" width="123">3 x 30% (E10)</td>
<td style="width: 88.7865%;" width="123">3 x 45% (E12)</td>
</tr>
<tr>
<td style="width: 20.5837%;" width="130"><strong>~0.68 m·s<sup>&#8211;</sup>¹ (80% 1RM)</strong></td>
<td style="width: 18.5868%;" width="116">3 x 10% (E13)</td>
<td style="width: 19.8157%;" width="123">3 x 20% (E15)</td>
<td style="width: 19.8157%;" width="123">3 x 30% (E14)</td>
<td style="width: 88.7865%;" width="123">3 x 45% (E16)</td>
</tr>
</tbody>
</table>
<p><strong> </strong></p>
<p><strong>Press de banca</strong></p>
<table style="width: 70.1149%;">
<tbody>
<tr>
<td style="width: 20.5837%;" width="130">Intensidad relativa determinada por la velocidad</td>
<td style="width: 148.08%;" colspan="4" width="484">Series (primer número) con cada pérdida de velocidad (porcentajes).  Entre paréntesis, el numero y orden en el que se realizaron los esfuerzos (e)</td>
</tr>
<tr>
<td style="width: 20.5837%;" width="130"><strong>~0.95 m·s<sup>&#8211;</sup>¹ (50% 1RM)</strong></td>
<td style="width: 18.5868%;" width="116">3 x 15% (E1)</td>
<td style="width: 19.8157%;" width="123">3 x 25% (E3)</td>
<td style="width: 19.8157%;" width="123">3 x 40% (E2)</td>
<td style="width: 89.8618%;" width="123">3 x 55% (E4)</td>
</tr>
<tr>
<td style="width: 20.5837%;" width="130"><strong>~0.79 m·s<sup>&#8211;</sup>¹ (60% 1RM)</strong></td>
<td style="width: 18.5868%;" width="116">3 x 15% (E5)</td>
<td style="width: 19.8157%;" width="123">3 x 25% (E7)</td>
<td style="width: 19.8157%;" width="123">3 x 40% (E6)</td>
<td style="width: 89.8618%;" width="123">3 x 55% (E8)</td>
</tr>
<tr>
<td style="width: 20.5837%;" width="130"><strong>~0.62 m·s<sup>&#8211;</sup>¹ (70% 1RM)</strong></td>
<td style="width: 18.5868%;" width="116">3 x 15% (E9)</td>
<td style="width: 19.8157%;" width="123">3 x 25% (E11)</td>
<td style="width: 19.8157%;" width="123">3 x 40% (E10)</td>
<td style="width: 89.8618%;" width="123">3 x 55% (E12)</td>
</tr>
<tr>
<td style="width: 20.5837%;" width="130"><strong>~0.47 m·s<sup>&#8211;</sup>¹ (80% 1RM)</strong></td>
<td style="width: 18.5868%;" width="116">3 x 15% (E13)</td>
<td style="width: 19.8157%;" width="123">3 x 25% (E15)</td>
<td style="width: 19.8157%;" width="123">3 x 40% (E14)</td>
<td style="width: 89.8618%;" width="123">3 x 55% (E16)</td>
</tr>
</tbody>
</table>
<p><strong> </strong></p>
<p><strong>Tabla 1.</strong> Esquema de los esfuerzos realizados con los ejercicios de sentadilla y press de banca, con cuatro intensidades relativas y cuatro pérdidas de velocidad en cada ejercicio (Rodríguez-Rosell et al., 2018).</p>
<p>En la figura 1 se presenta un ejemplo del protocolo seguido para llevar a cabo cada uno de los esfuerzos.  En cada sesión, durante la fase de calentamiento se medía la carga que el sujeto era capaz de desplazar a ~1 m·s<sup>&#8211;</sup>¹ (las tres barras oscuras iniciales de la figura), el sujeto seguía calentando hasta llegar a la carga con la que había que realizar el esfuerzo previsto para la sesión, realizando las  tres series a la máxima velocidad posible para alcanzar en cada serie la pérdida de velocidad prevista (los tres conjuntos de barras más claras del centro de la imagen).</p>
<p>Inmediatamente después de hacer la ultima repetición de la tercera serie, se medía de nuevo la velocidad con la carga  que previamente se había desplazado   ~1 m·s<sup>&#8211;</sup>¹ (barras oscuras a la derecha de la imagen) y se tomaba una muestra de sangre para medir la concentración del lactato.  Cuando se trataba del ejercicio se sentadilla, antes del calentamiento con cargas se hacia un calentamiento específico para el salto vertical y se medía éste, y al final de la ultima repetición de la sesión de entrenamiento se volvió a medir.</p>
<p><img class="aligncenter size-full wp-image-32505" src="https://fitenium.com/wp-content/uploads/2021/04/3.jpg" alt="" width="1423" height="828" /></p>
<p><strong>Figura 1.</strong> Ejemplo real de un protocolo de esfuerzo de un sujeto en el ejercicio de sentadilla con la carga equivalente al 60% de la RM (0,98 ~1 m·s<sup>&#8211;</sup>¹ de velocidad en la primera repetición de la primera serie) y un 30% de pérdida de velocidad en cada serie.  El tiempo de recuperación entre series fue de 4 minutos.  La pérdida media de velocidad en las tres serie fue del 29,5%, y la pérdida de velocidad con la carga 1 m·s<sup>&#8211;</sup>¹ post esfuerzo fue del 20,2%.  El sujeto realizo 7, 6 y 7 repeticiones en la primera, segunda y tercera serie, respectivamente, hasta perder la velocidad programada.  (Rodríguez –Rosell et al., 2018).</p>
<p>En la tabla 2 se exponen las pérdidas de velocidad con la carga de 1 m·s<sup>&#8211;</sup>¹ y la concentración de lactato después de los 16 esfuerzos con cada uno de los ejercicios.  Dentro de cada ejercicio, se observa una clara tendencia a perder más velocidad (mas fatiga) y a alcanzar mayor contracción de lactato que se pierde más velocidad en la serie ante una misma intensidad relativa, pero los valores de estas  dos variables disminuyen a medida que aumenta la intensidad relativa.  Aunque en el pie de la tabla se indican las diferencias entre los ejercicios en las variables de pérdida de velocidad y de concentración de lactato, debe tenerse en cuenta que estos datos se han producido con distintos valores de pérdida de velocidad en la serie en ambos ejercicios.</p>
<p>&nbsp;</p>
<table style="width: 74.8548%;" width="621">
<tbody>
<tr>
<td style="width: 48.7097%;" colspan="3" width="310"><strong>SQ</strong></td>
<td style="width: 141.613%;" colspan="3" width="312"><strong>BP</strong></td>
</tr>
<tr>
<td style="width: 17.5806%;" width="111"><strong>REP</strong></td>
<td style="width: 19.8387%;" width="132"><strong>Loss of MPV with V1  m·s<sup>&#8211;</sup>¹ load (%)</strong></td>
<td style="width: 11.2903%;" width="66"><strong>Lactate (mmol.L<sup>&#8211;</sup>¹</strong></td>
<td style="width: 16.6129%;" width="103"><strong>REP</strong></td>
<td style="width: 19.0323%;" width="124"><strong>Loss of MPV with V1  m·s<sup>&#8211;</sup>¹ load (%)</strong></td>
<td style="width: 105.968%;" width="85"><strong>Lactate (mmol*L<sup>&#8211;</sup>¹)</strong></td>
</tr>
<tr>
<td style="width: 17.5806%;" width="111"><strong>50% 1RM_10% VL</strong></td>
<td style="width: 19.8387%;" width="132">14.0 ± 7.7</td>
<td style="width: 11.2903%;" width="66">3.5 ± 1.9</td>
<td style="width: 16.6129%;" width="103">50% 1RM_15% VL</td>
<td style="width: 19.0323%;" width="124">14.0 ± 5.3</td>
<td style="width: 105.968%;" width="85">2.6 ± 0.5</td>
</tr>
<tr>
<td style="width: 17.5806%;" width="111"><strong>50% 1RM_20% VL</strong></td>
<td style="width: 19.8387%;" width="132">16.0 ± 7.2</td>
<td style="width: 11.2903%;" width="66">6.7 ± 2.8</td>
<td style="width: 16.6129%;" width="103">50% 1RM_25% VL</td>
<td style="width: 19.0323%;" width="124">20.5 ± 5.0</td>
<td style="width: 105.968%;" width="85">3.3 ± 0.9</td>
</tr>
<tr>
<td style="width: 17.5806%;" width="111"><strong>50% 1RM_30% VL</strong></td>
<td style="width: 19.8387%;" width="132">25.1 ± 8.2</td>
<td style="width: 11.2903%;" width="66">8.3 ± 3.1</td>
<td style="width: 16.6129%;" width="103">50% 1RM_40% VL</td>
<td style="width: 19.0323%;" width="124">37.7 ± 9.9</td>
<td style="width: 105.968%;" width="85">4.5 ± 1.1</td>
</tr>
<tr>
<td style="width: 17.5806%;" width="111"><strong>50% 1RM_45% VL</strong></td>
<td style="width: 19.8387%;" width="132">31.5 ± 8.5</td>
<td style="width: 11.2903%;" width="66">9.7 ± 2.7</td>
<td style="width: 16.6129%;" width="103">50% 1RM_55% VL</td>
<td style="width: 19.0323%;" width="124">46.0 ± 11.7</td>
<td style="width: 105.968%;" width="85">5.4 ± 0.9</td>
</tr>
<tr>
<td style="width: 17.5806%;" width="111"><strong>60% 1RM_10% VL</strong></td>
<td style="width: 19.8387%;" width="132">14.4 ± 5.1</td>
<td style="width: 11.2903%;" width="66">3.9 ± 1.6</td>
<td style="width: 16.6129%;" width="103">60% 1RM_15% VL</td>
<td style="width: 19.0323%;" width="124">13.1 ± 5.5</td>
<td style="width: 105.968%;" width="85">2.6 ± 0.4</td>
</tr>
<tr>
<td style="width: 17.5806%;" width="111"><strong>60% 1RM_20% VL</strong></td>
<td style="width: 19.8387%;" width="132">15.9 ± 6.7</td>
<td style="width: 11.2903%;" width="66">4.6 ± 1.7</td>
<td style="width: 16.6129%;" width="103">60% 1RM_25% VL</td>
<td style="width: 19.0323%;" width="124">18.5 ± 5.9</td>
<td style="width: 105.968%;" width="85">3.1 ± 0.5</td>
</tr>
<tr>
<td style="width: 17.5806%;" width="111"><strong>60% 1RM_30% VL</strong></td>
<td style="width: 19.8387%;" width="132">20.4 ± 6.9</td>
<td style="width: 11.2903%;" width="66">5.2 ± 2.1</td>
<td style="width: 16.6129%;" width="103">60% 1RM_40% VL</td>
<td style="width: 19.0323%;" width="124">24.1 ± 7.4</td>
<td style="width: 105.968%;" width="85">4.0 ± 0.7</td>
</tr>
<tr>
<td style="width: 17.5806%;" width="111"><strong>60% 1RM_45% VL</strong></td>
<td style="width: 19.8387%;" width="132">24.0 ± 10.1</td>
<td style="width: 11.2903%;" width="66">7.5 ± 2.0</td>
<td style="width: 16.6129%;" width="103">60% 1RM_55% VL</td>
<td style="width: 19.0323%;" width="124">37.1 ± 12.3</td>
<td style="width: 105.968%;" width="85">4.6 ± 0.9</td>
</tr>
<tr>
<td style="width: 17.5806%;" width="111"><strong>70% 1RM_10% VL</strong></td>
<td style="width: 19.8387%;" width="132">10.2 ± 5.9</td>
<td style="width: 11.2903%;" width="66">2.9 ± 0.9</td>
<td style="width: 16.6129%;" width="103">70% 1RM_15% VL</td>
<td style="width: 19.0323%;" width="124">12.3  ± 4.0</td>
<td style="width: 105.968%;" width="85">2.6 ± 0.4</td>
</tr>
<tr>
<td style="width: 17.5806%;" width="111"><strong>70% 1RM_20% VL</strong></td>
<td style="width: 19.8387%;" width="132">14.9 ± 7.5</td>
<td style="width: 11.2903%;" width="66">4.2 ± 1.5</td>
<td style="width: 16.6129%;" width="103">70% 1RM_25% VL</td>
<td style="width: 19.0323%;" width="124">18.2 ± 7.2</td>
<td style="width: 105.968%;" width="85">2.9 ± 0.4</td>
</tr>
<tr>
<td style="width: 17.5806%;" width="111"><strong>70% 1RM_30% VL</strong></td>
<td style="width: 19.8387%;" width="132">16.5 ± 7.6</td>
<td style="width: 11.2903%;" width="66">4.6 ± 1.7</td>
<td style="width: 16.6129%;" width="103">70% 1RM_40% VL</td>
<td style="width: 19.0323%;" width="124">24.5 ± 7.8</td>
<td style="width: 105.968%;" width="85">3.8 ± 0.5</td>
</tr>
<tr>
<td style="width: 17.5806%;" width="111"><strong>70% 1RM_45% VL</strong></td>
<td style="width: 19.8387%;" width="132">18.0 ± 9.3</td>
<td style="width: 11.2903%;" width="66">5.4 ± 1.6</td>
<td style="width: 16.6129%;" width="103">70% 1RM_55% VL</td>
<td style="width: 19.0323%;" width="124">31.2 ± 5.6</td>
<td style="width: 105.968%;" width="85">4.9 ± 1.1</td>
</tr>
<tr>
<td style="width: 17.5806%;" width="111"><strong>80% 1RM_10% VL</strong></td>
<td style="width: 19.8387%;" width="132">11.6 ± 6.3</td>
<td style="width: 11.2903%;" width="66">2.5 ± 0.8</td>
<td style="width: 16.6129%;" width="103">80% 1RM_15% VL</td>
<td style="width: 19.0323%;" width="124">10.3 ± 3.4</td>
<td style="width: 105.968%;" width="85">2.4 ± 0.4</td>
</tr>
<tr>
<td style="width: 17.5806%;" width="111"><strong>80% 1RM_20% VL</strong></td>
<td style="width: 19.8387%;" width="132">15.0 ± 5.4</td>
<td style="width: 11.2903%;" width="66">3.2 ± 1.0</td>
<td style="width: 16.6129%;" width="103">80% 1RM_25% VL</td>
<td style="width: 19.0323%;" width="124">14.2 ± 7.6</td>
<td style="width: 105.968%;" width="85">2.9 ± 0.6</td>
</tr>
<tr>
<td style="width: 17.5806%;" width="111"><strong>80% 1RM_30% VL</strong></td>
<td style="width: 19.8387%;" width="132">14.6 ± 5.0</td>
<td style="width: 11.2903%;" width="66">3.8 ± 2.0</td>
<td style="width: 16.6129%;" width="103">80% 1RM_40% VL</td>
<td style="width: 19.0323%;" width="124">18.1 ± 7.9</td>
<td style="width: 105.968%;" width="85">3.5 ± 0.5</td>
</tr>
<tr>
<td style="width: 17.5806%;" width="111"><strong>80% 1RM_45% VL</strong></td>
<td style="width: 19.8387%;" width="132">18.6 ± 6.7</td>
<td style="width: 11.2903%;" width="66">4.7 ± 2.0</td>
<td style="width: 16.6129%;" width="103">80% 1RM_55% VL</td>
<td style="width: 19.0323%;" width="124">25.3 ± 6.8</td>
<td style="width: 105.968%;" width="85">4.5 ± 0.8</td>
</tr>
</tbody>
</table>
<ul>
<li>SQ = ful back-quat exercise (n = 11); BP = bench press exercise (n = 10); REP = resistance exercise protocol; MPV = mean propulsive velocity; V1 m·s<sup>&#8211;</sup>¹ = load that elicited</li>
<li>MPV of ~1 m·s<sup>&#8211;</sup>¹; RM = repetition maximum.</li>
<li>Data are men ± SD Post-exercise lactate significantly different (P ˂ 0.001) from  pre-exercise for all REPs.</li>
<li>Significantly different than BP: p ˂ 0.001</li>
<li>Significantly different than BP: p ˂ 0.01</li>
<li>Significantly different than BP: p ˂ 0.05</li>
</ul>
<p><strong>Tabla 2.</strong> Pérdida de velocidad post esfuerzo con la carga de 1 m·s<sup>&#8211;</sup>¹ (columna central en cada ejercicio) concentración de lactato en los ejercicios de sentadilla (SQ) y press de banca (BP) (Rodríguez-Rosell et al., 2018).</p>
<h4>la fatiga generada por la sección de entrenamiento, tiende a ser mayor ante una misma pérdida de velocidad en la serie cuanto menor es la intensidad relativa</h4>
<p>Por tanto, según se ha indicado y se desprende de la tabla 2, la pérdida de velocidad con la carga de 1 m·s<sup>&#8211;</sup>¹, como indicador de la fatiga generada por la sección de entrenamiento, tiende a ser mayor ante una misma pérdida de velocidad en la serie cuanto menor es la intensidad relativa.  Cuando se entrena con el 50% de la RM en el press de banca se pierde un 29,6% para los cuatro pérdidas de velocidad con las que se entreno (15, 25, 40 y 55% de la velocidad de la primera repetición), mientras que con el 60, el 70 y el 80% se perdieron un 23,2, un 20,6% y un 17% respectivamente.  En sentadilla las pérdidas fueron: 21,6, 18,7, 14,9 y 15% para el 50, el 60, el 70 y el 80%, respetivamente.</p>
<p>Debe ponerse atención a este detalle, pues se tiende a pensar que si la intensidad relativa es menor, la fatiga también será menor, lo cual puede llevar a errores importantes: si la pérdida de velocidad es la misma, cuanto menor es la intensidad relativa (al menos desde el 50% de la RM, pero es muy probable que también se de en intensidades menores), mayor es la fatiga.  Esto, por otra parte, no debe llevarnos a otro probable error, como es pensar que entonces lo que hay que hacer es entrenar con cargas relativas elevadas, que producen menor fatiga, porque esto también puede tener importantes efectos negativos, pues con las cargas elevadas, la velocidad media de ejecución necesariamente ha de ser muy baja, lo cual puede tener un efecto no siempre positivo para el rendimiento, sino más bien lo contrario.</p>
<h4>con las cargas elevadas, la velocidad media de ejecución necesariamente ha de ser muy baja, lo cual puede tener un efecto no siempre positivo para el rendimiento, sino más bien lo contrario.</h4>
<p>Dado que cuanto menor es el porcentaje con el que se entrena mas repeticiones se pueden hacer hasta perder una determinada velocidad en la serie, la pérdida de velocidad con la carga de 1 m·s<sup>&#8211;</sup>¹ es dependiente de las repeticiones que se han hecho en la serie cuando los porcentajes oscilan entre el 50 y el 80% de la RM y sus valores se han estimado por la velocidad de la primera repetición en la primera serie de la sesión.</p>
<p>De hecho, la relación entre estas variables es de r = 0,94 (p˂0,001).  Pero es evidente que la fatiga generada por la primera repetición también debe ser incluida en la valoración del carácter del esfuerzo, ya que es el primer indicador del grado de esfuerzo que va a realizar un sujeto.  Esto nos llevaría a tratar de encontrar un índice que representara de manera más precisa y con alta validez el grado de fatiga.</p>
<p><img class="aligncenter size-full wp-image-30074" src="https://fitenium.com/wp-content/uploads/2020/09/1MiLJjXmPhA.jpg" alt="" width="640" height="427" /></p>
<p>Este índice debería incluir las dos variables que, según venimos proponiendo, pueden influir en la fatiga generada: la velocidad de la primera repetición (intensidad relativa) y la pérdida de velocidad en la serie.  Por tanto, e<strong>ste índice podría ser el resultado de multiplicar la velocidad de la primera repetición por la pérdida de velocidad en la sesión, que en este caso, estuvo compuesta por tres series.</strong></p>
<p>Tres series con la carga máxima de la sesión es un número  de serie muy habitual e incluso considerado como incluido dentro de un rango de series eficaz para la mejora de la fuerza (Rhea et al., 2002a; 2002b; 2003).  Este índice es una forma de presentar lo que se ha propuesto desde hace años, el “carácter del esfuerzo” (CE), pero cada vez definido de manera más precisa.  En este caso, a esta expresión del CE le podríamos llamar Índice de Esfuerzo (IE), que es lo que realmente representa, el grado de esfuerzo o grado de fatiga generado o provocado a la persona que se entrena.</p>
<h4>Tres series con la carga máxima de la sesión es un número  de serie muy habitual e incluso considerado como incluido dentro de un rango de series eficaz para la mejora de la fuerza</h4>
<p>Pero, este IE necesita ser validado por la comparación de su comportamiento y sus valores con un indicador indiscutible, y claramente valido, del grado de fatiga generado como es la pérdida de velocidad ante una misma carga absoluta, que en este caso, es la carga que se pueda desplazar a ~1 m·s<sup>&#8211;</sup>¹ antes de realizar el esfuerzo, así como la pérdida de altura del salto vertical, que es equivalente a decir pérdida de velocidad en el salto, cuando se trate de ejercicios realizados con las piernas, y que venimos utilizándolo desde antes de que aparecieran las primeras plataformas de contacto en los años 80.</p>
<p>Los valores de este <strong> IE serán el resultado de multiplicar la velocidad propia de cada porcentaje de la RM por el valor de la pérdida de velocidad  en la serie o conjunto  de serie</strong>.  Si, por ejemplo, la  carga relativa (porcentaje real de la RM) con la que se quiere entrenar tiene una velocidad media propulsiva propia de 1 m·s<sup>&#8211;</sup>¹ y  la pérdida  de velocidad que pretendemos es del 15%, el valor del IE resultante será de 15 (1&#215;15).</p>
<p>Naturalmente, cuando se lleva a la práctica,  este IE no siempre tendrá un valor exacto de 15, pues la velocidad de la primera repetición y la pérdida de velocidad en la serie no es probable que siempre coincidan con los valores programados, pero, en la práctica, las diferencias son muy escasas, por lo que su valor es prácticamente el mismo que el que se ha programado.</p>
<p>Y si esto es así, su efecto también debe ser el mismo.  No tendría sentido pensar que si en lugar de 15, el IE resultante tuviera una valor de 14,5, el efecto sería distinto, sobre todo porque en otro día podría ser de 15,3.  Considerar que estas pequeñas diferencias pudieran tener un efecto relevante en el resultado del entrenamiento seria darle demasiada importancia y poder al IE, más del mucho que ya tiene.</p>
<p>Naturalmente, para una misma pérdida de velocidad en la serie, los valores del IE son menores cuanto  mayor sea la intensidad relativa, ya que cuanto mayor sea ésta, menor es la velocidad propia de los porcentajes de la RM.  Esto debería dar lugar, como se ha mostrado en los resultados del estudio comentado, a que las pérdidas de velocidad  con la carga de 1 m·s<sup>&#8211;</sup>¹ (la fatiga) tiendan a ser menores con las intensidades más altas, lo cual, a su vez, da validez al propio IE, porque determina el grado de fatiga (pérdida de velocidad en la serie) en función de su valor como producto de las variables que lo componen, no solo en función del valor de una de ellas.</p>
<p>En las tablas 3 y 4 se aprecian los cálculos de los IE de los ejercicios de press de banca y sentadilla.</p>
<p>&nbsp;</p>
<table style="width: 83.1189%;">
<tbody>
<tr>
<td style="width: 186.552%;" colspan="13" width="619"><strong>Tabla de Índices de Esfuerzos</strong></p>
<p><strong>Press de Banca</strong></p>
<p><strong>Pérdidas de velocidad en la serie o conjunto de series</strong></td>
</tr>
<tr>
<td style="width: 9.87124%;" width="64"><strong>VEL. con % 1RM</strong></td>
<td style="width: 8.86981%;" width="57"><strong>% de la RM</strong></td>
<td style="width: 7.29614%;" width="47"><strong>10</strong></td>
<td style="width: 5.86552%;" width="38"><strong>15</strong></td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47"><strong>20</strong></td>
<td style="width: 5.86552%;" width="38"><strong>25</strong></td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47"><strong>30</strong></td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47"><strong>35</strong></td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47"><strong>40</strong></td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47"><strong>45</strong></td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47"><strong>50</strong></td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47"><strong>55</strong></td>
<td style="width: 96.7096%;" width="45"><strong>60</strong></td>
</tr>
<tr>
<td style="width: 9.87124%;" width="64"><strong>1,13</strong></td>
<td style="width: 8.86981%;" width="57">40</td>
<td style="width: 7.29614%;" width="47">11</td>
<td style="width: 5.86552%;" width="38">17</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">23</td>
<td style="width: 5.86552%;" width="38">28</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">34</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">40</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">45</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">51</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">57</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">62</td>
<td style="width: 96.7096%;" width="45">68</td>
</tr>
<tr>
<td style="width: 9.87124%;" width="64"><strong>1,04</strong></td>
<td style="width: 8.86981%;" width="57">45</td>
<td style="width: 7.29614%;" width="47">10</td>
<td style="width: 5.86552%;" width="38">16</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">21</td>
<td style="width: 5.86552%;" width="38">26</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">31</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">36</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">42</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">47</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">52</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">57</td>
<td style="width: 96.7096%;" width="45">62</td>
</tr>
<tr>
<td style="width: 9.87124%;" width="64"><strong>0,95</strong></td>
<td style="width: 8.86981%;" width="57">50</td>
<td style="width: 7.29614%;" width="47">10</td>
<td style="width: 5.86552%;" width="38">14</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">19</td>
<td style="width: 5.86552%;" width="38">24</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">29</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">33</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">38</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">43</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">48</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">52</td>
<td style="width: 96.7096%;" width="45">57</td>
</tr>
<tr>
<td style="width: 9.87124%;" width="64"><strong>0,87</strong></td>
<td style="width: 8.86981%;" width="57">55</td>
<td style="width: 7.29614%;" width="47">9</td>
<td style="width: 5.86552%;" width="38">13</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">17</td>
<td style="width: 5.86552%;" width="38">22</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">26</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">30</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">35</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">39</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">44</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">48</td>
<td style="width: 96.7096%;" width="45">52</td>
</tr>
<tr>
<td style="width: 9.87124%;" width="64"><strong>0,79</strong></td>
<td style="width: 8.86981%;" width="57">60</td>
<td style="width: 7.29614%;" width="47">8</td>
<td style="width: 5.86552%;" width="38">12</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">16</td>
<td style="width: 5.86552%;" width="38">20</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">24</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">28</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">32</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">36</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">40</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">43</td>
<td style="width: 96.7096%;" width="45">47</td>
</tr>
<tr>
<td style="width: 9.87124%;" width="64"><strong>0,7</strong></td>
<td style="width: 8.86981%;" width="57">75</td>
<td style="width: 7.29614%;" width="47">6</td>
<td style="width: 5.86552%;" width="38">8</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">11</td>
<td style="width: 5.86552%;" width="38">14</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">17</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">19</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">22</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">25</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">28</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">30</td>
<td style="width: 96.7096%;" width="45">33</td>
</tr>
<tr>
<td style="width: 9.87124%;" width="64"><strong>0,62</strong></td>
<td style="width: 8.86981%;" width="57">70</td>
<td style="width: 7.29614%;" width="47">6</td>
<td style="width: 5.86552%;" width="38">9</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">12</td>
<td style="width: 5.86552%;" width="38">16</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">19</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">22</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">25</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">28</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">31</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">34</td>
<td style="width: 96.7096%;" width="45">37</td>
</tr>
<tr>
<td style="width: 9.87124%;" width="64"><strong>0,55</strong></td>
<td style="width: 8.86981%;" width="57">75</td>
<td style="width: 7.29614%;" width="47">6</td>
<td style="width: 5.86552%;" width="38">8</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">11</td>
<td style="width: 5.86552%;" width="38">14</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">17</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">19</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">22</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">25</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">28</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">30</td>
<td style="width: 96.7096%;" width="45">33</td>
</tr>
<tr>
<td style="width: 9.87124%;" width="64"><strong>0,47</strong></td>
<td style="width: 8.86981%;" width="57">80</td>
<td style="width: 7.29614%;" width="47">5</td>
<td style="width: 5.86552%;" width="38">7</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">9</td>
<td style="width: 5.86552%;" width="38">12</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">14</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">16</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">19</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">21</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">24</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">26</td>
<td style="width: 96.7096%;" width="45">28</td>
</tr>
<tr>
<td style="width: 9.87124%;" width="64"><strong>0,4</strong></td>
<td style="width: 8.86981%;" width="57">85</td>
<td style="width: 7.29614%;" width="47">4</td>
<td style="width: 5.86552%;" width="38">6</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">8</td>
<td style="width: 5.86552%;" width="38">10</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">12</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">14</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">16</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">18</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">20</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">22</td>
<td style="width: 96.7096%;" width="45">24</td>
</tr>
<tr>
<td style="width: 9.87124%;" width="64"><strong>0,32</strong></td>
<td style="width: 8.86981%;" width="57">90</td>
<td style="width: 7.29614%;" width="47">3</td>
<td style="width: 5.86552%;" width="38">5</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">6</td>
<td style="width: 5.86552%;" width="38">8</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">10</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">11</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">13</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">14</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">16</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">18</td>
<td style="width: 96.7096%;" width="45"></td>
</tr>
<tr>
<td style="width: 9.87124%;" width="64"><strong>0,25</strong></td>
<td style="width: 8.86981%;" width="57">95</td>
<td style="width: 7.29614%;" width="47">3</td>
<td style="width: 5.86552%;" width="38">4</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">5</td>
<td style="width: 5.86552%;" width="38">6</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">8</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">9</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">10</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">11</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47"></td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47"></td>
<td style="width: 96.7096%;" width="45"></td>
</tr>
</tbody>
</table>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Tabla 3. </strong> IE en el Ejercicio de Press de Banca (Valores Redondeados)</p>
<p><strong> </strong></p>
<table style="width: 82.2821%;">
<tbody>
<tr>
<td style="width: 184.692%;" colspan="13" width="619"><strong>Tabla de Índices de Esfuerzos</strong></p>
<p><strong>Sentadilla</strong></p>
<p><strong>Pérdidas de velocidad en la serie o conjunto de series</strong></td>
</tr>
<tr>
<td style="width: 9.87124%;" width="64"><strong>Vel. con % 1RM</strong></td>
<td style="width: 8.86981%;" width="57"><strong>% de la RM</strong></td>
<td style="width: 7.29614%;" width="47"><strong>10</strong></td>
<td style="width: 5.86552%;" width="38"><strong>15</strong></td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47"><strong>20</strong></td>
<td style="width: 5.86552%;" width="38"><strong>25</strong></td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47"><strong>30</strong></td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47"><strong>35</strong></td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47"><strong>40</strong></td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47"><strong>45</strong></td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47"><strong>50</strong></td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47"><strong>55</strong></td>
<td style="width: 94.8498%;" width="45"><strong>60</strong></td>
</tr>
<tr>
<td style="width: 9.87124%;" width="64"><strong>1,28</strong></td>
<td style="width: 8.86981%;" width="57">40</td>
<td style="width: 7.29614%;" width="47">13</td>
<td style="width: 5.86552%;" width="38">19</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">26</td>
<td style="width: 5.86552%;" width="38">32</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">38</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">45</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">51</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">58</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">54</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">70</td>
<td style="width: 94.8498%;" width="45">77</td>
</tr>
<tr>
<td style="width: 9.87124%;" width="64"><strong>1,21</strong></td>
<td style="width: 8.86981%;" width="57">45</td>
<td style="width: 7.29614%;" width="47">12</td>
<td style="width: 5.86552%;" width="38">18</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">24</td>
<td style="width: 5.86552%;" width="38">30</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">36</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">42</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">48</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">54</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">61</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">67</td>
<td style="width: 94.8498%;" width="45">73</td>
</tr>
<tr>
<td style="width: 9.87124%;" width="64"><strong>1,14</strong></td>
<td style="width: 8.86981%;" width="57">50</td>
<td style="width: 7.29614%;" width="47">11</td>
<td style="width: 5.86552%;" width="38">17</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">23</td>
<td style="width: 5.86552%;" width="38">29</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">34</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">40</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">46</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">51</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">57</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">63</td>
<td style="width: 94.8498%;" width="45">68</td>
</tr>
<tr>
<td style="width: 9.87124%;" width="64"><strong>1,07</strong></td>
<td style="width: 8.86981%;" width="57">55</td>
<td style="width: 7.29614%;" width="47">11</td>
<td style="width: 5.86552%;" width="38">16</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">21</td>
<td style="width: 5.86552%;" width="38">27</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">32</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">37</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">43</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">48</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">54</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">59</td>
<td style="width: 94.8498%;" width="45">64</td>
</tr>
<tr>
<td style="width: 9.87124%;" width="64"><strong>1</strong></td>
<td style="width: 8.86981%;" width="57">60</td>
<td style="width: 7.29614%;" width="47">10</td>
<td style="width: 5.86552%;" width="38">15</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">20</td>
<td style="width: 5.86552%;" width="38">25</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">30</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">35</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">40</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">45</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">50</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">55</td>
<td style="width: 94.8498%;" width="45">60</td>
</tr>
<tr>
<td style="width: 9.87124%;" width="64"><strong>0,92</strong></td>
<td style="width: 8.86981%;" width="57">65</td>
<td style="width: 7.29614%;" width="47">9</td>
<td style="width: 5.86552%;" width="38">14</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">18</td>
<td style="width: 5.86552%;" width="38">23</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">28</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">32</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">37</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">41</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">46</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">51</td>
<td style="width: 94.8498%;" width="45">55</td>
</tr>
<tr>
<td style="width: 9.87124%;" width="64"><strong>0,84</strong></td>
<td style="width: 8.86981%;" width="57">70</td>
<td style="width: 7.29614%;" width="47">8</td>
<td style="width: 5.86552%;" width="38">13</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">17</td>
<td style="width: 5.86552%;" width="38">21</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">25</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">29</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">34</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">38</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">42</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">46</td>
<td style="width: 94.8498%;" width="45">50</td>
</tr>
<tr>
<td style="width: 9.87124%;" width="64"><strong>0,76</strong></td>
<td style="width: 8.86981%;" width="57">75</td>
<td style="width: 7.29614%;" width="47">8</td>
<td style="width: 5.86552%;" width="38">11</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">15</td>
<td style="width: 5.86552%;" width="38">19</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">23</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">27</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">30</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">34</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">38</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">42</td>
<td style="width: 94.8498%;" width="45">46</td>
</tr>
<tr>
<td style="width: 9.87124%;" width="64"><strong>0,68</strong></td>
<td style="width: 8.86981%;" width="57">80</td>
<td style="width: 7.29614%;" width="47">7</td>
<td style="width: 5.86552%;" width="38">10</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">14</td>
<td style="width: 5.86552%;" width="38">17</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">20</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">24</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">27</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">31</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">34</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">37</td>
<td style="width: 94.8498%;" width="45">41</td>
</tr>
<tr>
<td style="width: 9.87124%;" width="64"><strong>0,59</strong></td>
<td style="width: 8.86981%;" width="57">85</td>
<td style="width: 7.29614%;" width="47">6</td>
<td style="width: 5.86552%;" width="38">9</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">12</td>
<td style="width: 5.86552%;" width="38">15</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">18</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">21</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">24</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">27</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">30</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">32</td>
<td style="width: 94.8498%;" width="45"></td>
</tr>
<tr>
<td style="width: 9.87124%;" width="64"><strong>0,51</strong></td>
<td style="width: 8.86981%;" width="57">90</td>
<td style="width: 7.29614%;" width="47">5</td>
<td style="width: 5.86552%;" width="38">8</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">10</td>
<td style="width: 5.86552%;" width="38">13</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">15</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">18</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">20</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">23</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47"></td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47"></td>
<td style="width: 94.8498%;" width="45"></td>
</tr>
<tr>
<td style="width: 9.87124%;" width="64"><strong>0,42</strong></td>
<td style="width: 8.86981%;" width="57">95</td>
<td style="width: 7.29614%;" width="47">4</td>
<td style="width: 5.86552%;" width="38">6</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">8</td>
<td style="width: 5.86552%;" width="38">11</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">13</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">15</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47"></td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47"></td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47"></td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47"></td>
<td style="width: 94.8498%;" width="45"></td>
</tr>
</tbody>
</table>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Tabla 4.</strong>  IE en el Ejercicio de Sentadilla (Valores Redondeados)</p>
<p>Los datos de las tablas 3 y 4 están redondeados, y pueden diferir ligeramente de los publicados en el libro sobe la velocidad de 2017 (González-Badillo et al., 2017).  Esto se debe a que en aquel documento los valores de los IE estaban derivados directamente de los datos reales del estudio, mientras que en este caso se trata del cálculo de cada IE según la velocidad propia del porcentaje correspondiente y de la pérdida de velocidad prevista.  Los espacios en blanco de las tablas se deben  a que con las intensidades relativas correspondientes no se puede producir una pérdida de velocidad como la que se indica.</p>
<p>Se ha considerado como velocidad mínima posible en la serie hasta el fallo muscular 0,14 y 0,27 m·s<sup>&#8211;</sup>¹ para el press de banca y la sentadilla, respectivamente.  Estos valores se corresponden con los obtenidos como media en los respectivos test de máximo número posible de repeticiones en la serie (tablas 1 y 3).</p>
<p>Una vez aclaradas estas cuestiones relacionadas con el concepto de IE, procede comprobar su validez como indicador del grado de esfuerzo o de fatiga generado en un entrenamiento.  Para ello, se ha comprobado su relación con los dos criterios de referencia, la pérdida de velocidad con la carga de 1 m·s<sup>&#8211;</sup>¹ y la pérdida de salto vertical (CMJ). La relación del IE y la pérdida de velocidad con la carga de 1 m·s<sup>&#8211;</sup>¹ fue de r = 0,98 (p ˂ 0,001) para el press de banca y de r = 0,091 (p ˂ 0,001) para sentadilla (figura 2).</p>
<p><strong><img class="aligncenter size-full wp-image-32508" src="https://fitenium.com/wp-content/uploads/2021/04/4.jpg" alt="" width="614" height="779" /><br />
Figura 2.</strong> Relación entre el IE (grado de esfuerzo y la pérdida de velocidad con la carga de 1 m·s<sup>&#8211;</sup>¹ en press de banca (figura superior y en sentadilla (figura inferior). ETE error típico de estimación.  (Rodríguez-Roseel et al., 2018).</p>
<h3>El Indice del esfuerzo presenta un valor predictivo muy superior que cualquier otra variable para estimar la pérdida de velocidad con la carga de 1 m·s<sup>&#8211;</sup>¹, es decir, para estimar el grado de esfuerzo, que es lo que se programa cuando se diseña un entrenamiento.</h3>
<p>Por tanto, este IE presenta un valor predictivo muy superior que cualquier otra variable para estimar la pérdida de velocidad con la carga de 1 m·s<sup>&#8211;</sup>¹, es decir, para estimar el grado de esfuerzo, que, como se ha indicado, es lo que se programa cuando se diseña un entrenamiento.  Si cuantificamos estas relaciones en términos de varianza explicada, vemos que el IE en el press de banca explica el 96% de la varianza de la pérdida de velocidad con la carga de 1 m·s-¹, prácticamente la totalidad de la varianza, y el IE de la sentadilla el 83%.</p>
<p>Es decir, en ambos casos se explica un porcentaje muy alto de la varianza producida en la pérdida de velocidad  con la carga de 1 m·s<sup>&#8211;</sup>¹.  El valor ligeramente menor que se da en la sentadilla puede venir explicando por la mayor complejidad técnica de este ejercicio en comparación con el press de banca.  Además, el IE presenta alta correlación con la pérdida de CMJ (r = 0,93; p ˂ 0,001; explica el 86,5% de la varianza de la pérdida de alto, y con un error típico de estimación muy bajo: 1,8).</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><img class="aligncenter size-full wp-image-29824" src="https://fitenium.com/wp-content/uploads/2020/09/f10batXg1hY.jpg" alt="" width="640" height="960" /></p>
<p>Por tanto, estos valores de correlación y sus correspondientes valores de varianza explicada nos proporcionan una alta confianza en el poder predictor del IE en ambos ejercicios, con la particularidad de que la sentadilla puede ser valorada por dos ejercicios o criterios indicadores de fatiga.</p>
<p>Pero, además de lo indicado, el IE generado en la sentadilla ofrece la oportunidad de aplicarlo  a otras variables relacionadas con un ejercicio utilizado con mucha frecuencia en el entrenamiento de cualquier deportista, como es el sprint.  En el estudio comentado, también se valoró el grado de fatiga a través de la carrera de 20 m.  Este test se realizo ~2 minutos después de terminar el esfuerzo.  Las relaciones entre el IE y una serie de variables fueron: con el aumento del tiempo en 20 m, r = 0,77 (p ˂ 0,001), con la pérdida de velocidad máxima, r = 0,84 (p ˂ 0,001) y con el aumento del tiempo de contacto en la carrera, r = 0,66 (p ˂ 0,01).  Como se puede apreciar, el IE en sentadilla tiene una aplicación importante en la predicción de la fatiga en distintos tipos de rendimientos.</p>
<p>En este sentido, es pertinente y muy relevante la relación que se observa en el IE en el ejercicio de sentadilla completa y la reducción del rendimiento  en la carrera de 20 m. En la figura 3 se encuentra la presentación gráfica de esta relación.</p>
<p>En el gráfico se puede observar que para un IE de 10, el aumento del tiempo en la carrera es de más del 3,5%.  Se trata de un efecto negativo agudo muy considerable.  Esto es más relevante  si tenemos en cuenta que el IE que provoca esta reducción del rendimiento es pequeño.  Equivale a realizar 4-5 repeticiones con una carga relativa del 60% de la RM.  Lo que significa que con el 60% de la RM debería perderse el 10% de la velocidad de la primera  repetición en la serie.</p>
<p>Como se explica en el propio gráfico, con el 60% se pueden hacer unas 16 repeticiones de media.  Una pérdida del 10% de la velocidad en la serie significa que se ha realizado el 26,9% de las repeticiones posibles, y esto equivale a hacer 4-5 repeticiones en la serie.  Es decir,  este entrenamiento, con tres series, es un entrenamiento moderado-bajo, que podría ser muy positivo para la mejora del rendimiento para muchos deportistas, pero que ha provocado un efecto agudo negativo sobre una carrera de 20 m a los ~2 minutos después de hacer el ejercicio de sentadilla.</p>
<p>Es natural, por una parte, que si el tiempo de intervalo hubiera sido menor, como es habitual en algunas prácticas del entrenamiento, el efecto negativo hubiera sido mayor, y, por otra parte, que, según se desprende del propio grafico, con IE superiores, los efectos tenderían a ser aun más negativos.</p>
<p><strong><img class="aligncenter size-full wp-image-32510" src="https://fitenium.com/wp-content/uploads/2021/04/5.jpg" alt="" width="880" height="466" /><br />
Conclusión: el supuesto ejercicio de “transferencia”, además de no ser tal, se puede realizar en condiciones bastante negativas.</strong></p>
<p><strong>Figura 3.</strong> Relación entre el IE y el cambio  del tiempo en una carrera de 20 m realizada ~2 minutos después de haber realizado en ejercicio de sentadilla (ver texto para mayor explicación) (Datos extraídos de la tesis doctoral de Rodríguez-Rosell).</p>
<p>Esta secuencia de ejercicio, pero con menos tiempo de recuperación entre ellos, es considerada en algunas casos como “ejercicio de transferencia” o que se ejecutan de esta manera porque así al realizar el segundo ejercicio “se le está transfiriendo algo” al  segundo ejercicio.  Sin embargo, estos resultados nos indican que el supuesto ejercicio de “transferencia”, además de no ser tal, se está realizando en unas condiciones bastante desfavorables, con cada pérdida de rendimiento.</p>
<p>Es lógico pensar que si se hacen carreras de 20 m, es para realizarlas a la máxima velocidad personal del sujeto o próxima a ella, o, en el peor caso, con una mínima pérdida de velocidad, que sería suficiente para interrumpir el entrenamiento.  Sin embargo, con esta secuencia de ejercicio, tan habitual, ni se “hace transferencia” ni se entrena en condiciones adecuadas, sino más bien lo contrario.</p>
<p>Además de las pérdidas de velocidad con la carga de 1 m·s<sup>&#8211;</sup>¹, el CMJ es también un criterio de referencia para la valoración de la fatiga.  Este ejercicio, además, es muy fácil de realizar, no interfiere con el entrenamiento y no genera fatiga, por lo que, si las pérdidas de alto tuvieran relación con otros ejercicios y con la propia pérdida  de velocidad con la carga de 1 m·s<sup>&#8211;</sup>¹, podría ser un ejercicio muy útil para valorar el grado de fatiga que alcanza en una sesión de entrenamiento de manera fácil, rápida y económica.</p>
<p>Como era de esperar, ya que la pérdida de salto es pérdida de velocidad, la pérdida de CMJ tiene una alta relación con la pérdida de velocidad con la carga de 1 m·s-¹,   r = 0,96 (p ˂ 0,001), por lo  que en el ejercicio de sentadilla, para estimar el grado de fatiga, sería equivalente medir la pérdida de velocidad con la carga de 1 m·s<sup>&#8211;</sup>¹ o la pérdida de salto. Pero, además, la pérdida del CMJ sirve como un buen predictor del aumento del tiempo en 20 (r = 0,79; p ˂ 0,001) y en 5 m (r = 0,84; p ˂ 0,001), de la pérdida de velocidad en la carrera (r = 0,77; p ˂ 0,001) y del aumento del tiempo de contacto (r = 0,77; p ˂ 0,001).</p>
<p>Si se toman las ecuaciones de regresión indicadas en la figura 16.5 para el press de banca y la sentadilla, así como la asociada al CMJ en su relación con el IE (y = 0,3306x + 9,3785), podemos tener una estimación bastante aproximada de la pérdida de velocidad con la carga de 1 m·s<sup>&#8211;</sup>¹ y del CMJ ante distintos valores de IE (tabla 16.13).</p>
<p>Con estos datos y los que se han comentado sobre las variables que conforman el IE se abre un amplio campo de investigación.  Lo primero sería determinar el efecto de los distintos valores de IE (tabla 3).  Con estos datos y los que hemos comentado sobre las variables que conforman el IE se abre un amplio campo de investigación.  Lo primero sería determinar el efecto de los distintos valores de IE, es decir, de los distintos grados de esfuerzo.  Sobre esto aún no hay suficientes datos, aunque mas adelante se darán algunas orientaciones que pueden servir de referencia para mejorar el conocimiento sobre la relación carga-efecto del entrenamiento.</p>
<p>&nbsp;</p>
<table>
<tbody>
<tr>
<td width="57"></td>
<td width="142"><strong>Press de banca</strong></td>
<td width="142"><strong>Sentadilla</strong></td>
<td width="104"><strong>CMJ</strong></td>
</tr>
<tr>
<td width="57">IE</td>
<td width="142"><strong>Perd. Vel. 1 m/s</strong></td>
<td width="142"><strong>Perd. Vel. 1 m/s</strong></td>
<td width="104"><strong>Perd. CMJ</strong></td>
</tr>
<tr>
<td width="57"><strong>6</strong></td>
<td width="142">8,5</td>
<td width="142">10,7</td>
<td width="104">11,4</td>
</tr>
<tr>
<td width="57"><strong>8</strong></td>
<td width="142">10,0</td>
<td width="142">11,4</td>
<td width="104">12,0</td>
</tr>
<tr>
<td width="57"><strong>10</strong></td>
<td width="142">11,6</td>
<td width="142">12,2</td>
<td width="104">12,7</td>
</tr>
<tr>
<td width="57"><strong>12</strong></td>
<td width="142">13,2</td>
<td width="142">12,9</td>
<td width="104">13,3</td>
</tr>
<tr>
<td width="57"><strong>14</strong></td>
<td width="142">14,8</td>
<td width="142">13,6</td>
<td width="104">14,0</td>
</tr>
<tr>
<td width="57"><strong>16</strong></td>
<td width="142">16,4</td>
<td width="142">14,3</td>
<td width="104">14,7</td>
</tr>
<tr>
<td width="57"><strong>18</strong></td>
<td width="142">18,0</td>
<td width="142">15,1</td>
<td width="104">15,3</td>
</tr>
<tr>
<td width="57"><strong>20</strong></td>
<td width="142">19,6</td>
<td width="142">15,8</td>
<td width="104">16.0</td>
</tr>
<tr>
<td width="57"><strong>22</strong></td>
<td width="142">21,2</td>
<td width="142">16,5</td>
<td width="104">16,7</td>
</tr>
<tr>
<td width="57"><strong>24</strong></td>
<td width="142">22,8</td>
<td width="142">17,3</td>
<td width="104">17,3</td>
</tr>
<tr>
<td width="57"><strong>26</strong></td>
<td width="142">24,4</td>
<td width="142">18,0</td>
<td width="104">18,0</td>
</tr>
<tr>
<td width="57"><strong>28</strong></td>
<td width="142">26,0</td>
<td width="142">18,7</td>
<td width="104">18,6</td>
</tr>
<tr>
<td width="57"><strong>30</strong></td>
<td width="142">27,6</td>
<td width="142">19,5</td>
<td width="104">19,3</td>
</tr>
<tr>
<td width="57"><strong>32</strong></td>
<td width="142">29,2</td>
<td width="142">20,2</td>
<td width="104">20,0</td>
</tr>
<tr>
<td width="57"><strong>34</strong></td>
<td width="142">30,8</td>
<td width="142">20,9</td>
<td width="104">20,6</td>
</tr>
<tr>
<td width="57"><strong>36</strong></td>
<td width="142">32,4</td>
<td width="142">21,7</td>
<td width="104">21,3</td>
</tr>
<tr>
<td width="57"><strong>38</strong></td>
<td width="142">34,0</td>
<td width="142">22,4</td>
<td width="104">21,9</td>
</tr>
<tr>
<td width="57"><strong>40</strong></td>
<td width="142">35,6</td>
<td width="142">23,1</td>
<td width="104">22,6</td>
</tr>
</tbody>
</table>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Tabla  3.</strong> Valores estimados de pérdida de velocidad con la carga de   1 m·s-¹ y con el CMJ con un  rango de IE desde 6 a 40.</p>
<p>Además de lo indicado, el IE, la pérdida de velocidad con la carga de 1 m·s<sup>&#8211;</sup>¹ y el CMJ presentan una alta validez predictiva del estrés metabólico, estimado a través de la concentración del lactato después del esfuerzo.</p>
<h3>El IE, la pérdida de velocidad con la carga de 1 m·s<sup>&#8211;</sup>¹ y el CMJ presentan una alta validez predictiva del estrés metabólico</h3>
<p>En el estudio comentado, la concentración de lactato presentó relaciones positivas significativas con el IE en el press de banca  (r = 0,95; p ˂ 0,001) y la sentadilla (r = 0,9; p ˂ 0,001), con la pérdida de velocidad con la carga de 1 m·s<sup>&#8211;</sup>¹ en el press de banca (r = 0,95; p ˂ 0,001) y la sentadilla (r = 0,95; 0,001) y con la pérdida de salto (r = 0,98; p ˂ 0,001).  Como se puede deducir de estos resultados, conociendo la pérdida de velocidad con la carga de 1 m·s<sup>&#8211;</sup>¹ y la pérdida de altura de salto, se puede hacer una estimación muy precisa de la concentración de lactato, o mejor aún, si se conocen los valores de estas dos variables, no es necesario hacer ninguna prueba de concentración de lactato post-esfuerzo, ya que lo realmente importante es el conocimiento del grado de esfuerzo, determinado por la fatiga, algo que no nos puede dar la concentración de lactato.</p>
<p>Tomados en su conjunto todos estos datos, justificados por la alta validez mostrada, podemos admitir que esta forma de expresión del carácter del esfuerzo (CE) nos permite avanzar  en el conocimiento de la carga (esfuerzo) que se programa y, especialmente, de la carga que se ha generado en cada sujeto una vez realizado el entrenamiento.</p>
<p><img class="aligncenter size-full wp-image-29634" src="https://fitenium.com/wp-content/uploads/2020/09/s5dnzXcSwJM.jpg" alt="" width="640" height="427" /></p>
<p>Como una aplicación práctica inicial, si tenemos en cuenta, como se ha indicado anteriormente, que lo que se programa es una serie o sucesión ordenada de esfuerzos, si se quisiera comparar el efecto de distintos rangos de intensidad sobre los cambios en fuerza, o en otros tipos de rendimiento, habría que controlar una variable clave en el propio rendimiento como es el esfuerzo generado, es decir, el CE / grado de esfuerzo de cada sesión a través del IE.</p>
<p>Esto significa que no solo sería necesario c<strong>ontrolar que la intensidad relativa fuera real y que la pérdida de velocidad en la serie también se controle a través de una medida precisa, sino que habría que asegurar que el IE fuera equivalente, y para ello sería necesario que las pérdidas de velocidad en la serie fueran distintas para cada intensidad relativa, de manera  que se igualasen los esfuerzos</strong>.  Solo si esto se hace así, se podría aceptar que la variable independiente del estudio es verdaderamente la intensidad relativa.</p>
<h4>Solo si se igualan los índices del esfuerzo se podría acepta que la variable independiente de estudio es la intensidad relativa</h4>
<p>Para nuestro conocimiento, este control no se ha realizado nunca, por lo que afirmar que el entretenimiento con una intensidad relativa es mejor o peor que con otra, no es pertinente si el IE que se ha generado con las distintas intensidades no es equivalente.</p>
<p>El caracter del esfuerzo (CE) cuantificado a través del IE también tiene una función importante como variable independiente, de tal manera que podría proporcionar información sobre el efecto que puede tener cada intensidad relativa, y otras variables que constituyen la carga de entrenamiento, en función del IE aplicado o generado.</p>
<p>Aparte de la aplicación fundamental como variable de control y como variable independiente, la cuantificación del CE a través del IE permite un mejor análisis de los efectos de cualquier diseño, pudiendo comprobar la relación entre el IE y los efectos producidos, aparte de otras variables con menor poder de discriminación como las series, el número de repeticiones por serie e incluso las intensidades relativas, ya que un mismo valor de estas últimas variables puede significar un grado de esfuerzo muy distinto en función de cuáles son los valores de las demás.</p>
<p>Como se ha indicado mas arriba, hoy día no hay datos suficientes para poder determinar que IE es el que puede ofrecer mejores resultados, así como con qué variables debería cuantificarse o configurarse este IE.  Las dos cuestiones se deben considerar, porque, naturalmente, no es lo mismo realizar un entrenamiento de sentadilla con un IE de 15, cuantificado por utilizar el 60% de la RM con un 15% de pérdida de velocidad en la serie (ver tabla 16.12), que entrenar el mismo ejercicio con el mismo IE, pero derivado de utilizar el 85% de la RM y una pérdida de velocidad en la serie del 25%.</p>
<h3>hoy día no hay datos suficientes para poder determinar que índice del esfuerzo es el que puede ofrecer mejores resultados, así como con qué variables debería cuantificarse o configurarse este IE.</h3>
<p>Estos dos IE podrían  generar un grado de fatiga semejante, es decir, una pérdida de velocidad con la carga de 1 m·s<sup>&#8211;</sup>¹ muy semejante, pero, hay un factor diferenciador importante entre ambos IE, que es la velocidad media con la que se realizaría el entrenamiento, muy inferior cuando se utiliza el 85% de la RM.  Esto podría dar lugar a efectos claramente distintos.  Todas estas cuestiones hay que tenerlas en cuenta si realmente queremos avanzar en el conocimiento acerca del entrenamiento en general, y especialmente si se quiere utilizar la velocidad de ejecución como referencia para la dosificación y el control de la carga y el efecto que produce.</p>
<p>En la tabla 4 se presenta una serie de datos que puede considerarse como la primera información acerca de cuál puede ser la tendencia del efecto de distintos valores de IE con distintos rangos de intensidades relativas.  Se trata de los efectos reales de dos rangos de intensidades: del 70 al 85% y del 55 al 70% de la RM en el ejercicio de sentadilla con distintas pérdidas de velocidad en la serie.</p>
<p>En el primer rango se entrenó con cuatro pérdidas de velocidad en la serie: 10, 20, 30 y 40%.  Esto dio lugar  a que los sujetos entrenaran con unos determinados IE, cuyos valores medios fueron 7,5, 14,8, 22,1 y 29,4, para las pérdidas del 0, 20, 30, y 40%, respectivamente.  Si tenemos en cuenta que los grupos que obtuvieron mejores resultados fueron los que perdieron el 10 y 20% de la velocidad en la serie, y que los valores extremos de IE de estos dos grupos fueron 6 y 17, se puede sugerir que probablemente estos rangos de IE son más favorables para mejorar el rendimiento con intensidades comprendidas  entre el 70 y el 85% que llegar a valores superiores, comprendidos aproximadamente entre 19 y 33.  O también, que IE medios de entre 7,5 y 14,8 ofrecen mejores resultados que valores superiores a 22,1.</p>
<h4>Probablemente rangos medios del índice del Esfuerzo para el ejercicio de sentadilla con intensidad del 70 al 85% entre 7.5 y 14.8 ofrecen mejores resultados que valores superiores a 22.1.</h4>
<p>En el segundo rango de intensidades  se entrenó con tres pérdidas de velocidad: 10, 30 y 45%.  Esto dio lugar a que los sujetos entrenaran con unos valores medios de IE de 9,6, 28,5 y 42,7, para las pérdidas de velocidad en la serie del 10, 30 y 45%, respectivamente.  El grupo que obtuvo mejor resultados fue el que perdió el 10%, con unos valores de IE comprendidos aproximadamente entre 8 y 11, mientras que valores de IE superiores a 25 no parecen ofrecer los mejores resultados.  Por tanto, ante un rango de intensidades relativas desde el 55 al 70%, aplicar IE entre 8 y 11 puede ser más favorable que utilizar IE de 25 o más.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><img class="aligncenter size-full wp-image-32512" src="https://fitenium.com/wp-content/uploads/2021/04/6.jpg" alt="" width="1281" height="768" /></p>
<p><strong>Tabla 4.</strong> Efecto de distintos valores de IE ante distintos rangos de intensidades relativas.  En la propia tabla se dan explicaciones sobre los efectos probables.</p>
<h3>conclusiones y aplicaciones prácticas sobre el índice del esfuerzo</h3>
<ul>
<li>La alta validez mostrada por la expresión del CE a través del IE, como lo hacemos en este apartado, permite avanzar en el conocimiento de la carga (esfuerzo) que se programa y, especialmente, de la carga que se ha generado en cada sujeto una vez realizado el entrenamiento.</li>
<li>Si quisiéramos comparar el efecto de distintos rangos de intensidad sobre los cambios en fuerza, o en otros tipos de rendimiento, habría que asegurar que el IE fuera equivalente, y para ello sería necesario que las pérdidas de velocidad en la serie o sesión fueran distintas para cada intensidad relativa, de manera que se igualasen los esfuerzos. Solo si esto se hace así, se podría aceptar que la variable independiente del estudio es verdaderamente la intensidad relativa.</li>
<li>Por tanto, no es pertinente afirmar que el entrenamiento con una intensidad relativa es mejor o peor que con otra, si no se ha controlado el IE que se ha generado con las distintas intensidades.</li>
<li>El CE expresado a través el IE puede tener al menos las siguientes aplicaciones:</li>
</ul>
<ol>
<li style="list-style-type: none;">
<ol>
<li>Actuar como variable independiente de cualquier estudio sobre el efecto del entrenamiento.</li>
<li>Es necesario y determinante como variable de control.</li>
<li>Es muy útil para mejor análisis de los efectos de cualquier diseño, porque permite comprobar la relación entre el IE (grado de fatiga) y los efectos producidos.</li>
<li>La elección de la velocidad de la primera repetición y la elección de la pérdida de velocidad en la serie o sesión se puede hacer y en algunos casos debe hacerse en función del IE o grado de esfuerzo que queremos programar.</li>
</ol>
</li>
</ol>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Efecto de la velocidad de ejecucion en el entrenamiento</title>
		<link>https://fitenium.com/efecto-de-la-velocidad-de-ejecucion-en-el-entrenamiento/?utm_source=rss&#038;utm_medium=rss&#038;utm_campaign=efecto-de-la-velocidad-de-ejecucion-en-el-entrenamiento</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Adrian Garcia]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 07 Apr 2021 11:26:38 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Entrenamiento de fuerza]]></category>
		<category><![CDATA[Índice del esfuerzo]]></category>
		<category><![CDATA[Sin categorizar]]></category>
		<category><![CDATA[Velocidad de ejecución]]></category>
		<category><![CDATA[maxima velocidad]]></category>
		<category><![CDATA[velocidad de ejecución]]></category>
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					<description><![CDATA[Efecto de la velocidad de ejecucion en el entrenamientO A lo largo de estos artículos se han revisado una serie de aportaciones que pueden proporcionar el efecto de la velocidad de ejecucion y su control. Pero para ello ha sido...]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<h2>Efecto de la velocidad de ejecucion en el entrenamientO</h2>
<p>A lo largo de estos artículos se han revisado una serie de aportaciones que pueden proporcionar el efecto de la velocidad de ejecucion y su control. Pero para ello ha sido necesario que las cargas se desplazaran a la máxima velocidad posible tanto en la ejecución del ejercicio con el que se pretendía conocer la relación porcentajes-velocidad como cuando se estimaban la fatiga o el porcentaje de repeticiones realizado en la serie o el cálculo del Índice de Esfuerzo.</p>
<p><em>En esta serie de artículos tratamos algunos conceptos mas importantes del entrenamiento de fuerza recogiendo notas del reciente libro publicado <a href="https://www.libreriadeportiva.com/libro/fuerza-velocidad-y-rendimiento-fisico-y-deportivo_73450"><strong>Fuerza Velocidad y Rendimiento Físico y Deportivo</strong></a> escrito por los reconocidos investigadores <strong>Juan José González Badillo y Juan Ribas Serna.</strong></em></p>
<h3>RESUmEN</h3>
<ul>
<li><em>Los  resultados de estos dos estudios mostraron una tendencia clara a mejorar más cuando, una vez controladas todas las posibles variables conocidas, se desplazaba la barra a la máxima velocidad posible que cuando se hacía a la mitad de dicha velocidad</em></li>
<li><em>La vía para igualar o hacer muy semejante el grado de esfuerzo para distintas personas ante una misma carga relativa consiste en igualar la pérdida de velocidad en la serie.</em></li>
<li><em>midiendo la velocidad de la primera repetición es posible garantizar que el sujeto ha entrenado con las intensidades relativas programadas</em></li>
<li><em>El grupo que entreno hasta conseguir una pérdida de velocidad de solo el 20% de la velocidad inicial mostró una tendencia a ofrecer mejores resultados</em></li>
<li><em>El grupo que entreno hasta conseguir una reducción de solo el 20% de la velocidad inicial mostró una tendencia a ofrecer mejores resultados</em></li>
</ul>
<p>&nbsp;</p>
<p>Se podría argumentar que una parte importante de las aportaciones de las que se ha hablado  no serían aplicables porque para entrenar con cargas externas no es necesario desplazarlas la máxima velocidad posible o incluso que es mejor desplazarlas lentamente de manera voluntaria. Cuando se controlan adecuadamente las variables que podrían influir en los resultados, el mayor el efecto del entrenamiento se  alcanza si las cargas se desplazan a la mayor velocidad posible (González-Badillo y col.,  2014; Pareja-Blanco y col., 2014).</p>
<p>Para abordar el problema de qué efecto tiene la velocidad de ejecución en el rendimiento físico, se llevaron a cabo los dos estudios citados en el párrafo anterior y en capítulos anteriores, uno con el ejercicio de press de banca y otro con la sentadilla.  En ambos casos se entrenó con cargas comprendidas entre el 60 y el 80% reales de la RM. Los porcentajes se pueden considerar reales porque en cada sesión de entrenamiento se comprobaba, a través de la velocidad de ejecución, qué carga absoluta (masa) representaba para cada sujeto el porcentaje de la RM programado.</p>
<p>Se formaron aleatoriamente dos grupos: uno (n= 9 en. press de banca y n = 10 en sentadilla) que realizaba cada repetición a la máxima velocidad posible (GV100), y otro (n = 11 en ambos ejercicios) que realizaba cada repetición al 50% de la máxima velocidad posible (GV50).</p>
<p>En cada ejercicio los dos grupos entrenaron con las mismas intensidades relativas reales y las mismas series y repeticiones por serie. Es decir, todas las variables de entrenamiento fueron idénticas excepto la velocidad de ejecución.</p>
<p>Como se puede deducir de la información proporcionada acerca del entrenamiento programado y, especialmente, del entrenamiento realizado, la variable independiente en este estudio fue la velocidad voluntaria de ejecución, y todas las demás variables de posible influencia sobre la variable dependiente estuvieron controladas. Es cierto que el GV100 perdió velocidad en la serie y el GV50 no perdió velocidad, ya que todas las repeticiones de cada serie las hicieron a la misma velocidad media.</p>
<p><img class="aligncenter wp-image-29836 size-full" src="https://fitenium.com/wp-content/uploads/2020/09/tc1eFr68CTU.jpg" alt="Efecto de la velocidad de ejecucion" width="640" height="427" /></p>
<p>Además, no solo se controló y  se sabe el porcentaje real al que ha entrenado cada grupo y la velocidad a la que han realizado la primera repetición en cada serie en ambos casos, sino la velocidad media concreta a la que ha entrenado cada grupo. Dado que la velocidad de ejecución para las mismas repeticiones fue distinta, se ha dado una diferencia entre los grupos derivada e inevitable de esta circunstancia, que es el tiempo bajo tensión. Pero, merced a la medida de la velocidad en cada una de las repeticiones realizadas, podemos tener una valoración precisa de la magnitud de estas diferencias y valorar los resultados a pesar de este factor.</p>
<p>Debido a que se midió la velocidad ante todas las cargas en el test inicial y en el final, se pudo incorporar en el análisis de los resultados la comparación de la media de las VMP de las cargas comunes pre-post entrenamiento. Este tipo de análisis es una importante aportación basada en la velocidad de ejecución y un avance importante en la valoración del efecto del entrenamiento por dos razones:</p>
<p>i) porque la mejora en el rendimiento físico, y en muchos casos en el rendimiento específico, en cualquier deporte se mide por los cambios en la velocidad ante la misma carga (masa). Solo se exceptúa la halterofilia, que consiste en desplazar cada vez más carga a la misma velocidad, y</p>
<p>ii) porque al utilizar la misma carga absoluta para evaluar los efectos, la precisión en las cargas de referencia pre-post entrenamiento para la comparación de los efectos es la máxima posible. Además, esta comparación permite una evaluación tan completa de los efectos del entrenamiento, que se podría (se debería) prescindir de la comparación de los cambios en la RM.</p>
<p>Además de los cambios comentados previamente, se pudieron medir los efectos del entrenamiento ante las cargas ligeras, es decir, las cargas que en el test inicial se desplazaron a velocidades ≥1 y ≥0,8 m·s<sup>-1</sup>, para la sentadilla y el press de banca, respectivamente, así como ante las cargas pesadas, las que en el test inicial se desplazaron a ˂1 y ˂0,8 m·s<sup>-1,</sup> para la sentadilla y el press de banca, respectivamente.  Como se puede deducir fácilmente, estos análisis permiten comprobar no solo si mejora la RM en mayor o menor medida, e incluso si mejora la velocidad media con el conjunto de cargas medidas, sino si los cambios han sido proporcionalmente diferentes en unas zonas u otras de la curva fuerza velocidad en función de la carga utilizada o, en este caso, el tipo de ejecución realizado.</p>
<p><strong>Los  resultados de estos dos estudios mostraron una tendencia clara a mejorar más cuando, una vez controladas todas las posibles variables conocidas, se desplazaba la barra a la máxima velocidad posible que cuando se hacía a la mitad de dicha velocidad</strong>. Este resultado se produjo a pesar de que el tiempo bajo tensión fue superior en GV50, de lo cual se deduce que, probablemente, mayor tiempo bajo tensión no es determinante para la mejorar de la fuerza. Esta variable no se puede considerar como variable extraña, ya que es consecuencia de la distinta velocidad de ejecución, y, tiene, naturalmente una relación directamente proporcional con ella.</p>
<h4>Una tendencia clara a mejorar mas cuando se desplazaba la barra a la máxima velocidad muestra el efecto de la velocidad de ejecucion.</h4>
<p>Difícilmente sme puede encontrar un procedimiento más preciso para medir el tiempo bajo tensión en un entrenamiento de fuerza me midiendo, con precisión, el tiempo de ejecución en la fase concéntrica del movimiento en cada una de las repeticiones realizadas durante todo el ciclo de entrenamiento: esta es otra gran aplicación del control de la velocidad.</p>
<p>De hecho, la incorporación de estos dos estudios, realizados con un alto control de las posibles variables extrañas, no la hacemos en este momento para poner de manifiesto el efecto del entrenamiento sobre el rendimiento, sino porque era necesario para justificar las múltiples aplicaciones de la velocidad de ejecución sobre la dosificación, control y evaluación del entrenamiento. Por tanto, de lo expuesto en la descripción del diseño podemos  deducir que<strong> una utilización adecuada de la velocidad permite:</strong></p>
<ul>
<li>Dosificar / programar la carga (intensidad relativa) del entrenamiento a través de la velocidad y controlar que cada sesión de entrenamiento se realice a la intensidad programada a través de la medición de la velocidad de la primera repetición de la serie.</li>
<li>Conocer la velocidad media real con la que se ha entrenado durante todo el ciclo de manera individual y como grupo.</li>
<li>Conocer el tiempo real bajo tensión de todo el entrenamiento.</li>
<li>Valorar los efectos del entrenamiento en distintas zonas de la curva fuerza-velocidad.</li>
<li>Estimar y comparar los cambios sobre las RMs.</li>
<li>Comparar los cambios en la media de las VMP de las cargas comunes pre-post entrenamiento. Esta comparación podría (debería) permitir eliminar la comparación de las RMs.</li>
</ul>
<h3><strong>Ejemplos a través de estudios sobre el efecto de la pérdida de velocidad de ejecución en la serie </strong></h3>
<p>En los dos artículos anteriores ya se ha expuesto tres estudios en los que se  analizaba la relación entre la <a href="https://fitenium.com/la-perdida-de-velocidad-en-la-serie/">pérdida de velocidad en la serie</a> y <a href="https://fitenium.com/la-fatiga/">la fatiga</a>, el estrés metabólico, el porcentaje de repeticiones realizado y la creación de un<a href="https://fitenium.com/que-es-el-indice-del-esfuerzo-y-sus-ventajas/"> Índice de Esfuerzo.</a>   En el primero de ellos se ha analizado el efecto inmediato de una mayor pérdida de velocidad en la serie ante distintas cargas relativas sobre la fatiga y el estrés metabólico, con el fin de estimar el grado de esfuerzo o carga que supone una determinada pérdida de velocidad.</p>
<p>En el segundo se ha mostrado cómo la vía para igualar o hacer muy semejante el grado de esfuerzo para distintas personas ante una misma carga relativa consiste en igualar la pérdida de velocidad en la serie, y no el número de repeticiones que se realiza en la serie ante una misma intensidad relativa.  Y en el tercero se han aportado los datos necesarios para darle validez a un nuevo índice, que hemos denominado <strong>Índice de Esfuerzo (IE), como producto de la velocidad de la primera repetición en la serie y la pérdida de velocidad dentro de la propia serie.</strong></p>
<h3>La vía para igualar el grado de esfuerzo para distintas personas ante una misma carga relativa consiste en igualar la pérdida de velocidad en la serie.</h3>
<p>Una vez conocida la información derivada de estos estudios, lo que se propone aportar ahora es <strong>información sobre las aplicaciones de la velocidad de ejecución cuando se trata de intentar comprobar el efecto que tienen determinadas pérdidas de velocidad ante distintas intensidades relativas</strong>, y, en algunos casos, incluir también información sobre los IE asociados a estos entrenamientos.</p>
<p><img class="aligncenter size-full wp-image-29680" src="https://fitenium.com/wp-content/uploads/2020/09/yE-dNT4L8hQ.jpg" alt="" width="640" height="960" /></p>
<p>Se trata de estudios experimentales en los que se comparan los efectos de distintas pérdidas de velocidad en la serie ante distintas intensidades relativas. La puesta en práctica de estos estudios se deriva del intento de dar respuesta a una serie de preguntas. En los trabajos analizados previamente se ha visto que, para una misma carga absoluta o relativa, el grado de fatiga es mayor cuanto mayor es el número de repeticiones realizado en la serie, o más bien, cuanto mayor es la pérdida de velocidad en la serie. Las preguntas ahora serían las siguientes:</p>
<ul>
<li>¿Cuál es el grado de fatiga necesario para obtener los mejores resultados? Según lo que se ha expuesto al hablar de los inconvenientes de la dosificación de la carga a través de un XRM, parece que llegar al fallo muscular o intentar alcanzar el máximo volumen en la serie no es lo mejor.</li>
<li>¿Pero qué carga / grado de fatiga / volumen inferior a los máximos realizables son los más adecuados?</li>
<li>Si la carga de cada sesión de entrenamiento viene definida por la fatiga que ocasiona, ¿cómo cuantificamos la fatiga y comprobamos su efecto? En este sentido, es probable, como hemos visto, que uno de los procedimientos más preciso y fácil de aplicar sea la pérdida de velocidad en la serie, que, además, está de acuerdo con lo expuesto en los textos clásicos donde la fatiga se define como la pérdida de fuerza o la pérdida de velocidad o la pérdida de potencia ante una carga determinada.</li>
<li>¿Pero qué grado de pérdida de velocidad es más efectivo? Naturalmente, no se pueden comprobar en un solo estudio todas las combinaciones posibles de pérdidas de velocidad e intensidades relativas y sujetos sobre los que se aplican. Pero es necesario que se vaya avanzando en este sentido si se pretende mejorar la metodología del entrenamiento. Para llevar a cabo esta tarea es imprescindible hacer un uso adecuado del control de la velocidad, tanto para definir la intensidad relativa como para cuantificar la fatiga.</li>
</ul>
<p>El estudio que se analiza (Pareja-Blanco et al., 2017) tuvo como objetivo comprobar el efecto de dos porcentajes de pérdida de velocidad (distinto grado de fatiga) entrenando con la misma intensidad relativa. El único ejercicio de entrenamiento fue la sentadilla. Se entrenó durante ocho semanas, a dos sesiones por semana. Las intensidades relativas oscilaron entre el 70 y el 85% real de la RM, y fueron aplicadas de manera progresiva. Se realizaron tres series con la intensidad máxima propia del día.</p>
<p>La variable independiente fue la pérdida de velocidad en la serie, lo cual significa que no se programó un número determinado de repeticiones por serie.<strong> Cada sujeto realizaba repeticiones en la serie a la máxima velocidad posible hasta que perdía la velocidad programada</strong>. Esto significa qué no todos los sujetos del mismo grupo realizaban las mismas repeticiones ni en la serie ni, naturalmente, en la sesión de entrenamiento. Las variables de entrenamiento comunes dentro del grupo fueron la pérdida de velocidad en la serie y la intensidad relativa.</p>
<p>Para un grupo (n = 12) se programó una pérdida de velocidad en cada serie del 20% con respecto a la velocidad de la primera repetición con la intensidad máxima de la sesión (G20). Para el otro grupo (n = 10) se programó una pérdida media aproximada del 40% (G40).</p>
<p><img class="aligncenter size-full wp-image-29646" src="https://fitenium.com/wp-content/uploads/2020/09/MR4mB_FaDqI.jpg" alt="" width="640" height="960" /></p>
<p>Las aportaciones de haber podido medir la velocidad en cada una de las repeticiones realizadas por cada sujeto durante todo el entrenamiento son múltiples y relevantes. A continuación se destacan algunas de ellas.</p>
<ul>
<li>Solo midiendo la velocidad de la primera repetición es posible garantizar que el sujeto ha entrenado con las intensidades relativas programadas, permitiendo, además, otro objetivo importante, como es ajustar la carga (intensidad relativa) a la situación física real del sujeto en cada sesión de entrenamiento. Esto a su vez garantiza el control de una variable determinante de la carga y el rendimiento, como es la intensidad relativa. De no controlarla, esta variable se convertiría en una potente variable extraña, que sin duda influiría en el rendimiento, por lo que era necesario su control, que en este caso se hizo por igualación de la velocidad de la primera repetición de la primera serie con la carga máxima del día en todos los sujetos. No conocemos (probablemente no existe) otro procedimiento más preciso para controlar / igualar la intensidad relativa que utilizan diferentes sujetos que la velocidad de ejecución con la primera repetición de la serie.</li>
</ul>
<h4><strong>Solo midiendo la velocidad de la primera repetición es posible garantizar que el sujeto ha entrenado con las intensidades relativas programadas, permitiendo, además, otro objetivo importante, como es ajustar la carga (intensidad relativa) a la situación física real del sujeto en cada sesión de entrenamiento.</strong></h4>
<p>En el estudio que nos ocupa la variable independiente ha sido la pérdida de velocidad en la serie. Pero esta pérdida no hubiera tenido sentido si no se hubiera controlado la intensidad relativa de cada sesión, porque hubieran sido pérdidas de velocidad ante intensidades relativas diferentes. Este control solo se puede hacer midiendo la velocidad de la primera repetición, la cual debería haber sido la misma para los dos grupos. En efecto, la velocidad media de la primera repetición de todas las sesiones fue prácticamente la misma para G20 (0,76±0,01 m·s<sup>-1</sup>; CV = 1,3%) que para G40 (0,75±0,02 m·s<sup>-1</sup>: CV = 2,6%), y con una variabilidad semejante y muy pequeña.</p>
<p>Estos datos, a su vez, permiten conocer la intensidad relativa media real de las intensidades máximas aplicadas, simplemente expresando la velocidad como porcentaje de la RM. En este caso, una velocidad de 0,75-76 m·s<sup>-1 </sup>se corresponde con el 75% de la RM en el ejercicio de sentadilla (Sánchez-Medina et al., 2017)</p>
<ul>
<li>Como en los estudios anteriores, medir la velocidad permite comprobar los efectos del entrenamiento ante distintas velocidades (cargas ligeras, medias y altas), así como ante la velocidad media de todas las cargas comunes desplazadas pre-post entrenamiento, no solo ante la RM, como es habitual.</li>
<li>Se puede conocer con alta precisión la velocidad media perdida en la serie por los distintos grupos y por cada participante. En el estudio que analizado, la pérdida media de velocidad exacta fue del 20,4±1,5% de la velocidad de la primera repetición de cada serie para el G20 y del 41,9±1,9% para el G40, El bajo valor de la desviación típica (CV de 7,3 y 4,5% para G20 y G40, respectivamente) nos indica que estas pérdidas fueron muy semejantes para todos los sujetos del mismo grupo.</li>
</ul>
<p><img class="aligncenter size-full wp-image-29528" src="https://fitenium.com/wp-content/uploads/2020/09/T-hBGkb3-xQ.jpg" alt="" width="640" height="951" /></p>
<p>Hablar de la velocidad media perdida durante todo el ciclo de entrenamiento es como hablar del grado de fatiga generado a cada grupo y a  cada sujeto Individualmente. Si tenemos en cuenta que lo que se programa siempre es un CE / grado de esfuerzo, que representa un grado de fatiga, que valida al propio CE, el conocimiento de este dato es el más relevante de lo que se puede esperar en relación con la carga aplicada o generada por el entrenamiento ya realizado.</p>
<ul>
<li>En el presente estudio, debido a que se ha medido la velocidad en todas las repeticiones, se puede conocer la Velocidad Media Propulsiva (VMP) del total de repeticiones realizado durante el entrenamiento con las cargas máximas en cada sesión, que en este caso fue superior en el G20 (0,69±0,02 m·s<sup>-1</sup>) de manera significativa que en el G40 (0,58±0,03 m·s<sup>-1</sup>).</li>
</ul>
<p>Dado que en este estudio<strong> el G20 ha mostrado una tendencia a ofrecer mejores resultados</strong>, esta mayor velocidad ante la misma carga relativa viene a ratificar los resultados de los estudios en los que se comparó el efecto de la velocidad de ejecución ante la misma intensidad relativa, en los que los grupos que realizaron el entrenamiento a mayor velocidad tendieron a obtener mejor resultado. También permite reflexionar sobre el hecho de que ante una misma carga relativa, una diferencia de solo 11 centésimas de m·s<sup>-1</sup> en la velocidad media (0,69-0,58 m·s<sup>-1</sup>) puede generar efectos con una clara tendencia a favor del grupo de mayor velocidad media (G20) y en algunos casos obteniendo diferencias significativas a favor.</p>
<h4><strong>El grupo que entreno hasta conseguir una reducción de solo el 20% de la velocidad inicial mostró una tendencia a ofrecer mejores resultados</strong></h4>
<p>Para conocer el número de repeticiones totales realizado durante el entrenamiento no es necesario medir la velocidad, solo habría que contar repeticiones. Sin embargo, si la pérdida de velocidad en la serie ha sido muy semejante para cada uno de los sujetos del mismo grupo (20,4±1,5% para el G20 y 41,9±1,9% para el G40), una alta variabilidad en el número de repeticiones realizado para una misma pérdida de velocidad nos permitiría confirmar que no sería correcto programar un mismo número de repeticiones ante una misma intensidad relativa.</p>
<p>En efecto, en el presente estudio, el número de repeticiones realizado con las intensidades máximas de cada sesión fue para G20 de 185,9±22,2 repeticiones, lo qué supone un CV del 12%, y para G40 de 310,5±42, con un CV del 13,5%. Esto significa que, en el G20, tomando 1 desviación típica por encima y por debajo de la media de repeticiones realizada, en los valores extremos del 68% de los sujetos hubo una diferencia de 44 repeticiones (±1 dSt), y de 88 repeticiones si nos vamos a los valores extremos del 95% de los sujetos (±1,96 dSt). En el G40 estos valores de repeticiones fueron de 84 y de 168 para una y dos desviaciones típicas, respectivamente.</p>
<p>Esto significa que el grado de fatiga en los sujetos del mismo  grupo fue muy semejante, como lo indica el valor medio de pérdida de velocidad en la en la serie y la baja desviación típica, pero el rango de repeticiones realizado es amplio, confirmando el error que se puede cometer cuando a todos los sujetos se le propone el mismo número de repeticiones ante una misma intensidad relativa. En los casos del G40, los cálculos indican que se llego a producir una diferencia aproximada de 10,5 repeticiones de media sesión (168 repeticiones/16 sesiones). Esta información solo se puede conseguir si se mide la velocidad de ejecución.</p>
<ul>
<li>Cualquiera que sea el procedimiento para determinar la carga de entrenamiento, los dos factores más determinantes, y únicos ante el mismo ejercicio, son la intensidad y el volumen. En el tipo de entrenamiento que habitualmente llamamos “entrenamiento de fuerza” el volumen debe venir representado por las repeticiones realizadas. Pero es evidente que dos entrenamientos con el mismo volumen pueden representar dos cargas muy distintas en función de la intensidad con la que se hayan conseguido. Por ello, un valor de  volumen sin un indicador de intensidad no tiene sentido porque no permite disponer de información suficiente sobre el grado de carga. Si al valor de volumen le añadimos el valor de intensidad media, la información es superior. Pero un valor medio (una media aritmética), no detecta la variabilidad de los datos ni los valores extremos, por lo que dos volúmenes iguales y con la misma intensidad media, pueden representar dos cargas muy distintas en función de cómo se hayan distribuido dichos volúmenes entre los valores de intensidad. Por ejemplo, un entrenamiento de 20 repeticiones con el 70% de 1RM tiene el mismo volumen e intensidad media que 4 repeticiones con el 50%, 4 con el 60, 4 con el 70, 4 con el 80 y 4 con el 90%, sin embargo, es evidente que se trata de dos entrenamientos muy distintos. Por tanto, para definir adecuadamente la carga ante un mismo ejercicio, es necesario conocer el volumen y la distribución del volumen entre las intensidades.</li>
<li>Para distribuir el volumen entre las intensidades utilizadas se suelen crear zonas de intensidad, desde los valores más pequeños hasta los más altos, con unos límites habituales de intensidad por zona del 5%. Para ello se toman distintos porcentajes de la RM, por ejemplo, desde el 40-45%, &gt;45-50; &gt;50-55&#8230; y así sucesivamente. Pero como hemos indicado, utilizar la RM como referencia para dosificar el entrenamiento es muy probable que introduzca mucho error, en el sentido de que los porcentajes reales que representaran las cargas absolutas utilizadas podrían ser muy distintos a los programados. Efectivamente, <strong>la solución a este problema está en la utilización de zonas de velocidad en lugar de zonas de porcentajes, porque la velocidad a la que se han desplazado las cargas expresa de manera muy precisa qué intensidad relativa real ha utilizado el sujeto. </strong></li>
</ul>
<p>Este tipo de distribución permite analizar las discrepancias en el efecto del entrenamiento cuando se han programado las mismas repeticiones para todos los sujetos ante la misma intensidad relativa.</p>
<p>Los sujetos menos fatigados (los que pueden hacer más repeticiones por serie) presentaran un mayor número de repeticiones a mayor velocidad, y, por ello, mayor velocidad media.</p>
<p>Por tanto, la <strong>distribución de repeticiones por  zonas de velocidad </strong><strong>permite:</strong></p>
<ul>
<li>Diferenciar el grado de esfuerzo realizado por cada sujeto.</li>
<li>Analizar la relación carga-efecto o relación de ejecución-efecto del entrenamiento.</li>
<li>Permite ubicar todas repeticiones en su verdadera zona, lo cual no es posible si se toma como referencia el porcentaje de la RM. Por ejemplo, si un sujeto realiza 6 repeticiones con el 75% de la RM, todas las repeticiones irían a la zona en la que se encuentre el 75%, cuando realmente, no todas las repeticiones se han realizado a la misma velocidad, es decir, no todas las repeticiones han significado un mismo esfuerzo, por lo que la información sobre el grado de esfuerzo realizado, que es la clave de la cuantificación de la carga y del efecto del entrenamiento, será muy imprecisa. Si, por el contrario, se hubiera medido la velocidad con la que se hicieron esas mismas repeticiones, cada una de ellas se hubiera ubicado en la zona de velocidad correspondiente, que no sería la misma para todas ellas, indicando así el esfuerzo que ha significado la serie de una manera mucho más precisa.</li>
</ul>
<h4>la distribución de las repeticiones por zonas de velocidad puede ser una <strong>potente herramienta</strong> para explicar la carga de entrenamiento y su efecto.</h4>
<p>En la figura 1 se presenta un ejemplo de las consecuencias de cuantificar la carga de entrenamiento tomando como referencia las repeticiones a realizar en la serie frente a programar la pérdida de velocidad en la serie en dos sujetos de características distintas.</p>
<p>Si se programa el entrenamiento a través del número de repeticiones (texto con fondo amarillo), resulta todo lo que aparece en el resto de la figura también con fondo amarillo:</p>
<ul>
<li>El número de repeticiones programado es el mismo para ambos sujetos: 7.</li>
<li>La intensidad relativa es la misma, ya que ambos comienzan el entrenamiento a 1 m·s<sup>-1</sup> en la primera repetición.</li>
<li>Los dos realizan 7 repeticiones, pero el sujeto 1 ha llegado a una velocidad de 0,7 m·s<sup>-1</sup> en su última repetición, mientras que el sujeto 2 ha llegado a 0,82 m·s<sup>-1</sup>, lo que significa que:</li>
<li>El sujeto 1 ha perdido el 30% de la velocidad de la primera repetición, su velocidad media de ejecución ha sido de 0,85 m·s<sup>-1</sup> y ha realizado 5 repeticiones a ≥0,8 m·s<sup>-1</sup>.</li>
<li>Mientras que el sujeto 2 solo perdió el 18%, alcanzó una velocidad media de 0,91 m·s<sup>-1</sup> y realizó 7 repeticiones a ≥0,8 m·s<sup>-1</sup>.</li>
</ul>
<p>Todo esto significa que ambos sujetos, aunque han entrenado con la misma intensidad relativa y con el mismo número de repeticiones, han realizado un esfuerzo bastante distinto, es decir, han realizado dos entrenamientos distintos, determinados por un mayor grado de fatiga y por una velocidad media Inferior del sujeto 1 con respecto al 2.</p>
<p>Sin embargo, si con la misma intensidad relativa se programa la misma pérdida de velocidad en la serie, ocurre todo lo que aparece con fondo verde en la figura:</p>
<ul>
<li>Los dos sujetos pierden la misma velocidad en la serie y realizan la misma velocidad media en el total de las repeticiones, aunque el sujeto 2 haya realizado 5 repeticiones mas.</li>
</ul>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Diferencias entre programar el <u>mismo número de repeticiones</u> frente a <u>la misma pérdida de velocidad.</u></strong></p>
<p>&nbsp;</p>
<h4><img class="aligncenter size-full wp-image-32473" src="https://fitenium.com/wp-content/uploads/2021/04/1.png" alt="" width="974" height="583" /></h4>
<p><strong>Figura 1.</strong>  Diferencias en la carga de entrenamiento entre programar, ante la misma intensidad relativa, las repeticiones a realizar en la serie o programar la pérdida de velocidad (ver texto para mayor aclaratoria)</p>
<p>En este caso los dos sujetos han alcanzado el mismo grado de fatiga y han entrenado a la misma velocidad media. Esto es lo que define la carga de entrenamiento, pasando el número de repeticiones a un segundo plano y siendo algo casi anecdótico, siempre que se cumplan estos requisitos:</p>
<ul>
<li>Misma velocidad en la primera repetición.</li>
<li>Máxima velocidad posible de ejecución en todas las repeticiones.</li>
<li>Misma pérdida de velocidad en la serie.</li>
</ul>
<p>Si esto es así, <strong>las cargas de entrenamiento, los esfuerzos, la fatiga, la velocidad media de ejecución y el IE serán iguales para los dos sujetos, aunque en el recuento de las repeticiones el número realizado sea distinto en cada caso.</strong></p>
<p>Definitivamente este tipo de información es la más relevante y precisa para poder levar a cabo un análisis de la verdadera carga que ha provocado un determinado  efecto, porque en ella se refleja de manera muy clara el grado de esfuerzo realizado.</p>
<p>Continuando con los datos del estudio, se da un ejemplo real de la información que puede aportar la distribución de las repeticiones por zonas de velocidad. En la  tabla 1 se puede observar esta distribución de repeticiones entre las distintas zonas de velocidad.</p>
<p><strong>Tabla 17.1.</strong> Distribución de las repeticiones realizadas, incluyendo el calentamiento, entre distintas zonas de velocidad (intensidad relativa).</p>
<p>&nbsp;</p>
<table style="width: 59.7374%;">
<tbody>
<tr>
<td style="width: 32.8231%;" width="192"><strong>Sentadilla</strong></p>
<p><strong>(Zonas de velocidad: m/s)</strong></td>
<td style="width: 32.8231%;" width="192"><strong>G40</strong></td>
<td style="width: 96.7687%;" width="192"><strong>G20</strong></td>
</tr>
<tr>
<td style="width: 32.8231%;" width="192">˂0,3</td>
<td style="width: 32.8231%;" width="192">3,2 ± 0,4</td>
<td style="width: 96.7687%;" width="192">0,2 ± 0,4</td>
</tr>
<tr>
<td style="width: 32.8231%;" width="192">0,3-0,4</td>
<td style="width: 32.8231%;" width="192">30,3 ± 8,5</td>
<td style="width: 96.7687%;" width="192">0,6 ± 1,2</td>
</tr>
<tr>
<td style="width: 32.8231%;" width="192">˃0,4-0,5</td>
<td style="width: 32.8231%;" width="192">56,1 ± 13,1</td>
<td style="width: 96.7687%;" width="192">7,0 ± 3,3</td>
</tr>
<tr>
<td style="width: 32.8231%;" width="192">˃0,5-0,6</td>
<td style="width: 32.8231%;" width="192">81,4 ± 19,7</td>
<td style="width: 96.7687%;" width="192">30,3 ± 5,6</td>
</tr>
<tr>
<td style="width: 32.8231%;" width="192">˃0,6-0,7</td>
<td style="width: 32.8231%;" width="192">97,6 ± 6,3</td>
<td style="width: 96.7687%;" width="192">66,6 ± 7,3</td>
</tr>
<tr>
<td style="width: 32.8231%;" width="192">˃0,7-0,8</td>
<td style="width: 32.8231%;" width="192">88,4 ± 14,8</td>
<td style="width: 96.7687%;" width="192">83,7 ± 12,7</td>
</tr>
<tr>
<td style="width: 32.8231%;" width="192">˃0,8-0,9</td>
<td style="width: 32.8231%;" width="192">70,6 ± 9,6</td>
<td style="width: 96.7687%;" width="192"> 60, ± 8,7</td>
</tr>
<tr>
<td style="width: 32.8231%;" width="192">˃0,9-1,0</td>
<td style="width: 32.8231%;" width="192">69,9 ± 10,7</td>
<td style="width: 96.7687%;" width="192">56,6 ± 5,0</td>
</tr>
<tr>
<td style="width: 32.8231%;" width="192">˃1,0-1,1</td>
<td style="width: 32.8231%;" width="192">67,3 ± 17,0</td>
<td style="width: 96.7687%;" width="192">48,3 ± 9,0</td>
</tr>
<tr>
<td style="width: 32.8231%;" width="192">˃1,1-1,2</td>
<td style="width: 32.8231%;" width="192">27,1 ± 11,7</td>
<td style="width: 96.7687%;" width="192">28,6 ± 14,5</td>
</tr>
<tr>
<td style="width: 32.8231%;" width="192"><strong>Repeticiones totales</strong></td>
<td style="width: 32.8231%;" width="192"><strong>594,3 ± 42,3</strong></td>
<td style="width: 96.7687%;" width="192"><strong>383,9 ± 22,2</strong></p>
<p><strong>(64,5% del G40)</strong></td>
</tr>
</tbody>
</table>
<p>&nbsp;</p>
<p>El G40 realiza más repeticiones que el G20 debido a que pierde mayor velocidad en la serie. Este mayor número de repeticiones se produce en todas las zonas de velocidad excepto en la zona &gt;1,1 m·-s<sup>-1</sup>, en la que están prácticamente igualados. Pero las diferencias se manifiestan fundamentalmente en las zonas ≤0,7 m·-s<sup>-1</sup>, lo cual hace descender claramente la velocidad media de ejecución durante el ciclo desde 0,69 en el G20 a 0,58 m·-s<sup>-1</sup> en el G40 con las cargas máxima de cada sesión.</p>
<p>Es razonable aceptar que esta menor velocidad media, aunque aparentemente pequeña, de solo 0,11 m·-s<sup>-1</sup>, es la responsable del menor rendimiento obtenido por el G40, especialmente ante cargas ligeras (2), porque no se puede deducir que este menor rendimiento se deba a que hicieron menos repeticiones con velocidades altas, porque con las velocidades desde &gt;0,7 a 1 m·-s<sup>-1</sup>, el G40 realiza también más repeticiones que el G20. Por tanto, el número de repeticiones extra que ha realizado el G40 por haber seguido haciendo repeticiones a partir de perder el 20% de la velocidad, no parece que haya aportado nada positivo.</p>
<p>Merece la pena también reparar en el hecho de que pequeñas diferencias de velocidad media, como 0,11 m·-s<sup>-1</sup>, pueden dar lugar a efectos bastantes distintos, en este caso a favor de la mayor velocidad medía. Aunque, si esto es así, podríamos darle otra interpretación a esta “pequeña” diferencia de velocidad, considerando que estas diferencias “no son tan pequeñas”, sino suficientemente grandes como para provocar cambios claros en el rendimiento.</p>
<p>En este sentido añadimos otra gran ventaja del control de la velocidad, que se explica de la siguiente manera. Si se hubiera hecho la distribución de las repeticiones por zonas de porcentajes de la RM (debemos tener en cuenta que esto fue un gran avance en el control de la carga del entrenamiento en su momento, y que procede de los técnicos e investigadores de la antigua Unión Soviética, especialmente de Rusia), y quisiéramos conocer la intensidad media de todo el ciclo de entrenamiento, nos veríamos obligados a multiplicar el valor medio de cada zona de intensidad por el número de repeticiones realizado en  cada zona, calculando después la media ponderada derivada de todos estos productos.</p>
<p>Por ejemplo, si la zona fuera ˃65-70, multiplicaríamos 67.5 (la media de 65 y 70) por el número de repeticiones realizado en esa zona, y así con todas las demás zonas. De esta manera tendríamos una intensidad media de entrenamiento aproximada. Sin embargo, al haber medido la velocidad de ejecución de cada repetición, tenemos la velocidad media exacta de ejecución de todas las repeticiones del ciclo, sin necesidad de hacer cálculos aproximados posteriores de manera semejante a como hemos descrito para las zonas de porcentajes. Este cálculo  también se podría hacer con las zonas de velocidad, pero, además de innecesario, los resultados serian mucho menos precisos.</p>
<p>En relación con lo  anterior, debe tenerse en cuenta también que la velocidad media de todo el ciclo se podría expresar como porcentaje de la RM, simplemente comprobando a qué porcentaje de la RM corresponde la velocidad media realizada. En el ejemplo del estudio que venimos comentando, la velocidad media con las cargas máximas de cada sesión fue de 0,69 m·-s<sup>-1</sup> para el G20, lo que equivale a haber entrenado con una intensidad relativa ya media del 80% de la RM (al 80% se corresponde con una velocidad de 0,68 m·-s<sup>-1</sup>), y el G40, cuya velocidad media con estas cargas fue de 0,58 m·-s<sup>-1</sup>, con el 85% (la velocidad del 85% es 0,59 m·-s<sup>-1</sup>).</p>
<p><img class="aligncenter size-full wp-image-28958" src="https://fitenium.com/wp-content/uploads/2020/09/NCT95XyPJPo.jpg" alt="" width="640" height="496" /></p>
<p>Es decir, la diferencia en el porcentaje medio de la RM fue de algo más del 5%. Aquí se manifiesta otra importante ventaja del control de la velocidad, pues al haber hecho los cálculos y la distribución de las repeticiones a través de los porcentajes, aparte de la imprecisión derivada de los cálculos, ya comentada, el gran problema es que una parte importante de las repeticiones no se han hecho con los porcentajes programados, y, por ello, las repeticiones no están en las zonas reales que les deberían corresponder, dados los cambios inevitables de los valores de las RMs. Todo esto está superado al utilizar la velocidad para el control de la carga de entrenamiento.</p>
<p>Si al estudio que venimos comentando le añadimos un estudio complementario (Rodríguez-Rosell, Tesis Doctoral) en el que, entrenando con las mismas intensidades relativas, las pérdidas de velocidad fueron el 10% (G10) y el 30% (G30) de la velocidad de la RM, podemos obtener aún más información y confirmar la que ya hemos obtenido.</p>
<p>En la tabla 2 se presenta la distribución de las repeticiones por zonas de velocidad de este estudio nuevo junto con la del estudio anterior. Ya se han comparado los resultados  de los grupos que perdieron el 20 y el 40% de la RM. Ahora interesa comparar el grupo del 40 con el del 10% de pérdida de velocidad.</p>
<p><strong>El G10 obtuvo mejores resultados que el G40, especialmente en las acciones realizadas a alta velocidad absoluta</strong>, es decir, con cargas ligeras, e incluso en un ejercicio realizado a  alta velocidad, no entrenado, como el CMJ (salto con contramovimiento). El G10 no solo realizó muchas menos repeticiones en el ciclo de entrenamiento que el G40 (46,7% de las que realizó el G40), sino que, a pesar de haber mejorado claramente mas con cargas ligeras, realizó menos repeticiones con las cargas de alta velocidad (&gt;0,8 m·-s<sup>-1</sup>).</p>
<p>Estos resultados vienen a confirmar la importancia que puede tener la pérdida de velocidad en la serie en los resultados y en la  cuantificación de la carga de entrenamiento.  Porque, como se ha indicado previamente, parece evidente que, de nuevo, el G40 no mejora menos ante las cargas de alta velocidad por no haber entrenado con ellas, sino por haber seguido perdiendo velocidad más allá de lo que los datos indican que se debería perder.</p>
<p><strong>Repeticiones realizadas por zonas de velocidad según pérdida de velocidad en la serie en el ejercicio de sentadilla</strong></p>
<p><strong><img class="aligncenter size-full wp-image-32475" src="https://fitenium.com/wp-content/uploads/2021/04/2.png" alt="" width="979" height="613" /><br />
Tabla 2</strong>. Distribución de las repeticiones realizadas, incluyendo el calentamiento, entre distintas zonas de velocidad de cuatro grupos de entrenamiento con las mismas intensidades relativas máximas y distintas pérdidas de velocidad en la serie.</p>
<p>Con la información que recoge la tabla 2 se pueden hacer numerosos análisis, que tendrán la gran ventaja de que estarán basados en datos muy precisos sobre la carga real que ha realizado cada grupo o cada sujeto, porque se está informando de manera precisa de las dos variables que determinan la carga: la intensidad y el volumen.</p>
<p><strong>La intensidad relativa de cada sesión se programa a través de la velocidad de la primera repetición,</strong> pero en la tabla 2 aparece la frecuencia con la que se entrena con cada intensidad relativa, es decir, <strong>el verdadero entrenamiento y la verdadera intensidad con la que se ha entrenado</strong>. A su vez, esta frecuencia y el total de repeticiones realizado (volumen) están condicionados por la pérdida de velocidad, que también se programa.</p>
<p>Los volúmenes por grupos son comparables, porque se supone que en cada grupo debe haber un mismo o semejante número de sujetos que pueden hacer tanto un número alto de repeticiones, como bajo, como en la media de repeticiones que se pueden hacer ante cada pérdida de velocidad. Pero esto no se puede aplicar para comparar a sujetos individualmente, porque uno de ellos podría hacer muchas más repeticiones que el otro ante una misma pérdida de velocidad.</p>
<p>Por tanto, el volumen como indicador del rendimiento entre sujetos individuales no debe ser un dato de referencia importante para analizar la carga de entrenamiento ni sus efectos.  Ante una misma pérdida de velocidad en la serie y la misma velocidad de la primera repetición, las cargas serán equivalentes, aunque los volúmenes sean distintos. Lo cual tampoco quiere decir que si las cargas son equivalentes los efectos también lo sean.</p>
<h4>el volumen como indicador del rendimiento entre sujetos individuales no debe ser un dato de referencia importante para analizar la carga de entrenamiento ni sus efectos</h4>
<p>Pero precisamente, de aquí surge una nueva vía de análisis aportada por el control de la velocidad,  de tal manera que este control puede modificar lo que se considera casi un principio “una misma carga de entrenamiento puede producir un efecto muy diferente en distintos sujetos”. ¿Pero, realmente, cuando se dice esto se está hablando de la misma carga? Apostaríamos a que nunca ha sucedido esto, porque siempre la carga propuesta, especialmente las repeticiones en la serie “han tenido que ser las mismas para todos”, porque “las repeticiones que  ofrecen mejor resultado son xxx”.</p>
<p>Es evidente que pocos sujetos de un mismo grupo entrenan  con la misma carga si todos hacen las mismas repeticiones en la serie. Por tanto, quedaría por comprobar en qué medida una misma carga real tiene efectos distintos para distintos sujetos y en qué medida se darían esas diferencias. En estos momentos se tienen datos para poder empezar a dar respuesta a estas cuestiones, pero no es el momento de tratarlas ahora.</p>
<p>Como se puede deducir de todo lo que venimos exponiendo, el control de la velocidad y el manejo adecuado de la Información que proporciona puede ser una importante y potente herramienta para el conocimiento de lo que significa entrenar.</p>
<p>En la figura 2 se presentan los resultados de los dos estudios que se han comentado. En ella se puede observar la<strong> clara tendencia a mejorar más ante cargas ligeras</strong> (un 7 y un 66% frente a un 0,8%) y en el CMJ (9,1% frente al 3,7%) cuando se pierde el 10 y el 20% de velocidad frente a perder el 40%, y mejoran prácticamente lo mismo, o incluso algo más, en términos porcentuales, ante cargas altas o que se desplazan a velocidades bajas (zona baja de la curva fuerza-velocidad), zona para la que, según la literatura, es necesario entrenar hasta fallo muscular. En la parte inferior izquierda aparecen los IE alcanzados por cada grupo ante las cargas máximas de entrenamiento. En el cuadro de la parte derecha se indican las sumas de los porcentajes de mejora de cada grupo en el conjunto de las variables dependientes.</p>
<p><strong><img class="aligncenter size-full wp-image-32477" src="https://fitenium.com/wp-content/uploads/2021/04/3.png" alt="" width="938" height="541" /></strong></p>
<p><strong>Figura 2.</strong>  Efecto de cuatro pedidas de velocidad en la  serie con respecto a la primera repetición ante las mismas intensidades relativas máximas: 70 a 85%. Vel<sub>&#8211;</sub>med(%): velocidad media con todas las cargas absolutas comunes con el test inicial; Vel<sub>&#8211;</sub>≥ 1 m·s<sup>-1</sup>: velocidad con las cargas iguales o superiores a 1 m·s<sup>-1</sup> del test inicial;    Vel<sub>&#8211;</sub>˂ 1 m·s<sup>-1</sup>: velocidad con las cargas inferiores a 1 m·s<sup>-1</sup> del test inicial.</p>
<p>En la figura 3 se presentan los resultados de estos mismos entrenamientos en la carrera de 20 m. Se confirma que no solo en los tests con cargas o el salto vertical los efectos de una baja pérdida de velocidad en más favorable, sino que también se manifiesta esta misma tendencia ante acciones de más alta velocidad absoluta de ejecución como es la carrera de 20 m. A la derecha de la figura se indica la suma de mejoras de los distintos grupos. <strong>Con el 10 y el 20% de pérdida de velocidad se produce una mejora de los tiempos, mientras que tiende a aumentar cuando se pierde el 30 y el 40%. </strong></p>
<p>Este ejercicio no se entrenó durante el tiempo que duró el estudio. Estamos, por tanto, ante una verdadera prueba de transferencia (positiva y negativa, según los casos) del entrenamiento de la sentadilla completa sobre la carrera de 20 m. Parece razonable aceptar que lo determinante para que se produzca un tipo u otro de transferencia no es la intensidad relativa, sino el grado de fatiga generado en la serie.</p>
<h4>lo determinante para que se produzca un tipo u otro de transferencia no es la intensidad relativa, sino el grado de fatiga generado en la serie.</h4>
<p><img class="aligncenter size-full wp-image-32479" src="https://fitenium.com/wp-content/uploads/2021/04/4.png" alt="" width="953" height="565" /></p>
<p><strong>Figura 3.</strong> Efecto de cuatro perdidas de velocidad en la serie con respecto a la primera repetición ante las mismas intensidades relativas máximas: 70 a 85% sobre los tiempos en la carrera de 20 m.</p>
<p>Lo comentado al final del párrafo anterior nos pone ante uno de los objetivos importantes y permanentes de la tarea de entrenar, como es conocer el efecto que puede tener la mejora de un ejercicio de entrenamiento sobre otro ejercicio diferente, tanto si este también se entrena como si no. Se trata, por tanto, ante la tan traída y llevada transferencia, pero bien entendida. La respuesta a esta cuestión, como ya hemos apuntado anteriormente, nos la puede dar el hecho de medir la velocidad en cada sesión de entrenamiento, dándonos así una nueva aplicación importante.</p>
<p>Si cada día se valora el efecto del entrenamiento sin hacer ningún test especial, sino simplemente midiendo la velocidad de ejecución con cargas absolutas, tendremos actualizada de manera permanente la evolución del efecto del entrenamiento y, por ello, los cambios que produciendo en la variable medida a lo largo del ciclo. Pero si, además, medimos cada semana algún otro tipo de rendimiento en algún ejercicio, entrenado o no, podremos comprobar en qué medida los cambios en el rendimiento  en ambos ejercicios presentan o no relación y en qué sentido.</p>
<p>Pues bien, en un estudio en el que se comparó el  efecto de entrenar con tres grados de esfuerzo: pérdida de velocidad en la serie del 10, el 30 y el 45% de la primera repetición de la serie, ante intensidades comprendidas entre el 55 y el 70% de la RM, en el ejercicio  de sentadilla, se analizó la correlación entre los cambios semanales  en la RM en sentadilla y los cambios semanales en el salto vertical (CMJ), que no se entrenaba, sino que solo se medía una vez a la semana. Este mismo análisis se realizó con los datos  del estudio descrito previamente en el que se perdía el 10 y el 30%  de la velocidad ante intensidades relativas comprendidas entre el 70 y 85%.</p>
<p>Esto permitió analizar la relación entre los cambios de ambas variables en cinco ocasiones, tres en el primer estudio mencionado en el párrafo anterior y dos en el segundo estudio.  Los resultados indicaron la misma tendencia en todos los casos.  En las figuras 4 y 5 se presentan las correlaciones obtenidas.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong><img class="aligncenter size-full wp-image-32481" src="https://fitenium.com/wp-content/uploads/2021/04/5.png" alt="" width="1012" height="698" /><br />
Figura 4.</strong> Relación entre los cambios de la RM (eje X) y los cambios en el salto vertical (CMJ) (eje Y) con respecto al test inicial durante las  ocho semanas de entrenamiento y el test final, con pérdidas de velocidad en la serie del 10, 30 y 45% e intensidades comprendidas entre el 55 y el 70% de la RM (Cálculos realizados  con datos de la Tesis Doctoral de Rodríguez-Rosell, 2017).</p>
<p><strong><img class="aligncenter size-full wp-image-32483" src="https://fitenium.com/wp-content/uploads/2021/04/6.png" alt="" width="981" height="628" /><br />
Figura 5.</strong> Relación entre los cambios de la RM (eje X) y los cambios en el salto vertical (CMJ) (eje Y) con respecto al test inicial durante las ocho semanas de entrenamiento y el test final, con pérdidas de velocidad en la serie del 10 y el 30% e intensidades comprendidas entre el 70 y el 85% de la RM (Cálculos realizados con datos de la Tesis Doctoral de Rodríguez-Rosell, 2017) .</p>
<p>Se puede observar que las correcciones son todas significativas y con una alta varianza del CMJ explicada, desde el 62,4 al 92%.  Estas relaciones son independientes del hecho de que el efecto del entrenamiento sea mayor o mejor sobre las dos variables analizadas.</p>
<p>En la figura 4, el grupo que más mejoró el salto fue el que perdió el 10% de la velocidad en la serie, y en este grupo se da la mayor correlación entre los cambios, pero la segunda mayor correlación se da con la pérdida del 45%, que fue el grupo que tendió a tener peores resultados en sentadilla. Y en la figura 5 la correlación es mayor con la pérdida del 30%, que tuvo peor resultado en el salto y en la sentadilla que el grupo que perdió el 10% de la velocidad.</p>
<p>En todos los casos, por otra parte, se puede considerar que estamos ante <strong>cinco casos de verdaderas transferencias positivas, ya que el ejercicio de salto no se entrenó durante el ciclo de entrenamiento</strong>. Es decir, la correlación no es alta porque se hayan alcanzado buenos  resultados en los tests, sino porque los cambios en la sentadilla, tanto sin son buenos como si son malos, tienden a producir un cambio en el mismo sentido en el CMJ.</p>
<p>Por tanto, estos resultados ponen de manifiesto una importante aportación de la medición de la velocidad, porque permite confirmar que,  con distintos grados de fatiga y de esfuerzo, es decir, con distintos IE, tanto la mejora como el empeoramiento de la sentadilla tiene un efecto en el mismo sentido sobre la capacidad de salto.  Y que además esto se cumple tanto si la fatiga en la serie es ligera, como es perder el 10% de la velocidad en la serie, como si es muy severa, prácticamente al fallo, como es perder el 45% de la velocidad en el ejercicio de sentadilla.</p>
<p>Pero si se observa la figura 6, donde se representa gráficamente la evolución de las variables RM y CMJ en el ejemplo del estudio de las tres perdidas, aun se puede obtener más información relevante para conocer el efecto del entrenamiento.</p>
<p><strong><img class="aligncenter size-full wp-image-32485" src="https://fitenium.com/wp-content/uploads/2021/04/7.png" alt="" width="861" height="779" /><br />
Figura 6. </strong>Evolución de la RM (parte central de la figura), el CMJ, que no se entrenó, (parte superior de la figura) y el IE (parte inferior de la figura) durante las ocho semanas de entrenamiento más el test inicial y final en ambos ejercicios cuando todos los grupos entrenaron con intensidades del 55 al 70% y con pérdidas de velocidad en la serie del 10, 30 y 45% de la RM (Imagen tomada de la tesis doctoral de Rodríguez-Rosell).</p>
<p><strong>La evolución de la RM (parte central de la figura) con pérdidas de velocidad del 10 y el 30% es muy semejante, sobre todo a partir de la semana 4</strong>, para llegar al test final con valores de mejora prácticamente iguales: 22,5% con el 10% de pérdida de velocidad y el 22,7% con el 30%.  Sin embargo, si nos fijamos en la parte superior de la figura 6, observamos que el CMJ mejora de manera casi ininterrumpida desde el inicio del entrenamiento hasta el final en el grupo del 10% de pérdida, mientras que no ocurre así con el del  30%, llegando a producirse una mejora final del 11,8% del CMJ en el grupo del 10% y solo el 3% en el del 30%.</p>
<p>Se entiende que se debería tomar muy en serio lo que aportan estos datos, ¿Cuántas veces se ha oído decir que la sentadilla no es adecuada, o que es perjudicial, o que no es específica porque el ángulo en el que se realiza la sentadilla profunda no es adecuado para el salto y otros ejercicios, como la carrera, o que el “entrenamiento de fuerza máxima” no es adecuado para la mejora del salto, sino el “entrenamiento explosivo / balístico”&#8230;?</p>
<p>Pero, claro, todo esto con pocas pruebas, o con pruebas erróneas, que lo puedan confirmar. Sin embargo, como se deduce de los datos que se acaban de comentar,  y del resto de estudios que hemos visto previamente, la sentadilla puede ser determinante para la mejora del salto, y de la carrera, pero depende de cómo se entrene. El problema no está en el ejercicio, sino en la carga que se aplique al entrenarlo.</p>
<p>Si nos centramos en la afirmación sobre el “entrenamiento de fuerza máxima”, las reflexiones pueden ser muy relevantes. Sería difícil encontrar a muchas personas que consideraran como un “entrenamiento de fuerza máxima” entrenar con muy pocas repeticiones con el 70% (3-4 repeticiones), el 80% (2-3 repeticiones) o con el 85% (2 repeticiones) de la RM, que es lo que hizo el grupo que perdió el 10% de la velocidad en la serie con estas intensidades relativas.</p>
<p>No sabemos cómo se le llamaría a este entrenamiento, porque lo más probable es que no se contemple ni siquiera como una posibilidad de entrenar, y, por ello, no tendría ni nombre. Tampoco creemos que estaría claro el nombre que recibiría un entrenamiento en el que se hicieran 5-6 repeticiones con el 55%, 3-4 con el 65% o el 70% de la RM, que es lo que hizo el grupo que perdió en 10% de la velocidad ante estas intensidades relativas. Sin embargo, seguro que la casi totalidad de los consultados estaría de acuerdo en que llegar casi al fallo muscular, y en algunas sesiones al fallo, con intensidades del 70 al 85%, si es “entrenamiento de fuerza máxima&#8221; (puede que algunos dijeran que es “entrenamiento de hipertrofia”, no de “fuerza máxima”, para introducir algo más de error), que es lo que se hizo cuando los grupos perdían más del 40% de la velocidad en la serie.</p>
<p><img class="aligncenter size-full wp-image-28672" src="https://fitenium.com/wp-content/uploads/2020/09/I72QeY20Q7o.jpg" alt="" width="640" height="427" /></p>
<p>Sin embargo, si ahora nos vamos a los resultados obtenidos con cada tipo de entrenamiento, resulta que los entrenamientos que “<strong>no son</strong> de fuerza máxima” han mejorado más la RM (que para la mayoría es casi el único indicador de lo que es “fuerza máxima”) que “<strong>los que son</strong> de fuerza máxima”. Para las intensidades del 70-85 y 55-70% de la RM, con las pérdidas de velocidad del 10% se mejoró la RM un 17,9 y un 22,5%, respectivamente, y para las pérdidas del 40-45% las mejoras fueron del 13,5 y 15,1 %, respectivamente. Esto vino acompañado también, muy especialmente, de una mayor mejora en el salto: 9,1 y 11,8% para las pérdidas del 10% de velocidad en la serie, frente al 3,7 y 5,4% cuando se perdió el 40-45% de la velocidad.</p>
<h4>resulta que los entrenamientos que “<strong>no son</strong> de fuerza máxima” han mejorado más la RM  que “<strong>los que son</strong> de fuerza máxima”</h4>
<p>Por tanto, como se puede deducir, todo esto resulta bastante penoso y desafortunado: el entrenamiento que “no es de fuerza máxima” mejora más la “fuerza máxima”, y la sentadilla completa, que es “mala”, mejora muy claramente la altura del salto, además, sin entrenar el salto.</p>
<p>Por otra parte, cuando se dice que el “entrenamiento de fuerza máxima” no es adecuado para la mejora del salto, sino el “entrenamiento explosivo” o “el entrenamiento balístico”, se está cometiendo un gran error, porque, como vemos, el entrenamiento que mejora la “fuerza máxima” no es solamente el que se hace hasta el fallo o con intensidades muy altas, y hasta el fallo, sino también otros entrenamientos con intensidades mucho más bajas y con la generación de escasa fatiga, y parece que con mejor resultado.</p>
<p>Además, resulta que el salto mejora claramente sin hacer saltos, es decir sin hacer “entrenamientos explosivos” o “balísticos”. Esto significa que también mejora la fuerza máxima (bien entendida) en el salto con los entrenamientos “que no son de fuerza máxima”. Naturalmente, todo esto es consecuencia, como hemos indicado en otros apartados, de una interpretación  errónea de los conceptos relacionados con el entrenamiento de fuerza, especialmente el propio concepto de “fuerza máxima”, la principal fuente de una larga cadena de errores, así como el gran error de creer que la “fuerza máxima” solamente se puede entrenar y mejorar con entrenamientos hasta el fallo y altas intensidades, que, naturalmente, también se hacen hasta el fallo.  En fin, un panorama bastante desalentador, pero que debe servirnos para reaccionar y tratar de poner sensatez en todas estas cuestiones.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><img class="aligncenter wp-image-28662 size-full" src="https://fitenium.com/wp-content/uploads/2020/09/VRiyW0BUnVk.jpg" alt="entrenamiento de fuerza" width="640" height="427" /></p>
<p>En síntesis, como se puede recoger de los resultados de estos cinco grupos de entrenamiento, parece que se puede mejorar la fuerza máxima (bien entendida, no solo la RM) de manera importante con una amplia gama de intensidades, pero <strong>nunca el entrenamiento que genera la mayor fatiga con estas intensidades es el que tiende a ofrecer los mejores resultados</strong>.</p>
<p>Parece, por tanto, que el grado de fatiga creado ante cualquier intensidad relativa y, por ello, la velocidad media de entrenamiento de todo el ciclo, son factores determinantes del efecto que se produce. Además, la manera más precisa de ajustar y estimar la fatiga, así como de medir, y conocer, con alta precisión, la velocidad a la que se ejecuta el entrenamiento es a través del control de la pérdida de velocidad en la serie para cada velocidad de la primera repetición, es decir, para cada intensidad relativa.</p>
<p>De lo expuesto se pueden deducir varias conclusiones y aplicaciones prácticas:</p>
<ul>
<li>Además de determinar la intensidad relativa con la que se entrena, la velocidad de la primera repetición permite obtener otros objetivos importantes:
<ul>
<li>Ajustar la carga (intensidad) a la situación física real del sujeto en cada sesión de entrenamiento.</li>
<li>Garantizar el control de una variable determinante de la carga y el rendimiento, como es la intensidad relativa.</li>
<li>Conocer la intensidad relativa media real de las intensidades máximas aplicadas.</li>
</ul>
</li>
<li>La medida de la velocidad permite comprobar los efectos del entrenamiento ante distintas velocidades (cargas ligeras, medias y altas), así como ante la velocidad media de todas las cargas comunes desplazadas pre-post entrenamiento. Este tipo de medición permite una mayor información sobre el efecto del entrenamiento y reduce al mínimo el posible error en la cuantificación de sus efectos. Por ello, es una medición que supera claramente lo que ofrece la habitual medida de la RM para valorar el efecto del entrenamiento.</li>
<li>Se puede conocer con exactitud la velocidad media perdida en la serie por los distintos grupos y por cada participante:
<ul>
<li>Si tenemos en cuenta que lo que se programa siempre es un CE / grado de esfuerzo, el conocimiento de este dato es el más relevante de lo que se puede esperar en relación con la carga aplicada o generada por el entrenamiento ya realizado.</li>
<li>Por tanto, estos indicadores de fatiga son los que más nos pueden acercar a encontrar la relación entre el entrenamiento realizado y el efecto producido.</li>
</ul>
</li>
<li>La medida de la velocidad nos permite reflexionar sobre el hecho de que ante una misma carga relativa, una diferencia de solo 11 centésimas de  m·s<sup>-1</sup> en la velocidad media (por ejemplo, 0,69-0,58 m·s<sup>-1</sup> en el caso que hemos presentado), puede generar efectos con una clara tendencia a favor del grupo de mayor velocidad media y en algunos casos obteniendo diferencias significativas a favor.</li>
<li>Ante una pérdida de velocidad en la serie igual o muy semejante para cada uno de los sujetos, se produce una alta variabilidad en el número de repeticiones realizado. Esto confirma que no sería correcto programar un mismo número de repeticiones ante una misma intensidad relativa. Esta información solo se puede conseguir si medimos la velocidad de ejecución.</li>
<li>Para distribuir el volumen (repeticiones) entre las intensidades utilizadas, tradicionalmente se han creado zonas de intensidad expresadas en porcentajes de la RM. Pero este procedimiento engloba todos los inconvenientes asociados a la utilización de la RM como referencia para dosificar y valorar la carga de entrenamiento. La solución a este problema está en la utilización de zonas de velocidad en lugar de zonas de porcentajes, porque la velocidad a la que se han desplazado las cargas expresa de manera muy precisa qué intensidad relativa real ha utilizado el sujeto:
<ul>
<li>Se entiende que este tipo de información es la más relevante y precisa para poder llevar a cabo un análisis de la verdadera carga que ha provocado un determinado efecto, porque en ella se refleja de manera muy clara el grado de esfuerzo realizado: número de repeticiones con cada intensidad relativa (en zonas de una décima de m·s<sup>-1</sup> de diferencia).</li>
</ul>
</li>
<li>Si a esto se añade la información aportada sobre la pérdida de velocidad, la velocidad medía y la velocidad máxima media de todo el ciclo de entrenamiento, se tendrá probablemente la serie de variables que permite un mejor análisis de la carga aplicada.</li>
<li>Además, la correcta selección de la carga mediante el control de la velocidad de la primera repetición y del porcentaje de pérdida de velocidad en la serie, no solo permite obtener más mejoras en el rendimiento, sino que al hacerlo en condiciones de menor estrés tisular, es muy probable que contribuya a la reducción o abolición del número de lesiones ocasionado por el entrenamiento de fuerza o cualquier otro entrenamiento físico.</li>
</ul>
<h4>la correcta selección de la carga mediante el control de la velocidad de la primera repetición y del porcentaje de pérdida de velocidad en la serie contribuye a la reducción del número de lesiones ocasionado por el entrenamiento de fuerza o cualquier otro entrenamiento físico.</h4>
<p>&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Aportaciones de la velocidad de ejecución en el entrenamiento</title>
		<link>https://fitenium.com/aportaciones-de-la-velocidad-de-ejecucion-en-el-entrenamiento/?utm_source=rss&#038;utm_medium=rss&#038;utm_campaign=aportaciones-de-la-velocidad-de-ejecucion-en-el-entrenamiento</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Adrian Garcia]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 07 Apr 2021 11:16:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Entrenamiento de fuerza]]></category>
		<category><![CDATA[Fatiga]]></category>
		<category><![CDATA[Índice del esfuerzo]]></category>
		<category><![CDATA[Sin categorizar]]></category>
		<category><![CDATA[Velocidad de ejecución]]></category>
		<category><![CDATA[velocidad de ejecución]]></category>
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					<description><![CDATA[Aportaciones de la velocidad de ejecución en el entrenamiento A continuación se resumen las principales aportaciones de la velocidad de ejecución en el entrenamiento, y que se han explicado en este otro artículo previo. Se dividen en cuatro apartados: las...]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<h2>Aportaciones de la velocidad de ejecución en el entrenamiento</h2>
<p>A continuación se resumen las principales aportaciones de la velocidad de ejecución en el entrenamiento, y que se han explicado en este otro <a href="https://fitenium.com/?p=31982&amp;preview=true">artículo previo</a>. Se dividen en cuatro apartados: las aportaciones de la velocidad de la primera repetición, pérdida de velocidad en la serie, porcentaje de repeticiones realizado con cada pérdida de velocidad y el Índice de Esfuerzo.</p>
<p><em>En esta serie de artículos tratamos algunos conceptos mas importantes del entrenamiento de fuerza recogiendo notas del reciente libro publicado <a href="https://www.libreriadeportiva.com/libro/fuerza-velocidad-y-rendimiento-fisico-y-deportivo_73450"><strong>Fuerza Velocidad y Rendimiento Físico y Deportivo</strong></a> escrito por los reconocidos investigadores <strong>Juan José González Badillo y Juan Ribas Serna.</strong></em></p>
<h3>RESUMEN</h3>
<ul>
<li><em>Evaluar la fuerza de un sujeto y determinar con precisión su porcentaje real del 1RM sin necesidad de realizar en ningún momento un test de 1RM ni un test de XRM </em></li>
<li><em>Programar, dosificar y controlar el entrenamiento con alta precisión. </em></li>
<li><em>Utilizar el entrenamiento de fuerza con todos los sujetos independientemente de su edad y condición física. </em></li>
<li><em>Conocer el grado de adaptación individual pre-post entrenamiento (en todos los casos) y la evolución de la adaptación individual en el tiempo. </em></li>
<li><em>La perdida de velocidad en la serie, junto con la velocidad de la primera repetición permiten estimar la fatiga del entrenamiento. </em></li>
<li><em>El índice del esfuerzo es una variable independiente que permite comparar cualquier entrenamiento. </em></li>
</ul>
<h3><strong>Aportaciones derivadas del conocimiento de la velocidad media (velocidad media propulsiva, de manera preferente) de la primera repetición de la primera serie de un ejercicio </strong></h3>
<ul>
<li><strong>Evaluar la fuerza</strong> de un sujeto sin necesidad de realizar en ningún momento un test de 1RM ni un test de XRM.</li>
<li><strong>Determinar con alta presión que porcentaje real de 1RM está utilizando el sujeto</strong> nada más realizar a la máxima velocidad posible la primera repetición con una carga absoluta dada:
<ul>
<li>Por tanto, si se mide la velocidad cada día, <strong>se puede determinar con alta precisión si la carga absoluta propuesta al sujeto (kg) representa fielmente el verdadero grado de esfuerzo programado</strong> (% de 1RM real) nada más medir la velocidad de la primera repetición.</li>
</ul>
</li>
<li><strong>Programar, dosificar y controlar el entrenamiento con alta precisión</strong> a través de la velocidad, y no a través de un porcentaje teórico, no real, en la mayoría de los pasos, de 1RM.</li>
<li><strong>Utilizar el entrenamiento de fuerza con todos los sujetos</strong>, desde los niños hasta los deportistas más avanzados o los adultos y personas mayores que pretenden mejorar su salud, <strong>sin necesidad de hacer tests de máximo esfuerzo</strong> (1RM, O XRM, por ejemplo) en ningún caso.</li>
</ul>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong><img class="aligncenter size-full wp-image-29212" src="https://fitenium.com/wp-content/uploads/2020/09/H-vAxuWxmi8.jpg" alt="" width="640" height="800" /></strong></p>
<p>&nbsp;</p>
<ul>
<li><strong>Estimar el cambio en el rendimiento cada</strong> día sin necesidad de realizar ningún test, simplemente midiendo la velocidad con la que se desplaza una carga absoluta. Si, por ejemplo, la diferencia en velocidad entre el 70 y el 75% de la RM de un ejercicio concreto fuera de 0,08 m·s<sup>-1</sup>, cuando el sujeto aumente la velocidad en 0,08 m·s<sup>-1</sup> ante una misma carga absoluta, la carga con la que entrena representará un 5% menos de la RM del sujeto en ese momento, por lo que esta habrá aumentado de valor. Naturalmente, si lo que se produce es una pérdida de velocidad ante una misma carga absoluta, podemos estar bastante seguros de que el sujeto está por debajo de su rendimiento anterior, y en una medida proporcional a la pérdida de velocidad.</li>
<li><strong>Si se mide la velocidad de la primera repetición diaria, semanal o simplemente antes y después</strong> del periodo o ciclo de entrenamiento se puede:
<ul>
<li><strong>Conocer el grado de adaptación individual pre-post entrenamiento</strong> (en todos los casos) <strong>y la evolución de la adaptación individual en el tiempo</strong> (si se mide la velocidad diaria O semanalmente).</li>
<li><strong>Descubrir el grado de disparidad de las respuestas de adaptación de cada sujeto. </strong></li>
<li><strong>Comprobar el efecto de la mejora de la fuerza sobre otros tipos de rendimientos o ejercicios</strong>, entrenados o no.</li>
<li><strong>Valorar la fuerza de los deportistas con un mínimo esfuerzo</strong>.</li>
<li><strong>Comprobar qué intensidades relativas reales han provocado el efecto del entrenamiento</strong>: algo absolutamente desconocido hasta el momento en la historia del entrenamiento.</li>
<li><strong>Comprobar que</strong>, en muchos casos, <strong>puede ser suficiente mantener una adecuada progresión de la carga absoluta, aunque la intensidad relativa sea estable o incluso tienda a disminuir a lo largo del ciclo de entrenamiento</strong>.</li>
<li><strong>Poner de manifiesto que no tiene sentido hablar de “entrenamiento periodizado o no”</strong> (suponiendo que el término debiera utilizarse en algún momento, lo cual no creemos que sea necesario), pues lo <strong>“ideal” es que el entrenamiento “no haya que periodizarlo”</strong>, pues <strong>mantener la misma intensidad relativa</strong> (según la termología habitual, “entrenamiento no periodizado”) <strong>e incluso si la intensidad relativa tiende a disminuir</strong> (que podría llegar a escandalizar a algunos y ser calificado como “desentrenamiento”), <strong>mientras que aumenta la intensidad absoluta</strong> de entrenamiento es una prueba evidente de que el efecto del entrenamiento es muy positivo. Además, se mantiene disponible y útil una amplia gama de intensidades relativas superiores que podría ser necesario aplicarla en etapas posteriores.</li>
<li><strong>Conocer cuál fue realmente la mínima y la máxima intensidad relativa a la que entrenó cada deportista</strong> y, por tanto, no solo conocer cuál fue el efecto medio sobre el grupo, sino el <strong>efecto individual del entrenamiento y la carga que lo ocasionó en cada sujeto. </strong></li>
<li><strong>Conocer datos concretos sobre la posible magnitud de las diferencias en la carga de entrenamiento que se pueden dar entre sujetos</strong>, de las mismas características, <strong>que, teóricamente, tenían que hacer el mismo entrenamiento</strong>, habiéndose comprobado que pueden llegar a darse diferencias de intensidad relativa entre sujetos de hasta el 20% al final del ciclo de entrenamiento que, supuestamente, era el “mismo” para todos.</li>
<li><strong>Conocer las características de los sujetos como respondedores al entrenamiento</strong>: diferencias en la adaptación o respuesta a los estímulos de entrenamiento.</li>
<li><strong>Tomar conciencia de la necesidad de considerar la importancia de la individualización del entrenamiento</strong>: por naturaleza, no es posible entrenar a un grupo de sujetos con “el mismo entrenamiento”.</li>
<li><strong>Darnos cuenta de que tampoco se puede afirmar que un entrenamiento determinado es “el mejor”</strong>. Por lo que podríamos afirmar que “no hay entrenamientos, sino <strong>sujetos que se entrenan o sujetos entrenables</strong>”.</li>
<li><strong>Descubrir nuevos enfoques para la reflexión sobre la relación entre la carga y su efecto</strong> en términos generales y en cada persona de manera individual.</li>
<li><strong>Mejorar la metodología del entrenamiento</strong>, basándose en las aportaciones indicadas en los puntos anteriores.</li>
</ul>
</li>
<li><strong>Medir la velocidad con la que se consigue la RM</strong>. Esta es la única vía para poder considerar una RM como “verdadera” o “falsa”:
<ul>
<li><strong>Dos valores de RM del mismo sujeto no se pueden comparar si los valores de las velocidades con las que se han medido no son iguales o muy semejantes.</strong></li>
<li>Si las velocidades a las que se han medido las RMs pre-post entrenamiento son distintas, con diferencias ≥0,03 m·s<sup>-1</sup>, estas RMs no son equivalentes, por lo qué comparar los valores de las RMs (pesos levantados) pre-post entrenamiento llevaría a decisiones erróneas, <strong>considerando que se han producido unos cambios de fuerza (en la RM) que no son reales</strong>. Además, <strong>las velocidades con cada porcentaje serían aparentemente distintas después del entrenamiento, sin que signifique que realmente lo sean.</strong></li>
</ul>
</li>
</ul>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong><img class="aligncenter size-full wp-image-28840" src="https://fitenium.com/wp-content/uploads/2020/09/AFP680B7mxc.jpg" alt="" width="640" height="427" /></strong></p>
<p>&nbsp;</p>
<ul>
<li><strong>Permite aplicar el mejor procedimiento para la valoración del efecto del entrenamiento, como es volver a medir la velocidad alcanzada ante las mismas cargas absolutas que se midieron en el test inicial:</strong>
<ul>
<li>Este procedimiento es el más coherente, ya que <strong>permite comprobar sí se cumple el objetivo de todo entrenamiento de fuerza: mejorar la velocidad ante la misma carga absoluta</strong>, y, además, <strong>es el más preciso, ya que el efecto del entrenamiento de fuerza se mide por el cambio de velocidad ante la misma carga absoluta.</strong></li>
<li><strong>Ajustar la Carga</strong> (intensidad) <strong>a la situación física real del sujeto en cada sesión de entrenamiento.</strong></li>
<li><strong>Garantizar el control de</strong> una variable determinante de la carga y el rendimiento, como es la <strong>intensidad relativa. De no controlarla, esta variable, se convertiría en una potente variable extraña, que sin duda influiría en el rendimiento, por lo que es necesario su control, lo cual no se había podido hacer nunca hasta la fecha</strong>. No conocemos (probablemente no existe) otro procedimiento más preciso para controlar / igualar la intensidad relativa que <strong>la velocidad de ejecución con la primera repetición de la serie. </strong></li>
<li><strong>Incluso el control de la pérdida de velocidad en la serie</strong>, que comentamos a continuación, <strong>no tendría sentido si no se tiene información precisa de la intensidad relativa de cada sesión</strong>, porque las pérdidas de velocidad serían ante intensidades relativas diferentes, con lo cual <strong>la pérdida de velocidad perdería todo su poder de control de la carga. </strong></li>
<li><strong>Conocer la intensidad relativa media real de las intensidades máximas aplicadas durante un periodo de entrenamiento</strong>. La cual se puede expresar como velocidad media o, de forma más intuitiva, simplemente expresando la velocidad media como porcentaje de la RM, ya que conocemos el porcentaje que representa una determinada velocidad. Por ejemplo, si la velocidad media ha sido de 1 m·<sup>s-</sup>1 en sentadilla, la intensidad relativa real de todo el ciclo de entrenamiento expresada en porcentajes de la RM sería el 60% de la RM, y si la velocidad fue de 0,75-76 m·<sup>s-</sup>1 se correspondería con el 75% de la RM.</li>
<li><strong>Conocer la intensidad relativa media real de todas las intensidades aplicadas, no solo de las máximas, durante un período de entrenamiento</strong>.</li>
<li><strong>Comprobar los efectos del entrenamiento ante distintas</strong> velocidades (cargas ligeras, medias y altas), así como ante la velocidad media de todas las cargas comunes desplazadas pre-post entrenamiento. Este tipo de medición permite una mayor información sobre el efecto del entrenamiento y reduce al mínimo el posible error en la cuantificación de sus efectos. Por ello, es una medición que supera claramente lo que ofrece la habitual medida de la RM para valorar el efecto del entrenamiento.</li>
</ul>
</li>
</ul>
<h3><strong>Aportaciones derivadas del conocimiento de la pérdida de velocidad en la serie </strong></h3>
<ul>
<li>La fatiga depende de la velocidad de la primera repetición en la serie y del porcentaje de pérdida de velocidad en la serie.</li>
<li><strong>La carga de entrenamiento se puede cuantificar por la pérdida de capacidad de salto</strong> (realmente, pérdida de velocidad) <strong>y la pérdida de velocidad ante una carga absoluta</strong> determinada en cada sesión.</li>
<li><strong>Permite comprobar la relación entre la pérdida de salto y la pérdida de velocidad</strong> ante una carga determinada (carga de m·<sup>s-</sup>1 en nuestro caso) por sesión <strong>y el efecto del entrenamiento.</strong></li>
<li><strong>La pérdida de velocidad pre-post sesión de entrenamiento con la carga de 1 m·<sup>s-</sup>1 y la pérdida de CMJ son precisos estimadores del estrés metabólico ocasionado por la sesión de entrenamiento</strong>.</li>
<li><strong>Ante cargas comprendidas aproximadamente entre el 70 y el 90% de la RM, el amonio aumenta de manera exponencial a partir de una pérdida de velocidad de ~40% en press de banca y de ~30% en la sentadilla. En el caso del salto vertical, el aumento del amonio se produce cuando se alcanza una pérdida de salto pre-post esfuerzo de ~12%.</strong> Esto mismo se puede expresar diciendo que <strong>es necesario hacer 1-2 repeticiones más de la mitad de las posibles en la serie en cualquiera de los dos ejercicios</strong> para que el amonio supere los valores de reposo.</li>
</ul>
<p><strong><img class="aligncenter size-full wp-image-28694" src="https://fitenium.com/wp-content/uploads/2020/09/5UbIqV58CW8.jpg" alt="" width="640" height="960" /></strong></p>
<p>&nbsp;</p>
<ul>
<li><strong>Según el estrés metabólico generado, un sujeto no debería perder en la serie más del 20-35%</strong> (según ejercicios) <strong>de la velocidad de la primera repetición</strong>:
<ul>
<li>El rendimiento no es probablemente mejor si se pierde un mayor porcentaje de velocidad. En el ejercicio de sentadilla, una pérdida media de velocidad en la serie del 10-20% ofreció mejores resultados que una pérdida del 30-45%. En el de press de banca fue mejor una pérdida del 25-40% que del 50- 55%.</li>
<li>Es probable que las personas que entrenan buscando la salud no deberían hacer ni la mitad de las repeticiones posibles en la serie. Por ejemplo, no deberían llegar a perder ni el 20% de la velocidad en la serie en sentadilla completa o el 25-30% en press de banca.</li>
<li>A la mayoría de los deportistas con experiencia y necesidades de fuerza medias-altas probablemente le sea suficiente realizar como máximo la mitad o 1-2 repeticiones más de la mitad de las posibles. Aunque también se estima que los deportistas con menores necesidades de fuerza probablemente, aunque sean muy experimentados, no necesiten realizar ni la mitad de las repeticiones posibles en la serie en ningún momento (no más del 20% de pérdida de velocidad en la serie en sentadilla completa o el 25-30% en press de banca).</li>
</ul>
</li>
<li><strong>Conocer la velocidad media real con la que se ha entrenado durante todo el ciclo de manera individual y como grupo</strong>.</li>
<li><strong>Conocer el tiempo real bajo tensión de todo el entrenamiento</strong>.</li>
<li><strong>Se puede conocer con exactitud la velocidad media perdida en la serie por distintos grupos y por cada participante: </strong>
<ul>
<li>Si se tiene en cuenta que lo que se programa siempre es un CE / grado de esfuerzo, <strong>el conocimiento de este dato es el más relevante de lo que se puede esperar en relación con la carga aplicada o generada por el entrenamiento ya realizado. </strong></li>
<li>Por tanto, <strong>estos indicadores de fatiga son los que más nos pueden acercar a encontrar la relación entre el entrenamiento realizado y el efecto producido</strong>:</li>
</ul>
</li>
<li><strong>Nos permite reflexionar sobre el hecho de que ante una misma carga relativa, una diferencia de pocas centésimas de m·s<sup>-1</sup> (0,08-0,1 m·s<sup>-1</sup>) en la velocidad media con las cargas máximas de cada sesión durante todo el ciclo puede generar efectos con una clara tendencia a favor del grupo de mayor velocidad medía</strong> y en algunos casos obteniendo diferencias estadísticamente significativas a  su favor.</li>
<li><strong>Junto con el conocimiento de la velocidad de la primera repetición en la serie, soluciona el problema de distribuir las repeticiones realizadas por zonas de porcentaje de la RM cuando se pretende cuantificar la carga de entrenamiento</strong> ya que este procedimiento engloba todos los inconvenientes asociados a la utilización de la RM como referencia para dosificar y valorar la carga de entrenamiento:
<ul>
<li>La solución de este problema está en la utilización de zonas de velocidad en lugar e de zonas de porcentajes, porque <strong>la velocidad a la que se han desplazado las cargas expresa de manera muy precisa qué intensidad relativa real ha utilizado el sujetos </strong></li>
<li>Este tipo de distribución <strong>permite analizar las discrepancias en el efecto del entrenamiento cuando se han programado las mismas repeticiones para todos los sujetos ante la misma intensidad relativa.</strong></li>
<li><strong>De no hacerlo así</strong>, siguiendo el procedimiento tradicional de programar las mismas repeticiones por serie para todos los sujetos, los menos fatigados (los que pueden hacer más repeticiones por serie ante la misma intensidad relativa) <strong>presentarán un mayor número de repeticiones a mayor velocidad, y, por ello, mayor velocidad media, lo cual no quedaría reflejado si las repeticiones se distribuyeran por porcentajes y no por zonas de velocidad</strong>.</li>
<li><strong>Permite ubicar todas las repeticiones en su verdadera zona</strong>, lo cual no es posible si se toma como referencia el porcentaje de la RM.</li>
<li><strong>Entendemos que este tipo de información es la más relevante y precisa para poder llevar a cabo un análisis de la verdadera carga que ha provocado un determinado efecto</strong>, porque en ella se refleja de manera muy clara el grado de esfuerzo realizado: número de repeticiones con cada intensidad relativa (en zonas de una décima de m·<sup>s-</sup>1 de diferencia).</li>
</ul>
</li>
</ul>
<p>&nbsp;</p>
<ul>
<li><strong><img class="aligncenter size-full wp-image-28626" src="https://fitenium.com/wp-content/uploads/2020/09/Apejl7P4-vk.jpg" alt="" width="640" height="960" /></strong></li>
</ul>
<p>&nbsp;</p>
<ul>
<li><strong>Si a lo anterior unimos la información aportada sobre la pérdida de velocidad, la velocidad media y la velocidad máxima media de todo el ciclo de entrenamiento, tendremos probablemente la serie de variables que permiten un mejor análisis de la carga aplicada</strong>.</li>
<li>Hablar de la velocidad media perdida durante todo el ciclo de entrenamiento, conociendo la velocidad de la primera repetición de cada carga máxima de entrenamiento, es como hablar del grado de fatiga generado a cada grupo y a cada sujeto individualmente. Si tenemos en cuenta que lo que se programa siempre es un CE / grado de esfuerzo, que representa un grado de fatiga, que, a su vez, valida al propio CE, <strong>el conocimiento de este dato es el más relevante de lo que se puede esperar en relación con el conocimiento de la carga aplicada o generada por el entrenamiento ya realizado</strong>.</li>
</ul>
<p>&nbsp;</p>
<h3><strong>Aportaciones derivadas del conocimiento del porcentaje de repeticiones realizado ante cada porcentaje de pérdida de velocidad en la serie </strong></h3>
<ul>
<li><strong>Ante una misma pérdida de velocidad en la serie, la relación entre las repeticiones que se hacen y las que se pueden hacer en la serie es la misma o muy semejante en todos los sujetos</strong>. Esto nos permite afirmar lo siguiente:
<ul>
<li>Cuando se pierde un determinado porcentaje de la velocidad de ejecución en la serie se ha realizado un mismo porcentaje de las repeticiones posibles en la serie para cada sujeto en intensidades comprendidas entre el 50 y 70% de la RM en el press de banca.</li>
<li>Si las intensidades son del 75, 80 y 85%, ante un mismo porcentaje de repeticiones realizado, las pérdidas de velocidad necesarias serán un 2,5, 5 y 10% menor, respectivamente, que las pérdidas correspondientes a las intensidades del 50 al 70%.</li>
<li>Si se trata del ejercicio de sentadilla, ante un mismo porcentaje de pérdida de velocidad en la serie, del 50 al 65% el porcentaje de repeticiones realizado es el mismo, y aumenta a partir del 70% de la RM.</li>
<li>Parece que el aumento del porcentaje de repeticiones realizado ante una misma pérdida de velocidad en la serie se produce cuando el número de repeticiones posible en la serie es aproximadamente de 10.</li>
<li><strong>Poder hacer el mismo número de repeticiones en una serie ante una carga absoluta determinada</strong> (cargas individuales para cada sujeto) <strong>no significa que se esté entrenando con el mismo porcentaje de la RM</strong>. Por ello, <strong>realizar el mismo número de repeticiones ante una misma carga relativa significa que la mayoría de los deportistas realiza un esfuerzo distinto de los demás</strong>. Esto se debe a que el número de repeticiones realizado por cada sujeto ante la misma intensidad relativa puede ser suficientemente distinto.</li>
</ul>
</li>
<li><strong>Si tomamos como referencia la pérdida de velocidad en la serie ante una misma intensidad relativa, los esfuerzos realizados serán muy semejantes, aunque el número de repeticiones realizado en cada serie sea distinto para cada sujeto.</strong></li>
</ul>
<p><strong><img class="aligncenter size-full wp-image-28326" src="https://fitenium.com/wp-content/uploads/2020/09/dr0TJa-zYQo.jpg" alt="" width="640" height="427" /></strong></p>
<p>&nbsp;</p>
<ul>
<li><strong>Si se realiza un número no máximo de repeticiones en la serie, pero común a todos los sujetos, cada uno habrá hecho un porcentaje distinto del total de repeticiones posibles en la serie</strong>:
<ul>
<li>Esto significa que <strong>habiendo entrenado con la misma intensidad relativa y el mismo número de repeticiones en la serie, el grado de fatiga, grado de esfuerzo o carácter del esfuerzo ha podido ser distinto en cada caso. </strong></li>
<li><strong>Lo que iguala el esfuerzo es la pérdida de velocidad en la serie, no el número de repeticiones realizado en la serie con la misma intensidad relativa</strong>.</li>
</ul>
</li>
<li>Por tanto, la pérdida de velocidad en la serie iguala los esfuerzos, el grado de fatiga generado, <strong>aunque dos personas hayan hecho un número distinto de repeticiones ante la misma carga relativa</strong>:</li>
<li>Esto significa que lo que mejor expresaría el grado de esfuerzo, y lo que se debe programar, es la velocidad de la primera repetición y la pérdida de velocidad en la serie, <strong>no el número de repeticiones a realizar en la serie</strong> ante una carga (relativa o absoluta).</li>
<li><strong>Sí se puede medir la velocidad, nunca se deberían programar las repeticiones en la serie, sino la pérdida de velocidad en la serie</strong>.</li>
</ul>
<p><strong> </strong></p>
<h3><strong>Aplicaciones derivadas del conocimiento del Índice de Esfuerzo (IE) como indicador del Carácter del Esfuerzo </strong></h3>
<p>Recordamos que el<strong> lE es el resultado de multiplicar la velocidad de la primera repetición (mejor repetición, que debería ser en la casi totalidad de los casos la primera) en la serie por el porcentaje de pérdida de velocidad en la serie</strong>. Por tanto, está condicionado por las dos variables clave: la velocidad de la primera repetición y la pérdida de velocidad en la serie:</p>
<ul>
<li>La alta validez mostrada por la expresión del CE a través del IE como indicador de fatiga o grado de esfuerzo, permite avanzar el conocimiento de la carga (esfuerzo) que se programa y, especialmente, de la carga que se ha generado en cada sujeto una vez realizado el entrenamiento</li>
<li>Si quisiéramos <strong>comparar el efecto de distintos rangos de intensidad</strong> sobre los cambios en fuerza, o en otros tipos de rendimiento, habría que asegurar que el IE fuera equivalente, y para ello <strong>sería necesario que las pérdidas de velocidad en la serie o sesión fueran distintas para cada intensidad relativa, de manera que se igualasen los esfuerzos</strong>. Solo si esto se hace así, se podría aceptar que <strong>la variable independiente del estudio es verdaderamente la intensidad relativa.</strong></li>
<li>Por tanto, <strong>no es pertinente afirmar que el entrenamiento con una intensidad relativa es mejor o peor que con otra, sí no se ha controlado el IE</strong> que se ha generado con las distintas intensidades.</li>
<li>EI CE expresado a través el IE puede tener al menos las siguientes aplicaciones:
<ul>
<li><strong>Actuar como variable independiente</strong> de cualquier estudio sobre el efecto del entrenamiento.</li>
<li><strong>Es necesario y determinante como variable de control</strong>.</li>
<li><strong>Es muy útil para un mejor análisis de los efectos de cualquier diseño</strong>, porque permite comprobar la relación entre el IE (grado de fatiga) y los efectos producidos.</li>
<li>La elección de la velocidad de la primera repetición y la elección de la pérdida de velocidad en la serie o sesión se puede hacer y en algunos casos debe hacerse en función del IE o grado de esfuerzo que queremos programar.</li>
</ul>
</li>
</ul>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Perdida de velocidad y porcentaje de repeticiones realizadas</title>
		<link>https://fitenium.com/perdida-de-velocidad-y-porcentaje-de-repeticiones-realizadas/?utm_source=rss&#038;utm_medium=rss&#038;utm_campaign=perdida-de-velocidad-y-porcentaje-de-repeticiones-realizadas</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Adrian Garcia]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 29 Mar 2021 08:50:58 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Índice del esfuerzo]]></category>
		<category><![CDATA[Pérdida de velocidad en la serie]]></category>
		<category><![CDATA[Velocidad de ejecución]]></category>
		<category><![CDATA[perdida de velocidad]]></category>
		<category><![CDATA[repeticiones realizadas]]></category>
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					<description><![CDATA[Pérdida de Velocidad y Porcentaje de Repeticiones Realizadas En este artículo se hará una revisión sobre la perdida de velocidad y porcentaje de repeticiones realizadas  y cómo estos parámetro afectan al caracter del esfuerzo y el grado de fatiga independientemente...]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<h2><strong>Pérdida de Velocidad y Porcentaje de Repeticiones Realizadas</strong></h2>
<p>En este artículo se hará una revisión sobre la perdida de velocidad y porcentaje de repeticiones realizadas  y cómo estos parámetro afectan al caracter del esfuerzo y el grado de fatiga independientemente del número de total de repeticiones realizadas en la serie.</p>
<p>En un intento de avanzar hacia un mayor desarrollo de las aplicaciones del control de la velocidad en el entrenamiento de fuerza, cabe preguntarse lo siguiente: ¿Qué relación hay entre 1) la velocidad de la primera repetición, 2) la pérdida de velocidad en la serie y 3) el porcentaje de repeticiones realizado en la serie ante una determinada pérdida de velocidad? Una respuesta adecuada a esta pregunta puede aportar información muy relevante para mejorar la dosificación y el control de entrenamiento.</p>
<p><em>En esta serie de artículos tratamos algunos conceptos mas importantes del entrenamiento de fuerza recogiendo notas del reciente libro publicado <a href="https://www.libreriadeportiva.com/libro/fuerza-velocidad-y-rendimiento-fisico-y-deportivo_73450"><strong>Fuerza Velocidad y Rendimiento Físico y Deportivo</strong></a> escrito por los reconocidos investigadores <strong>Juan José González Badillo y Juan Ribas Serna.</strong></em></p>
<p>A las dos primeras cuestiones, la velocidad de la primera repetición y la pérdida de velocidad en la serie, se une ahora un concepto más, el porcentaje de repeticiones realizado en la serie ante una determinada pérdida de velocidad.  La razón por la que se aborda esta nueva problemática es porque siempre se ha observado que <strong>no todos los sujetos realizan con la misma facilidad el mismo número de repeticiones ante una misma intensidad relativa, es decir, ante  la misma velocidad en la primera repetición.</strong></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><img class="aligncenter wp-image-29508 size-full" src="https://fitenium.com/wp-content/uploads/2020/09/ITDjGji__6Y.jpg" alt="Pérdida de Velocidad y Porcentaje de Repeticiones Realizadas" width="640" height="427" /></p>
<p>Una vez determinada la intensidad o carga relativa, tanto si se expresa  a través de indicadores no adecuados, como el porcentaje de 1RM o una XRM o nRM, como si se hace por la velocidad de la primera repetición de una serie, hay que decidir el volumen de entrenamiento, del cual forma parte, de una manera determinante, el número de repeticiones que se realiza en la serie.  Para decidir acerca  de este componente de la carga global de entrenamiento, se siguen dos criterios: o hacer todas las repeticiones posibles en la serie, lo cual, como es reconocible en toda la literatura, suele ser lo más frecuente y casi la única alternativa para muchos especialistas, o no llegar a hacer el total de las repeticiones posibles en la serie.</p>
<p>Sobre los inconvenientes de llegar a <a href="https://fitenium.com/llegar-al-fallo-muscular-durante-el-entrenamiento/">hacer todas las repeticiones posibles en la serie ya se ha hablado anteriormente</a>. De todos ellos, el inconveniente que se debe tratar en este caso es el relacionado con el probable hecho de que poder hacer el mismo número máximo de repeticiones en una serie ante una carga absoluta determinada (cargas individuales para cada sujeto) no significa que se esté entrenando con el mismo porcentaje de la RM, dado que ya se ha observado que existe una variabilidad entre individuos en el número de repeticiones que pueden ser realizado en un serie ante una misma intensidad relativa (Richens &amp; Cleather, 2014; Sakamoto &amp; Sinclair, 2006; Shimano et al., 2006; Terzis, Spengos, Manta, Sarris, &amp; Georgiadis, 2008).</p>
<p>Por tanto, la hipótesis es que si varios sujetos han podido realizar, por ejemplo, 10 repeticiones ante unas determinadas cargas absolutas, una parte de ellos estará entrenando con una carga próxima al 75% de 1RM, porque el número medio de repeticiones que se puede hacer con este porcentaje es de ~10 repeticiones, pero habrá sujetos que estén entrenando con el 80%, porque son capaces de hacer claramente mas repeticiones por serie que la media ante cualquier carga, y otros que estén trabajando con el 70%, por la razón contraria.</p>
<h4>hacer el mismo número máximo de repeticiones en una serie ante una carga absoluta determinada (cargas individuales para cada sujeto) no significa que se esté entrenando con el mismo porcentaje de la RM</h4>
<p>Para tratar de analizar en qué medida los sujetos se diferencian entre sí al hacer el máximo número posible de repeticiones ante una misma carga relativa, determinada en este caso por la velocidad de la primera repetición en la serie,  se llevo a cabo un estudio (González–Badillo et al., 2017) en el que un grupo de 27 sujetos realizó, con intervalos de 4 a 7 días, el máximo número de repeticiones posible con cargas equivalentes al 50, 55, 60, 65, 70, 75, 80 y 85% de la RM.  Estos porcentajes se determinaban cada día en función de la velocidad con la que se desplazaban las cargas absolutas en la primera repetición.</p>
<p>&nbsp;</p>
<table style="width: 70.3122%;">
<tbody>
<tr>
<td style="width: 17.8187%;" width="111"><strong>Carga (% 1RM)</strong></td>
<td style="width: 15.0538%;" width="93"><strong>VMPmax.</strong></p>
<p><strong>(m·s-¹)</strong></td>
<td style="width: 16.4363%;" width="102"><strong>VMfinal</strong></p>
<p><strong>(m·s-¹)</strong></td>
<td style="width: 16.4363%;" width="102"><strong>Pérdida vel.</strong></p>
<p><strong>(%)</strong></td>
<td style="width: 17.2043%;" width="108"><strong>Repeticiones</strong></td>
<td style="width: 77.673%;" width="96"><strong>Carga (kg)</strong></td>
</tr>
<tr>
<td style="width: 17.8187%;" width="111"><strong>50% (~0.93 (m·s-¹)</strong></td>
<td style="width: 15.0538%;" width="93">0.93 ± 0.01</p>
<p>(0.91 – 0.94)</td>
<td style="width: 16.4363%;" width="102">0.14 ± 0.03</p>
<p>(0.09 – 0.22)</td>
<td style="width: 16.4363%;" width="102">84.7 ± 3.7 <sup>c, d, e, f</sup></p>
<p>(76.1 – 90.5)</td>
<td style="width: 17.2043%;" width="108">25.7 ± 5.8 <sup>a, b, c, d, e, f</sup></p>
<p>(19 – 40)</td>
<td style="width: 77.673%;" width="96">37.7 ± 5.2 <sup>b, c, d, e</sup></p>
<p>(27.5 – 45.0)</td>
</tr>
<tr>
<td style="width: 17.8187%;" width="111"><strong>55% (~0.86 (m·s-¹)</strong></td>
<td style="width: 15.0538%;" width="93">0.86 ± 0.01</p>
<p>(0.84 – 0.88)</td>
<td style="width: 16.4363%;" width="102">0.14 ± 0.04</p>
<p>(0.08 – 0.22)</td>
<td style="width: 16.4363%;" width="102">82.2 ± 4.6 <sup> d, e, f</sup></p>
<p>(74.4 – 90.1)</td>
<td style="width: 17.2043%;" width="108">22.7 ± 4.4 <sup> b, c, d, e, f</sup></p>
<p>(16 – 32)</td>
<td style="width: 77.673%;" width="96">40.9 ± 7.5 <sup> c, d, e</sup></p>
<p>(29.0 – 55.0)</td>
</tr>
<tr>
<td style="width: 17.8187%;" width="111"><strong>65% (~0.71 (m·s-¹)</strong></td>
<td style="width: 15.0538%;" width="93">0.71 ± 0.01</p>
<p>(0.69 – 0.73)</td>
<td style="width: 16.4363%;" width="102">0.14 ± 0.04</p>
<p>(0.07 – 0.25)</td>
<td style="width: 16.4363%;" width="102">80.4 ± 5.9 <sup> d, e, f</sup></p>
<p>(66.1 – 90.1)</td>
<td style="width: 17.2043%;" width="108">16.2 ± 3.4 <sup>  d, e, f</sup></p>
<p>(12 – 22)</td>
<td style="width: 77.673%;" width="96">46.8 ± 11.9 <sup> d, e</sup></p>
<p>(34.5 – 61.0)</td>
</tr>
<tr>
<td style="width: 17.8187%;" width="111"><strong>70% (~0.62 (m·s-¹)</strong></td>
<td style="width: 15.0538%;" width="93">0.62 ± 0.01</p>
<p>(0.60 – 0.64)</td>
<td style="width: 16.4363%;" width="102">0.13 ± 0.03</p>
<p>(0.06 – 0.18)</td>
<td style="width: 16.4363%;" width="102">79.2 ± 4.7 <sup>  e, f</sup></p>
<p>(70.5 – 90.3)</td>
<td style="width: 17.2043%;" width="108">12.6 ± 2.7 <sup>  e, f</sup></p>
<p>(9 – 19)</td>
<td style="width: 77.673%;" width="96">54.1 ± 7.7 <sup> e</sup></p>
<p>(34.5 – 65.0)</td>
</tr>
<tr>
<td style="width: 17.8187%;" width="111"><strong>75% (~0.54 (m·s-¹)</strong></td>
<td style="width: 15.0538%;" width="93">0.62 ± 0.01</p>
<p>(0.60 – 0.64)</td>
<td style="width: 16.4363%;" width="102">0.13 ± 0.02</p>
<p>(0.08 – 0.19)</td>
<td style="width: 16.4363%;" width="102">75.7 ± 4.4 <sup>  f</sup></p>
<p>(65.6 – 84.0)</td>
<td style="width: 17.2043%;" width="108">9.8 ± 1.7 <sup>  f</sup></p>
<p>(7 – 13)</td>
<td style="width: 77.673%;" width="96">57.5 ± 13.8</p>
<p>(39.0 – 72.5)</td>
</tr>
<tr>
<td style="width: 17.8187%;" width="111"><strong>80% (~0.47 (m·s-¹)</strong></td>
<td style="width: 15.0538%;" width="93">0.47 ± 0.01</p>
<p>(0.45 – 0.49)</td>
<td style="width: 16.4363%;" width="102">0.12 ± 0.02</p>
<p>(0.08 – 0.16)</td>
<td style="width: 16.4363%;" width="102">73.6 ± 5.3 <sup>  f</sup></p>
<p>(65.9 – 82.9)</td>
<td style="width: 17.2043%;" width="108">7.7 ± 1.5</p>
<p>(5 – 10)</td>
<td style="width: 77.673%;" width="96">63.0 ± 7.6</p>
<p>(44.0 – 75.0)</td>
</tr>
<tr>
<td style="width: 17.8187%;" width="111"><strong>85% (~0.39 (m·s-¹)</strong></td>
<td style="width: 15.0538%;" width="93">0.39 ± 0.01</p>
<p>(0.37 – 0.41)</td>
<td style="width: 16.4363%;" width="102">0.14 ± 0.02</p>
<p>(0.11 – 0.18)</td>
<td style="width: 16.4363%;" width="102">63.9 ± 5.1</p>
<p>(54.8 – 73.2)</td>
<td style="width: 17.2043%;" width="108">4.9 ± 1.2</p>
<p>(4 – 8)</td>
<td style="width: 77.673%;" width="96">68.3 ± 10.4</p>
<p>(48.0 – 88.0)</td>
</tr>
</tbody>
</table>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Tabla 1.</strong> Variables descriptivas relacionadas con la realización del máximo número de repeticiones posibles en la serie con distintas intensidades relativas.  (González–Badillo et al., 2017).</p>
<ul>
<li>Los datos se expresan como media ± dt y (rango)</li>
<li>Repeticiones: número de repeticiones realizadas en la serie; VMPmax: velocidad media propulsiva máxima en la serie; VMP final: velocidad media propulsiva en la última repetición de la serie.</li>
<li>Diferencias significativas con respecto al:   ͣ60% 1RM,  <sup>b </sup>65% 1RM; <sup>C </sup>70% 1RM; <sup>d</sup> 75% 1RM; <sup>e</sup> 80% 1RM; <sup>f</sup> 85% 1RM.</li>
<li>En la tabla 1 se presentan los resultados correspondientes al ejercicio de press de banca.</li>
<li>En la primera columna se indican los porcentajes y las velocidades correspondientes a dichos porcentajes en la primera repetición.</li>
<li>En la segunda columna se indica la velocidad media real a la que se hicieron las cargas indicadas en la primera columna y el rango alrededor de la media.  Se puede observar que la media coincide con la velocidad objetivo y que la máxima desviación en algún sujeto fue de ±0.02 m·s<sup>&#8211;</sup>¹ en cualquiera de las cargas.  Esto representa el máximo ajuste que se puede exigir en cualquiera estudio o en la práctica del entrenamiento, pues no se puede pretender que en todos los sujetos la velocidad coincida exactamente con la velocidad prevista.  Este pequeño margen es tolerable y realista para llevar a cabo cualquier estudio o para llevar a cabo un entrenamiento.</li>
</ul>
<p>La tercera columna tiene un valor informativo importante, porque en ella se indica la velocidad media de la última repetición con cada carga.  Se puede observar que en todas las cargas la velocidad final es prácticamente  la misma.  Esta velocidad, como hemos mantenido siempre, debe coincidir con la velocidad propia de la RM, porque la última repetición posible en una serie es precisamente la última porque se hace a la velocidad propia de la RM.</p>
<p>En este caso, esta velocidad esta incluso ligeramente por debajo de la velocidad media de la RM de este ejercicio, que, como hemos visto en el capitulo anterior, es de 0,16-0,18 m·s-¹.  Naturalmente, también  existe un pequeño rango de velocidades alrededor de la media.  La importancia de esta variable está en que, de no haberse realizado la última repetición a la velocidad propia de la RM, el test no sería válido, pues esto sería una prueba de que los sujetos no habían realizado el máximo número posible de repeticiones en sus pruebas.</p>
<p><img class="aligncenter size-full wp-image-29128" src="https://fitenium.com/wp-content/uploads/2020/09/Ovlel6acNac.jpg" alt="" width="640" height="427" /></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>La pérdida de velocidad en la serie, mostrada en una cuarta columna, decrece a medida que aumenta la intensidad relativa, ya que se parte cada vez de una velocidad menor y se llega siempre a la misma velocidad final.  No es una información relevante, pero puede servir de referencia para diferenciar las intensidades en relación con la máxima pérdida de velocidad que se puede experimentar con ellas.</p>
<p>En la quinta columna se presentan  las repeticiones realizadas con cada porcentaje.  Los valores  medios nos informan de cuál es el número aproximado de repeticiones aproximado de repeticiones que se puede hacer con determinadas intensidades, pero con la particularidad de que en este caso podemos tener una alta confianza en que las intensidades con las que se han hecho los test se ajustan con alta precisión a las intensidades reales objeto de análisis.</p>
<h4>existe un amplio rango de repeticiones realizables por distintos sujetos ante la misma intensidad relativa</h4>
<p>Pero la información más relevante de esta columna es que existe un amplio rango de repeticiones realizables por distintos sujetos ante la misma intensidad relativa.  El coeficiente de variación medio es aproximadamente el 20% y hay un sujeto que dobla el número de repeticiones que puede hacer otro en todas las intensidades.  Si tenemos en cuenta las desviaciones típicas, comprobamos que, por ejemplo, en la carga más pequeña, el 50% de la RM, el 68% de los sujetos estaría en valores de repeticiones comprendidos entre 19,9 y 31,5 repeticiones, una diferencia porcentual del 58% entre el valor máximo y el mínimo.  Y en la carga más alta, el 85% de la RM,  el 68% de los sujetos estaría entre 3,7 y 6,1 repeticiones, una diferencia porcentual del 65% entre el valor máximo y el mínimo.  De los resultados de este estudio se deducen, de momento, dos aplicaciones prácticas importantes.</p>
<p>La primera es que, si se programa el máximo número de repeticiones posible para todos los sujetos, la mayoría entrenaría con intensidades (porcentajes de la RM) distintas de los demás, dada la variabilidad que existe en el número máximo de repeticiones que se puede hacer ante una misma intensidad relativa.</p>
<p>En segundo lugar, si consideramos el caso en el que no se programa el número máximo de repeticiones posible en la serie, lo habitual es programar un mismo número de repeticiones para todos los sujetos ante el mismo porcentaje de la RM.  Esta forma de determinar la carga tiene menos inconvenientes que la mayoría, pero sigue presentando el mismo problema relacionado con la discrepancia entre el grado de esfuerzo programado y el esfuerzo real que representa el mismo número de repeticiones para cada sujeto.</p>
<p>Esto es así porque incluso en el supuesto de que la primera repetición de la serie se hiciera con la misma intensidad relativa, hacer el mismo número de repeticiones con dicha intensidad tampoco significa que todos los sujetos estén realizando el mismo grado de esfuerzo: misma pérdida  de velocidad en la serie.  Esto se justifica con el mismo argumento expuesto previamente: la variabilidad en el número de repeticiones posible ante una misma intensidad relativa.</p>
<p>Efectivamente, dado que no todos los sujetos pueden realizar las mismas repeticiones ante la misma carga relativa, si se realiza un número no máximo de repeticiones en la serie, pero común a todos los sujetos, cada sujeto habrá hecho un porcentaje distinto del total de repeticiones posibles para él.  Esto significa que, habiendo entrenado con la misma intensidad relativa y número de repeticiones en la serie, el grado de fatiga, la pérdida de velocidad en la serie, el grado de esfuerzo o carácter del esfuerzo podría haber sido distinto en cada caso.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><img class="aligncenter size-full wp-image-28858" src="https://fitenium.com/wp-content/uploads/2020/09/wy_L8W0zcpI.jpg" alt="" width="640" height="411" /></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Esta situación, que parece que nos lleva a un “callejón sin salida”, se puede abordar y solucionar si manejamos adecuadamente la velocidad.  Si partimos de la misma velocidad ante la primera repetición de una serie, es decir, de la misma intensidad relativa, es razonable pensar que el grado de esfuerzo que significa la primera repetición es el mismo o extremadamente semejante para todos los sujetos  (González– Badillo y Sánchez-Medina, 2010).  Por tanto, lo que nos queda por solucionar es el grado de fatiga o de esfuerzo que se añade al esfuerzo que ha representado la primera repetición.  Naturalmente, este esfuerzo añadido vendrá determinado por el número de repeticiones que se hace en la serie, o más precisamente, por la pérdida de velocidad en la serie.</p>
<p>Entonces, si tenemos en cuenta que el grado de esfuerzo o de fatiga que se genera en la serie presenta una alta relación con la pérdida de velocidad en la serie (Sánchez-Medina y González–Badillo, 2011), lo que deberíamos controlar sería, precisamente, esta pérdida de velocidad.  Efectivamente, dado que la fatiga se puede estimar y controlar a través de la pérdida de velocidad (Edman, 1992; Allen, Lamb, &amp; Westerblad, 2008; Sánchez-Medina y González– Badillo, 2011), es razonable admitir que ante una misma pérdida de velocidad en la serie, el grado de fatiga, de esfuerzo o el carácter del esfuerzo serán muy semejantes.</p>
<p>Una vez admitido todo lo anterior y formulada la hipótesis, lo que nos quedaría por confirmar es si, efectivamente, ante una misma pérdida de velocidad, el carácter del esfuerzo es semejante, es decir, si ante una misma pérdida de velocidad en la serie, la relación entre las repeticiones que se hacen y las que se pueden hacer en la serie es la misma o muy semejante en todos los casos.</p>
<p>Si esto es así, se puede admitir que el grado de esfuerzo realizado es muy semejante para todos los sujetos que hayan entrenado con la misma intensidad relativa (misma velocidad en la primera repetición de la serie) y hayan perdido la misma velocidad en la serie, aunque el número de repeticiones realizando no haya sido el mismo para todos.  En efecto, en el estudio que venimos comentando (González–Badillo et al, 2017) se ha comprobado que cuando se pierde un determinado porcentaje de la velocidad de ejecución en la serie, se ha realizado un mismo porcentaje de las repeticiones posibles en la serie de manera independiente del número de repeticiones que se pueda hacer en la propia serie.</p>
<h4><strong> se ha comprobado que cuando se pierde un determinado porcentaje de la velocidad de ejecución en la serie, se ha realizado un mismo porcentaje de las repeticiones posibles en la serie de manera independiente del número de repeticiones que se pueda hacer en la propia serie</strong></h4>
<p>&nbsp;</p>
<table style="width: 66.1053%;">
<tbody>
<tr>
<td style="width: 146.495%;" colspan="14" width="612">Pérdida de VMP (%)</td>
</tr>
<tr>
<td style="width: 11.588%;" width="76"><strong>Carga</strong></p>
<p><strong>(% 1RM)</strong></td>
<td style="width: 6.00858%;" width="38"><strong>15%</strong></td>
<td style="width: 6.00858%;" width="38"><strong>20%</strong></td>
<td style="width: 6.00858%;" width="38"><strong>25%</strong></td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47"><strong>30%</strong></td>
<td style="width: 6.00858%;" width="38"><strong>35%</strong></td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47"><strong>40%</strong></td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47"><strong>45%</strong></td>
<td style="width: 6.00858%;" width="38"><strong>50%</strong></td>
<td style="width: 6.00858%;" width="38"><strong>55%</strong></td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47"><strong>60%</strong></td>
<td style="width: 6.00858%;" width="38"><strong>65%</strong></td>
<td style="width: 7.29614%;" width="45"><strong>70%</strong></td>
<td style="width: 55.794%;" width="38"><strong>75%</strong></td>
</tr>
<tr>
<td style="width: 11.588%;" width="76"><strong>50%</strong></p>
<p><strong>(~0.93 m·s-¹)</strong></td>
<td style="width: 6.00858%;" width="38">31.2</td>
<td style="width: 6.00858%;" width="38">39.1</td>
<td style="width: 6.00858%;" width="38">46.4</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">53.3</td>
<td style="width: 6.00858%;" width="38">59.7</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">65.6</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">71.0</td>
<td style="width: 6.00858%;" width="38">75.9</td>
<td style="width: 6.00858%;" width="38">80.3</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">84.2</td>
<td style="width: 6.00858%;" width="38">87.6</td>
<td style="width: 7.29614%;" width="45">90.6</td>
<td style="width: 55.794%;" width="38">93.0</td>
</tr>
<tr>
<td style="width: 11.588%;" width="76"><strong>55%</strong></p>
<p><strong>(~0.86 m·s-¹)</strong></td>
<td style="width: 6.00858%;" width="38">31.4</td>
<td style="width: 6.00858%;" width="38">39.3</td>
<td style="width: 6.00858%;" width="38">46.7</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">53.6</td>
<td style="width: 6.00858%;" width="38">60.1</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">66.1</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">71.6</td>
<td style="width: 6.00858%;" width="38">76.7</td>
<td style="width: 6.00858%;" width="38">81.3</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">85.5</td>
<td style="width: 6.00858%;" width="38">89.2</td>
<td style="width: 7.29614%;" width="45">92.4</td>
<td style="width: 55.794%;" width="38">95.1</td>
</tr>
<tr>
<td style="width: 11.588%;" width="76"><strong>60%</strong></p>
<p><strong>(~0.79 m·s-¹)</strong></td>
<td style="width: 6.00858%;" width="38">29.8</td>
<td style="width: 6.00858%;" width="38">37.3</td>
<td style="width: 6.00858%;" width="38">44.3</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">51.1</td>
<td style="width: 6.00858%;" width="38">57.4</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">63.4</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">69.0</td>
<td style="width: 6.00858%;" width="38">74.2</td>
<td style="width: 6.00858%;" width="38">79.1</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">83.6</td>
<td style="width: 6.00858%;" width="38">87.7</td>
<td style="width: 7.29614%;" width="45">91.4</td>
<td style="width: 55.794%;" width="38">94.8</td>
</tr>
<tr>
<td style="width: 11.588%;" width="76"><strong>65%</strong></p>
<p><strong>(~0.71 m·s-¹)</strong></td>
<td style="width: 6.00858%;" width="38">32.1</td>
<td style="width: 6.00858%;" width="38">39.8</td>
<td style="width: 6.00858%;" width="38">47.1</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">53.9</td>
<td style="width: 6.00858%;" width="38">60.4</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">66.4</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">72.0</td>
<td style="width: 6.00858%;" width="38">77.2</td>
<td style="width: 6.00858%;" width="38">82.0</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">86.3</td>
<td style="width: 6.00858%;" width="38">90.3</td>
<td style="width: 7.29614%;" width="45">93.8</td>
<td style="width: 55.794%;" width="38">96.9</td>
</tr>
<tr>
<td style="width: 11.588%;" width="76"><strong>70%</strong></p>
<p><strong>(~0.62 (m·s-¹)</strong></td>
<td style="width: 6.00858%;" width="38">32.5</td>
<td style="width: 6.00858%;" width="38">38.7</td>
<td style="width: 6.00858%;" width="38">45.7</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">52.3</td>
<td style="width: 6.00858%;" width="38">58.6</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">64.5</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">70.1</td>
<td style="width: 6.00858%;" width="38">75.4</td>
<td style="width: 6.00858%;" width="38">80.4</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">85.0</td>
<td style="width: 6.00858%;" width="38">89.3</td>
<td style="width: 7.29614%;" width="45">93.3</td>
<td style="width: 55.794%;" width="38">96.9</td>
</tr>
<tr>
<td style="width: 11.588%;" width="76"><strong>Media ± dt</strong></td>
<td style="width: 6.00858%;" width="38">31.2</p>
<p>± 0.8</td>
<td style="width: 6.00858%;" width="38">38.8</p>
<p>± 1.0</td>
<td style="width: 6.00858%;" width="38">46.0</p>
<p>± 1.1</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">52.8</p>
<p>± 1.2</td>
<td style="width: 6.00858%;" width="38">59.2</p>
<p>± 1.2</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">65.2</p>
<p>± 1.2</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">70.7</p>
<p>± 1.2</td>
<td style="width: 6.00858%;" width="38">75.9</p>
<p>± 1.2</td>
<td style="width: 6.00858%;" width="38">80.6</p>
<p>± 1.1</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">84.9</p>
<p>± 1.1</td>
<td style="width: 6.00858%;" width="38">88.8</p>
<p>± 1.1</td>
<td style="width: 7.29614%;" width="45">92.3</p>
<p>± 1.3</td>
<td style="width: 55.794%;" width="38">95.4</p>
<p>± 1.6</td>
</tr>
<tr>
<td style="width: 11.588%;" width="76"><strong>CV (%)</strong></td>
<td style="width: 6.00858%;" width="38">2.7</td>
<td style="width: 6.00858%;" width="38">2.5</td>
<td style="width: 6.00858%;" width="38">2.3</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">2.2</td>
<td style="width: 6.00858%;" width="38">2.1</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">1.9</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">1.7</td>
<td style="width: 6.00858%;" width="38">1.5</td>
<td style="width: 6.00858%;" width="38">1.4</td>
<td style="width: 7.4392%;" width="47">1.3</td>
<td style="width: 6.00858%;" width="38">1.3</td>
<td style="width: 7.29614%;" width="45">1.4</td>
<td style="width: 55.794%;" width="38">1.7</td>
</tr>
</tbody>
</table>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Tabla 2.</strong> Porcentaje de repeticiones realizado con respecto al total de las repeticiones posibles en la serie ante distintos porcentajes de pérdida de velocidad en intensidades relativas comprendida entre el 50 y el 70% de la RM (González– Badillo et al., 2017)</p>
<p><strong>VMP:</strong>  Velocidad  media propulsiva; <strong>CV:</strong> Coeficiente de variación.</p>
<p>En la <strong>tabla 2</strong> están los datos relacionados con intensidades comprendidas entre el 50 y el 70% de la RM.  En este rango de intensidades se puede observar que ante una misma pérdida de velocidad en la serie, los sujetos tienden a realizar el mismo porcentaje del total de repeticiones posible en la serie en todas las intensidades.  Por ejemplo, con una pérdida del 15% de la velocidad de la primera repetición, ante todas estas intensidades se ha realizado prácticamente el mismo porcentaje de las repeticiones posibles, con una media del 31,2%.</p>
<p>La confianza en este dato se basa en el bajo coeficiente de variación que lo acompaña, de solo el 2,7% que, además, es el mayor de todos los coeficientes.  Si se toma como referencia la desviación típica, el 68% de los sujetos estaría entre el 30,4 y el 32% de repeticiones realizadas con respecto al total de la posible, un rango extremadamente estrecho.  Además, se puede observar que el coeficiente de variación disminuye a medida que la pérdida de velocidad aumenta.  Lo cual indica que cuanto mayor es la pérdida de velocidad en la serie, más semejante es en todos los sujetos el porcentaje de repeticiones realizado ante una misma pérdida de velocidad en la serie con todas las intensidades relativas desde el 50 al 70% real de la RM.</p>
<h4>Por tanto, ante una misma intensidad relativa comprendida entre el 50 y el 70% de la RM, si se produce una misma pérdida de velocidad en la serie, podemos considerar que el grado de esfuerzo será semejante, aunque cada sujeto haya realizado un número distinto de repeticiones.</h4>
<p>Ante las intensidades del 75, 80 y 85% de la RM, el porcentaje de repeticiones realizado ante la misma pérdida de velocidad es superior al realizado con las intensidades comprendidas entre el 50 y el 70% en un 2,5, 5 y 10% respectivamente.  Por ejemplo, para un mismo porcentaje de repeticiones realizado, cuando en las intensidades comprendidas entre el 50 y el 70%, con el 80% el 10% y con el 85% el 5%.  Las pérdidas de velocidad para un mismo porcentaje de repeticiones realizado están en la <strong>figura 1.</strong></p>
<p><strong><img class="aligncenter size-full wp-image-32458" src="https://fitenium.com/wp-content/uploads/2021/03/Capture.png" alt="" width="892" height="617" /></strong></p>
<p><strong>Figura 1.</strong>  Pérdidas de velocidad en la serie con intensidades relativas desde el 50 al 85% de la RM (los 4 ejes “X”) para un mismo porcentaje de repeticiones realizado (eje “Y”) (González-Badillo et al., 2017)</p>
<p>Estas diferencias son fácilmente comprensibles, ya que a medida que se va reduciendo el número de repeticiones posible en la serie, cada repetición representa un mayor porcentaje del total de las repeticiones realizables.  Sin embargo, esta tendencia natural solo empieza a manifestarse a partir de poder hacer ~10 repeticiones en la serie (~75% de 1RM). Si el número de repeticiones posible es mayor, como ocurre desde al 50 AL 70% de la RM, ni siquiera influye el número de repeticiones posible en la serie en el porcentaje común de repeticiones realizado entre distintas intensidades ante la misma pérdida de velocidad.</p>
<p>Los datos que hemos aportado en relación con el ejercicio de press de banca también se han estudiado en el ejercicio de sentadilla completa (Rodríguez-Rossell et al., 2019) en la tabla 16.3 se presentan los resultados del estudio en  sentadilla con las cuatro intensidades relativas que se analizaron de manera directa: 50, 60, 70 y 80% de la RM.</p>
<table style="width: 74.126%;">
<tbody>
<tr>
<td style="width: 11.6766%;" width="73"></td>
<td style="width: 21.2574%;" colspan="2" width="133"><strong>-50% 1RM</strong></td>
<td style="width: 21.5568%;" colspan="2" width="136"><strong>-60% 1RM</strong></td>
<td style="width: 21.5568%;" colspan="2" width="136"><strong>-70% 1RM</strong></td>
<td style="width: 94.1283%;" colspan="2" width="137"><strong>-80% 1RM</strong></td>
</tr>
<tr>
<td style="width: 11.6766%;" width="73"></td>
<td style="width: 10.479%;" width="65">BP (~0.93</p>
<p>m·s-¹)</td>
<td style="width: 10.7784%;" width="68">SQ (~1.13</p>
<p>m·s-¹)</td>
<td style="width: 10.7784%;" width="68">BP (~0.79</p>
<p>m·s-¹)</td>
<td style="width: 10.7784%;" width="68">SQ (~0.98</p>
<p>m·s-¹)</td>
<td style="width: 10.7784%;" width="68">BP (~0.62</p>
<p>m·s-¹)</td>
<td style="width: 10.7784%;" width="68">SQ (~0.82</p>
<p>m·s-¹)</td>
<td style="width: 10.7784%;" width="68">BP (~0.48</p>
<p>m·s-¹)</td>
<td style="width: 83.3499%;" width="68">SQ (~0.68</p>
<p>m·s-¹)</td>
</tr>
<tr>
<td style="width: 11.6766%;" width="73">VMP MAX</p>
<p>m·s<sup>&#8211;</sup>¹</td>
<td style="width: 10.479%;" width="65">0.93 ± 0.01</p>
<p>(0.94-0.91)</td>
<td style="width: 10.7784%;" width="68">1.13 ± 0.02</p>
<p>(1.16– 1.10)</td>
<td style="width: 10.7784%;" width="68">0.79 ± 0.01</p>
<p>(0.81-0.77)</td>
<td style="width: 10.7784%;" width="68">0.99 ± 0.01</p>
<p>(1.01-0.96)</td>
<td style="width: 10.7784%;" width="68">0.62 ± 0.01</p>
<p>(0.64-0.60)</td>
<td style="width: 10.7784%;" width="68">0.82 ± 0.01</p>
<p>(0.85-0.79)</td>
<td style="width: 10.7784%;" width="68">0.47 ± 0.01</p>
<p>(0.49-0.45)</td>
<td style="width: 83.3499%;" width="68">0.69 ± 0.02</p>
<p>(0.71-0.66)</td>
</tr>
<tr>
<td style="width: 11.6766%;" width="73">VMP última mpd (m·s<sup>&#8211;</sup>¹)</td>
<td style="width: 10.479%;" width="65">0.14 ± 0.03</p>
<p>(0.22-0.09)</td>
<td style="width: 10.7784%;" width="68">0.28 ± 0.04</p>
<p>(0.35-0.19)</td>
<td style="width: 10.7784%;" width="68">0.13 ± 0.02</p>
<p>(0.19-0.09)</td>
<td style="width: 10.7784%;" width="68">0.26 ± 0.07</p>
<p>(0.42-0.16)</td>
<td style="width: 10.7784%;" width="68">0.13 ± 0.03</p>
<p>(0.18-0.06)</td>
<td style="width: 10.7784%;" width="68">0.29 ± 0.04</p>
<p>(0.37-0.24)</td>
<td style="width: 10.7784%;" width="68">0.12 ± 0.02</p>
<p>(0.16-0.08)</td>
<td style="width: 83.3499%;" width="68">0.27 ± 0.04</p>
<p>(0.34-0.21)</td>
</tr>
<tr>
<td style="width: 11.6766%;" width="73">Pérdida de velocidad (%)</td>
<td style="width: 10.479%;" width="65">84.8 ± 3.8</p>
<p>(90.5-76.1)</td>
<td style="width: 10.7784%;" width="68">75.5 ± 3.9</p>
<p>(83.1-68.9)</td>
<td style="width: 10.7784%;" width="68">83.7 ± 3.</p>
<p>(88.1-76.3)</td>
<td style="width: 10.7784%;" width="68">73.6 ± 6.6</p>
<p>(87.9-56.6)</td>
<td style="width: 10.7784%;" width="68">79.3 ± 4.8</p>
<p>((90.3-70.5)</td>
<td style="width: 10.7784%;" width="68">64.6 ± 4.7</p>
<p>(70.7-55.8)</td>
<td style="width: 10.7784%;" width="68">73.9 ± 5.3</p>
<p>(82.9-65.9)</td>
<td style="width: 83.3499%;" width="68">60.2 ± 6.7</p>
<p>(70.2-48.9)</td>
</tr>
<tr>
<td style="width: 11.6766%;" width="73">REP</td>
<td style="width: 10.479%;" width="65">25.2 ± 5.5</p>
<p>(40 – 19)</td>
<td style="width: 10.7784%;" width="68">23.4 ± 7.7</p>
<p>(44 – 15)</td>
<td style="width: 10.7784%;" width="68">19.3 ± 2.8</p>
<p>(24 – 15)</td>
<td style="width: 10.7784%;" width="68">16.2 ± 5.0</p>
<p>(31 – 10)</td>
<td style="width: 10.7784%;" width="68">12.3 ± 2.3</p>
<p>(18 – 9)</td>
<td style="width: 10.7784%;" width="68">9.6 ± 3.5</p>
<p>(18 – 5)</td>
<td style="width: 10.7784%;" width="68">7.7 ± 1.5</p>
<p>(10 – 5)</td>
<td style="width: 83.3499%;" width="68">6.0 ± 1.5</p>
<p>(10 – 4)</td>
</tr>
<tr>
<td style="width: 11.6766%;" width="73">Carga (kg)</td>
<td style="width: 10.479%;" width="65">38.0 ± 5.2</p>
<p>(45 &#8211; 27.5)</td>
<td style="width: 10.7784%;" width="68">60.5 ± 11.3</p>
<p>(90 – 47.5)</td>
<td style="width: 10.7784%;" width="68">44.6 ± 6.8</p>
<p>(55 – 30)</td>
<td style="width: 10.7784%;" width="68">72.0 ± 11.8</p>
<p>(99 -57.5)</td>
<td style="width: 10.7784%;" width="68">54.4 ± 7.8</p>
<p>(65 – 34)</td>
<td style="width: 10.7784%;" width="68">84.8 ± 12.6</p>
<p>(111 – 67.5)</td>
<td style="width: 10.7784%;" width="68">63.1 ± 7.8</p>
<p>(74 – 44)</td>
<td style="width: 83.3499%;" width="68">92.6 ± 14.4</p>
<p>(122.5-73.0)</td>
</tr>
</tbody>
</table>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Tabla 3.</strong>  Características de los esfuerzos en press de banca y sentadilla con las cargas del 50, 60, 70 y 80% de 1RM: semejanzas y diferencias básicas (Rodríguez-Rosell et al., 2019).</p>
<p>En el ejercicio de sentadilla de la tabla 3 se puede observar que las medidas de la velocidad de la primera repetición coinciden con la velocidad propia de los porcentajes que se analizan.  Se puede apreciar también que la última repetición de la serie con cada intensidad es propia de la RM, e incluso algo por debajo de la media, lo que indica que los sujetos realizaron realmente el número máximo de repeticiones posible.</p>
<p>El número de repeticiones realizado en el ejercicio de sentadilla para una misma intensidad relativa es ligeramente inferior que en el press de banca, entre 2 y 3 repeticiones menos.  El coeficiente de variación en el número de repeticiones es algo mayor que en el press de banca, con una media aproximada del 30%.</p>
<p>Dadas las características del ejercicio de la sentadilla en cuanto al grado de exigencia o esfuerzo que requiere realizar series hasta el agotamiento, en este ejercicio solamente se midieron las cuatro intensidades relativas indicadas.  Tomando como referencia estas cuatro intensidades y el correspondiente número de repeticiones realizado con cada una de ellas, hemos hecho el cálculo del número de repeticiones que se podría hacer con un mayor rango de intensidades relativas.  El ajuste de las cuatro intensidades relativas y las repeticiones realizadas con ellas fue casi perfecto: R<sup>2</sup> = 0,9996.  Este ajuste se presenta n la figura 2.</p>
<p>Basándonos en la ecuación de regresión correspondiente a la relación entre estas dos variables, hemos hecho la estimación de las repeticiones con otros valores de intensidad.  En la tabla 4 se presentan estos datos.  En la primera columna se indican los porcentajes de la RM, en la segunda la estimación del número de repeticiones realizado con cada porcentaje de la RM y en la tercera el número de repeticiones medido de manera directa con los porcentajes del 50, 60, 70 y 80% de la RM.</p>
<p>Se puede apreciar en esta tabla que las diferencias entre el número de repeticiones medido y el estimado con estas intensidades son prácticamente nulas.  Luego los valores de repeticiones estimados se pueden considerar. Muy ajustados a la media real de repeticiones que haría una población de sujetos jóvenes familiarizados con el entrenamiento de fuerza, con una media de 115 kg de RM para 76 kg de media de peso corporal, y con un rango desde 91 a 153 kg de valor de la RM.  Por lo tanto, estos resultados serían aplicables a una amplia población.</p>
<p><strong><img class="aligncenter wp-image-32460" src="https://fitenium.com/wp-content/uploads/2021/03/2-3.png" alt="" width="926" height="542" /><br />
</strong><strong>Figura 2.</strong> Relación entre las intensidades relativas del 50, 60, 70 y 80% de la RM y el número de repeticiones realizado con cada una de ellas en el ejercicio de sentadilla (Grafico elaborado con datos extraídos de Rodríguez-Rosell et al., 2019).</p>
<table>
<tbody>
<tr>
<td width="84"><strong>% 1RM</strong></td>
<td width="171"><strong>Rep_estimadas</strong></td>
<td width="123"><strong>Rep_medidas</strong></td>
</tr>
<tr>
<td width="84"><strong>40</strong></td>
<td width="171">32,5</td>
<td width="123"></td>
</tr>
<tr>
<td width="84"><strong>45</strong></td>
<td width="171">27,8</td>
<td width="123"></td>
</tr>
<tr>
<td width="84"><strong>50</strong></td>
<td width="171">23,5</td>
<td width="123">23,4</td>
</tr>
<tr>
<td width="84"><strong>55</strong></td>
<td width="171">19,5</td>
<td width="123"></td>
</tr>
<tr>
<td width="84"><strong>60</strong></td>
<td width="171">16,0</td>
<td width="123">16,2</td>
</tr>
<tr>
<td width="84"><strong>65</strong></td>
<td width="171">12,9</td>
<td width="123"></td>
</tr>
<tr>
<td width="84"><strong>70</strong></td>
<td width="171">10,2</td>
<td width="123">10</td>
</tr>
<tr>
<td width="84"><strong>75</strong></td>
<td width="171">7,9</td>
<td width="123"></td>
</tr>
<tr>
<td width="84"><strong>80</strong></td>
<td width="171">5,9</td>
<td width="123">6</td>
</tr>
<tr>
<td width="84"><strong>85</strong></td>
<td width="171">4,4</td>
<td width="123"></td>
</tr>
<tr>
<td width="84"><strong>90</strong></td>
<td width="171">3,3</td>
<td width="123"></td>
</tr>
</tbody>
</table>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Tabla 4.</strong> Repeticiones estimadas con intensidades comprendida entre el 40 y el 90% de la RM y repeticiones medidas de manera directa con las intensidades del 50, 60, 70 y 80% de la RM en el ejercicio de sentadilla.</p>
<p>Siguiendo el mismo razonamiento expuesto par el press de banca, una vez conocida la velocidad con la que se desplaza cada porcentaje de la RM en sentadilla y el número de repeticiones que se pueden realizar con cada porcentaje en este ejercicio, lo que nos queda por solucionar es el grado de fatiga o de esfuerzo que se añade al esfuerzo que representa la primera repetición en la serie.</p>
<p>Naturalmente, este esfuerzo añadido vendrá determinado por el número de repeticiones que se hace en la serie, pero, como podemos comprobar en la tabla 3, al igual que en el press de banca, el número máximo de repeticiones hasta el agotamiento puede variar bastante entre sujetos, por lo que tendremos que recurrir a la pérdida de velocidad en la serie para tratar de igualar los esfuerzos o la fatiga, descartando como referencia prioritaria en la programación el número de repeticiones a realizar en la serie.</p>
<p>Por tanto, desde el punto de vista práctico, tendríamos que conformar qué porcentaje del total de repeticiones se ha realizado cuando se ha perdido una determinada velocidad en la serie. En el estudio que se esta comentando (Rodríguez-Roseel et al., 2019) también se ha comprobado este dato cuando se pierde un determinado porcentaje de la velocidad de ejecución en la serie con las intensidades del 50, 60, 70 y 80% de la RM.  En la tabla 5 se exponen los resultados.</p>
<table style="width: 96.5842%;">
<tbody>
<tr>
<td style="width: 86.0464%;" colspan="8" width="570"><strong>Porcentage of repetitions completed</strong></td>
</tr>
<tr>
<td style="width: 21.4774%;" colspan="2" width="147"><strong>50% 1RM</strong></td>
<td style="width: 21.4774%;" colspan="2" width="137"><strong>60% 1RM</strong></td>
<td style="width: 20.7934%;" colspan="2" width="137"><strong>70% 1RM</strong></td>
<td style="width: 22.2982%;" colspan="2" width="149"><strong>80% 1RM</strong></td>
</tr>
<tr>
<td style="width: 10.3967%;" width="71"><strong>BP</strong></td>
<td style="width: 11.0807%;" width="76"><strong>SQ</strong></td>
<td style="width: 11.0807%;" width="66"><strong>BP</strong></td>
<td style="width: 10.3967%;" width="71"><strong>SQ</strong></td>
<td style="width: 10.3967%;" width="71"><strong>BP</strong></td>
<td style="width: 10.3967%;" width="66"><strong>SQ</strong></td>
<td style="width: 10.1231%;" width="66"><strong>BP</strong></td>
<td style="width: 12.1751%;" width="83"><strong>SQ</strong></td>
</tr>
<tr>
<td style="width: 10.3967%;" width="49"><strong>Velocity loss (%)</strong></td>
<td style="width: 11.0807%;" width="71">(~0.93 m·s<sup>&#8211;</sup>¹)</td>
<td style="width: 11.0807%;" width="76">(~1.13 m·s<sup>&#8211;</sup>¹)</td>
<td style="width: 10.3967%;" width="66">(~0.79 m·s<sup>&#8211;</sup>¹)</td>
<td style="width: 10.3967%;" width="71">(~0.98 m·s<sup>&#8211;</sup>¹)</td>
<td style="width: 10.3967%;" width="71">(~0.62 m·s<sup>&#8211;</sup>¹)</td>
<td style="width: 10.1231%;" width="66">(~0.82m·s<sup>&#8211;</sup>¹)</td>
<td style="width: 12.1751%;" width="66">(~0.48 m·s<sup>&#8211;</sup>¹)</td>
<td style="width: 102.698%;" width="83">(~0.68 m·s<sup>&#8211;</sup>¹)</td>
</tr>
<tr>
<td style="width: 10.3967%;" width="49"><strong>10</strong></td>
<td style="width: 11.0807%;" width="71">23.0 ± 2.8</td>
<td style="width: 11.0807%;" width="76">25.6 ± 6.2</td>
<td style="width: 10.3967%;" width="66">21.3 ± 3.5</td>
<td style="width: 10.3967%;" width="71">26.9 ± 5.7</td>
<td style="width: 10.3967%;" width="71">23.4 ± 3.3</td>
<td style="width: 10.1231%;" width="66">32.6 ± 6.6</td>
<td style="width: 12.1751%;" width="66">29.7 ± 3.4</td>
<td style="width: 102.698%;" width="83">36.6 ± 5.6</td>
</tr>
<tr>
<td style="width: 10.3967%;" width="49"><strong>15</strong></td>
<td style="width: 11.0807%;" width="71">31.4 ± 3.4</td>
<td style="width: 11.0807%;" width="76">34.7 ± 7.0</td>
<td style="width: 10.3967%;" width="66">29.0 ± 3.5</td>
<td style="width: 10.3967%;" width="71">35.6 ± 6.8</td>
<td style="width: 10.3967%;" width="71">31.0 ± 3.5</td>
<td style="width: 10.1231%;" width="66">41.2 ± 7.8</td>
<td style="width: 12.1751%;" width="66">37.1 ± 4.0</td>
<td style="width: 102.698%;" width="83">44.4 ± 6.7</td>
</tr>
<tr>
<td style="width: 10.3967%;" width="49"><strong>20</strong></td>
<td style="width: 11.0807%;" width="71">39.4 ± 4.1</td>
<td style="width: 11.0807%;" width="76">43.3 ± 7.7</td>
<td style="width: 10.3967%;" width="66">37.4 ± 3.7</td>
<td style="width: 10.3967%;" width="71">43.8 ± 7.6</td>
<td style="width: 10.3967%;" width="71">38.4 ± 3.8</td>
<td style="width: 10.1231%;" width="66">49.3 ± 8.7</td>
<td style="width: 12.1751%;" width="66">44.2 ± 4.6</td>
<td style="width: 102.698%;" width="83">51.9 ± 7.8</td>
</tr>
<tr>
<td style="width: 10.3967%;" width="49"><strong>25</strong></td>
<td style="width: 11.0807%;" width="71">46.8 ± 4.7</td>
<td style="width: 11.0807%;" width="76">51.2 ± 8.2</td>
<td style="width: 10.3967%;" width="66">44.4 ± 3.8</td>
<td style="width: 10.3967%;" width="71">51.4 ± 8.2</td>
<td style="width: 10.3967%;" width="71">45.4 ± 4.2</td>
<td style="width: 10.1231%;" width="66">56.9 ± 9.3</td>
<td style="width: 12.1751%;" width="66">51.0 ± 5.2</td>
<td style="width: 102.698%;" width="83">59.0 ± 8.7</td>
</tr>
<tr>
<td style="width: 10.3967%;" width="49"><strong>30</strong></td>
<td style="width: 11.0807%;" width="71">53.7 ± 5.1</td>
<td style="width: 11.0807%;" width="76">58.6 ± 8.5</td>
<td style="width: 10.3967%;" width="66">51.1 ± 4.0</td>
<td style="width: 10.3967%;" width="71">58.6 ± 8.5</td>
<td style="width: 10.3967%;" width="71">52.2 ± 4.5</td>
<td style="width: 10.1231%;" width="66">63.9 ± 9.5</td>
<td style="width: 12.1751%;" width="66">57.4 ± 5.6</td>
<td style="width: 102.698%;" width="83">65.7 ± 9.4</td>
</tr>
<tr>
<td style="width: 10.3967%;" width="49"><strong>35</strong></td>
<td style="width: 11.0807%;" width="71">60.2 ± 5.5</td>
<td style="width: 11.0807%;" width="76">65.4 ± 8.5</td>
<td style="width: 10.3967%;" width="66">57.5 ± 4.1</td>
<td style="width: 10.3967%;" width="71">65.3 ± 8.5</td>
<td style="width: 10.3967%;" width="71">58.6 ± 4.7</td>
<td style="width: 10.1231%;" width="66">70.4 ± 9.4</td>
<td style="width: 12.1751%;" width="66">63.5 ± 5.9</td>
<td style="width: 102.698%;" width="83">72.0 ± 9.9</td>
</tr>
<tr>
<td style="width: 10.3967%;" width="49"><strong>40</strong></td>
<td style="width: 11.0807%;" width="71">66.1 ± 5.7</td>
<td style="width: 11.0807%;" width="76">71.7 ± 8.2</td>
<td style="width: 10.3967%;" width="66">63.5 ± 4.1</td>
<td style="width: 10.3967%;" width="71">71.4 ± 8.2</td>
<td style="width: 10.3967%;" width="71">64.7 ± 4.7</td>
<td style="width: 10.1231%;" width="66">76.4 ± 8.9</td>
<td style="width: 12.1751%;" width="66">69.3 ± 6.1</td>
<td style="width: 102.698%;" width="83">77.9 ± 10.3</td>
</tr>
<tr>
<td style="width: 10.3967%;" width="49"><strong>45</strong></td>
<td style="width: 11.0807%;" width="71">71.5 ± 5.7</td>
<td style="width: 11.0807%;" width="76">77.3 ± 7.7</td>
<td style="width: 10.3967%;" width="66">69.2 ± 4.1</td>
<td style="width: 10.3967%;" width="71">77.1 ± 7.7</td>
<td style="width: 10.3967%;" width="71">70.5 ± 4.7</td>
<td style="width: 10.1231%;" width="66">81.8 ± 8.0</td>
<td style="width: 12.1751%;" width="66">74.7 ± 6.1</td>
<td style="width: 102.698%;" width="83">83.4 ± 10.7</td>
</tr>
<tr>
<td style="width: 10.3967%;" width="49"><strong>50</strong></td>
<td style="width: 11.0807%;" width="71">76.5 ± 5.6</td>
<td style="width: 11.0807%;" width="76">82.4 ± 6.9</td>
<td style="width: 10.3967%;" width="66">74.6 ± 4.0</td>
<td style="width: 10.3967%;" width="71">82.3 ±6.9</td>
<td style="width: 10.3967%;" width="71">75.9 ± 4.6</td>
<td style="width: 10.1231%;" width="66">86.7 ± 6.9</td>
<td style="width: 12.1751%;" width="66">79.8 ± 5.9</td>
<td style="width: 102.698%;" width="83">88.5 ± 11.0</td>
</tr>
<tr>
<td style="width: 10.3967%;" width="49"><strong>55</strong></td>
<td style="width: 11.0807%;" width="71">80.9 ± 5.3</td>
<td style="width: 11.0807%;" width="76">86.9 ± 5.8</td>
<td style="width: 10.3967%;" width="66">78.6 ± 3.8</td>
<td style="width: 10.3967%;" width="71">86.9 ± 6.1</td>
<td style="width: 10.3967%;" width="71">81.1 ± 4.5</td>
<td style="width: 10.1231%;" width="66">91.1 ± 5.6</td>
<td style="width: 12.1751%;" width="66">84.5 ± 5.6</td>
<td style="width: 102.698%;" width="83">93.3 ± 11.3</td>
</tr>
<tr>
<td style="width: 10.3967%;" width="49"><strong>60</strong></td>
<td style="width: 11.0807%;" width="71">84.8 ± 4.9</td>
<td style="width: 11.0807%;" width="76">90.8 ± 4.6</td>
<td style="width: 10.3967%;" width="66">83.2 ± 3.6</td>
<td style="width: 10.3967%;" width="71">91.1 ± 5.3</td>
<td style="width: 10.3967%;" width="71">85.9 ± 4.3</td>
<td style="width: 10.1231%;" width="66">94.9 ± 4.4</td>
<td style="width: 12.1751%;" width="66">88.9 ± 5.2</td>
<td style="width: 102.698%;" width="83">97.6 ± 11.8</td>
</tr>
<tr>
<td style="width: 10.3967%;" width="49"><strong>65</strong></td>
<td style="width: 11.0807%;" width="71">88.3 ± 4.4</td>
<td style="width: 11.0807%;" width="76">94.1 ± 3.3</td>
<td style="width: 10.3967%;" width="66">87.6 ± 3.4</td>
<td style="width: 10.3967%;" width="71">94.8 ± 5.1</td>
<td style="width: 10.3967%;" width="71">90.5 ± 4.1</td>
<td style="width: 10.1231%;" width="66">98.2 ± 4.2</td>
<td style="width: 12.1751%;" width="66">93.0 ± 4.8</td>
<td style="width: 102.698%;" width="83">101.6 ±12.5</td>
</tr>
</tbody>
</table>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Tabla 5</strong>.<strong> P</strong>orcentaje de repeticiones realizado ante una determinada pérdida de velocidad en la serie en relación con el máximo de repeticiones posible en la serie hasta el agotamiento en los ejercicios de press de banca y sentadilla con los porcentajes de la RM indicados (Rodríguez-Rosell et al., 2019).</p>
<p>*1RM = 1 repetition máximum; BP = bench press; SQ = full squat.</p>
<ul>
<li>Data are mean ± SD.</li>
<li>Statistically significant differences with respect to: 50% 1RM.</li>
<li>Statisticaly significant differences with respect to: 60% 1RM.</li>
<li>Statisticaly significant differences with respect to: 70% 1RM.</li>
<li>BP exercise.</li>
</ul>
<p>En la primera columna de la tabla 16.5 tenemos la pérdida de velocidad en la serie y en las demás el porcentaje de repeticiones realizado ante cada pérdida de velocidad con las distintas intensidades relativas en cada ejercicio. <strong> Se puede observar que el porcentaje de repeticiones realizado ante una misma pérdida de velocidad en la serie siempre es mayor en sentadilla (SQ) que en press de banca (BP)</strong>, y tiende a aumentar la diferencia cuanto mayor es la intensidad.</p>
<p>Además, mientras en el press de banca el porcentaje de repeticiones realizado para una misma pérdida de velocidad se mantiene prácticamente estable hasta el 70% de la RM, como ya vimos al analizar este ejercicio en párrafos anteriores, en la sentadilla solo se mantiene la estabilidad con el 50 y el 60%, aumentando el porcentaje de repeticiones realizando para una misma pérdida de velocidad con el 70% y más aun con el 80%.</p>
<p>Se da la circunstancia de que los aumentos del porcentaje realizado ante una misma pérdida de velocidad empiezan en ambos ejercicios cuando con la intensidad correspondiente se puede hacer de media ~10 repeticiones máximas, que corresponde al 70% en sentadilla y al 75% en press de banca.  Parece, por tanto, que se mantiene en la sentadilla la influencia del número de repeticiones posible en la serie sobre el porcentaje de repeticiones realizado para una misma pérdida de velocidad en la serie.  (Nota: naturalmente, en la tabla 5 habría que descartar el valor de pérdida de velocidad del 65% con la carga relativa del 80%, que es una errata, ya que superaría el 100% de las repeticiones realizables).</p>
<p>Lamentablemente, la información en el ejercicio de sentadilla es algo más escasa que el press de banca, al haberse podido analizar solamente cuatro porcentajes de la RM, pero permite aplicaciones muy útiles.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><img class="aligncenter size-full wp-image-28674" src="https://fitenium.com/wp-content/uploads/2020/09/ZaFT5en14pY.jpg" alt="" width="640" height="427" /></p>
<p>Por una parte, basándose en los datos obtenidos, se pueden estimar los valores correspondientes al 55% de la RM, ya que, si los valores de los porcentajes de repeticiones realizados son iguales con el 50 que con el 60%, es razonable aceptar que los valores correspondientes al 55% también serian iguales a ambos.  Esto es algo lógico, pero que además viene reforzando por los resultados obtenidos en el press de banca: los   valores intermedios (55, 60 y 65%) entre el 50 y el 70% son iguales a los de estos  dos valores extremos, que también son iguales entre sí.  Además, también se podría hacer una estimación de los valores correspondientes el 75%, que deben ser de un valor intermedio entre el 70 y el 80%, de la misma manera que ocurría en el press de banca entre el 75, 80 y 85%.</p>
<p>Pero quizás lo más útil es comprobar que cuando se ha perdido el 20% de la velocidad en el ejercicio de sentadilla, nos quedamos ligeramente por debajo de la mitad de las repeticiones posibles en la serie con todos los porcentajes de la RM excepto con el 80% en el que estamos prácticamente en la mitad.  Si se tiene en cuenta que en las investigaciones realizadas hasta la fecha (Pareja-Blanco et al., 2017; Rodríguez-Rosell, Tesis Doctoral)  en las que se ha tomado como referencia la pérdida de velocidad en la serie para controlar la dosificación del entrenamiento, se observa que sobrepasar una pérdida del 20% de la pérdida de velocidad en este ejercicio ya empieza a provocar una disminución del efecto del entrenamiento, poder controlar las pérdidas del 10, 15 y 20%, incluso el 25%, permite el control de la mayoría  o la totalidad de los entrenamientos que debe hacer un deportista en su vida deportiva.</p>
<p>Además, también podemos recordar aquellos otros estudios, aunque algo menos controlados, en los que <strong>hacer la mitad de las repeticiones posibles ofreció mejor resultado que llegar al fallo muscular</strong> (máxima pérdida de velocidad en la serie)  (Izquierdo-Gabarren et al., 2010)</p>
<h4>Esta aplicación práctica, naturalmente, se traduce en la posibilidad de poder decir al deportista que realice el movimiento a la máxima velocidad posible hasta perder el 10, el 15 o el 20% de la velocidad de la primera repetición, sin indicarle el número de repeticiones que tiene que hacer.</h4>
<p>Esto permitiría  igualar el esfuerzo (el grado de fatiga) que estamos pidiendo a todos los deportistas, lo cual no se podría hacer al prescribirles un número igual de repeticiones a todos los sujetos.</p>
<p>En relación con el grado de esfuerzo o fatiga, en este estudio se confirmo la alta relación entre la pérdida de velocidad en la serie y la fatiga, determinada por la pérdida de velocidad pre-post esfuerzo con la carga que se podía desplazar a 1 m·s<sup>&#8211;</sup>¹. Se encontró una relación entre estas dos variables de r = 0,97 en la press de banca y de r = 0,99 en la sentadilla.  Se debe tener en cuenta que, como se puede observar en la tabla 16.3, el rango de repeticiones con los porcentajes analizados fue amplio, luego esta relación se dio de manera independiente del número de repeticiones que realizo cada sujeto.</p>
<p>Una cuestión que nos preguntamos es si la relación de estos test de máximo número de repeticiones posible en la serie era fiable o no.  Para comprobarlo, hicimos una repetición del test con una semana de diferencia entre ambos con la carga del 60% de la RM.  En la tabla 16.6 se muestra los resultados de ambos test.</p>
<p>&nbsp;</p>
<table style="width: 74.7812%;">
<tbody>
<tr>
<td style="width: 16.4363%;" width="102"><strong>Tests</strong></td>
<td style="width: 16.4363%;" width="102"><strong>VPM <sub>MEJOR</sub> (m·s<sup>&#8211;</sup>¹)</strong></td>
<td style="width: 16.4363%;" width="102"><strong>VPM <sub>ULTIMA</sub> (m·s<sup>&#8211;</sup>¹)</strong></td>
<td style="width: 16.4363%;" width="102"><strong>Pérdida de velocidad (%)</strong></td>
<td style="width: 16.4363%;" width="102"><strong>Repeticiones</strong></td>
<td style="width: 98.6175%;" width="102"><strong>Cargas (KG)</strong></td>
</tr>
<tr>
<td style="width: 16.4363%;" width="102"><strong>Tests 1</strong></td>
<td style="width: 16.4363%;" width="102">0.80 ± 0.01</p>
<p>(0.81 – 0.77)</td>
<td style="width: 16.4363%;" width="102">0.14 ± 0.04</p>
<p>(0.22 – 0.07)</td>
<td style="width: 16.4363%;" width="102">81.4 ± 5.3</p>
<p>(90.9 – 71.3)</td>
<td style="width: 16.4363%;" width="102">17.6 ± 3.7</p>
<p>(11 – 25)</td>
<td style="width: 98.6175%;" width="102">49.7 ± 10.5</p>
<p>(28 – 67)</td>
</tr>
<tr>
<td style="width: 16.4363%;" width="102"><strong>Tests 2</strong></td>
<td style="width: 16.4363%;" width="102">0.79 ± 0.01</p>
<p>(0.81 – 0.77)</td>
<td style="width: 16.4363%;" width="102">0.4 ± 0.05</p>
<p>(0.23 – 0.07)</td>
<td style="width: 16.4363%;" width="102">81.8 ± 5.7</p>
<p>(91.1 – 73.5)</td>
<td style="width: 16.4363%;" width="102">17.6 ± 3.2</p>
<p>(11 – 25)</td>
<td style="width: 98.6175%;" width="102">49.3 ± 10.7</p>
<p>(27 – 67)</td>
</tr>
</tbody>
</table>
<p>VMP: velocidad media propulsiva.</p>
<p><strong>Tabla 6</strong>.  Datos sobre la realización de un test hasta el agotamiento en dos ocasiones con una carga equivalente el 60% de la RM (Datos extraídos de la tesis doctoral de Rodríguez-Rosell).</p>
<p>Se puede observar que todos los datos son prácticamente iguales en ambos test, lo que confirma la estabilidad de la realización de test de estas características.  Especial atención merecería la columna de la última repetición de la serie, que se repite de manera prácticamente exacta, con la misma velocidad media y rango de velocidades, así como la columna de repeticiones realizadas, con el mismo número y rango de repeticiones, lo que viene a confirmar, por una parte, la estabilidad en el número de repeticiones que puede hacer una persona ante una intensidad relativa determinada, y por otra la estabilidad en la variabilidad entre sujetos del número de repeticiones realizables ante una misma velocidad inicial.</p>
<p>Además, los porcentajes de repeticiones realizados ante distintas pérdidas de velocidad en la serie fueron prácticamente los  mismo en ambos test (tabla 7).</p>
<table>
<tbody>
<tr>
<td width="215">Pérdida de velocidad (%)</td>
<td width="132">Test 1</td>
<td width="142">Test 2</td>
<td width="125">CV (%)</td>
</tr>
<tr>
<td width="215"><strong>15</strong></td>
<td width="132">29.6 ± 4.6</td>
<td width="142">30.0 ± 3.3</td>
<td width="125">6.6</td>
</tr>
<tr>
<td width="215"><strong>20</strong></td>
<td width="132">37.1 ± 5.2</td>
<td width="142">37.4 ± 3.8</td>
<td width="125">6.0</td>
</tr>
<tr>
<td width="215"><strong>25</strong></td>
<td width="132">44.2 ± 5.6</td>
<td width="142">44.6 ± 4.2</td>
<td width="125">5.5</td>
</tr>
<tr>
<td width="215"><strong>30</strong></td>
<td width="132">51.0 ±  5.8</td>
<td width="142">51.3 ± 4.5</td>
<td width="125">5.1</td>
</tr>
<tr>
<td width="215"><strong>35</strong></td>
<td width="132">57.4 ± 5.9</td>
<td width="142">57.8 ± 4.7</td>
<td width="125">4.7</td>
</tr>
<tr>
<td width="215"><strong>40</strong></td>
<td width="132">63.5 ± 5.9</td>
<td width="142">63.8 ± 4.7</td>
<td width="125">4.3</td>
</tr>
<tr>
<td width="215"><strong>45</strong></td>
<td width="132">69.3 ± 5.8</td>
<td width="142">69.6 ± 4.5</td>
<td width="125">3.8</td>
</tr>
<tr>
<td width="215"><strong>50</strong></td>
<td width="132">74.7 ± 5.5</td>
<td width="142">75.0 ± 4.3</td>
<td width="125">3.3</td>
</tr>
<tr>
<td width="215"><strong>55</strong></td>
<td width="132">79.8 ± 5.1</td>
<td width="142">80.0 ± 3.9</td>
<td width="125">2.8</td>
</tr>
<tr>
<td width="215"><strong>60</strong></td>
<td width="132">84.6 ± 4.6</td>
<td width="142">84.7 ± 3.4</td>
<td width="125">2.4</td>
</tr>
<tr>
<td width="215"><strong>65</strong></td>
<td width="132">89.0 ± 4.1</td>
<td width="142">89.1 ± 2.9</td>
<td width="125">2.2</td>
</tr>
<tr>
<td width="215"><strong>70</strong></td>
<td width="132">93.1 ± 3.7</td>
<td width="142">93.1 ± 2.6</td>
<td width="125">2.2</td>
</tr>
<tr>
<td width="215"><strong>75</strong></td>
<td width="132">96.8 ± 3.5</td>
<td width="142">96.7 ± 2.7</td>
<td width="125">2.1</td>
</tr>
</tbody>
</table>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Tabla 7.</strong> Porcentajes de repeticiones realizados para distintas pérdidas de velocidad en la serie en dos test con el 60% de la  RM (Datos extraídos de la tesis doctoral de Rodríguez-Rosell).</p>
<p>Otra cuestión que preocupo fue comprobar si, habiendo alcanzado la misma pérdida de velocidad en la serie, los sujetos que tendían a hacer mas repeticiones en la serie habían experimentando  mas fatigas que los que hacían menos.  Para ello, se dividieron a los sujetos en dos mitades, una formada por los sujetos que habían hecho más repeticiones (grupo de altas repeticiones: GAR) y otra por los que habían hecho menos (grupo de bajas repeticiones GBR).  En la tabla 16.8 se presentan los resultados de la agrupación de los sujetos y el número medio de repeticiones realizado con cada porcentaje de la RM.  Se puede observar que el GAR realizo como media un 32% más de repeticiones que el GBR en el press de banca y un 59% más de la sentadilla, dando lugar a diferencias estadísticamente significativas entre ambos grupos en todas las intensidades relativas.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>¿Se fatigan mas los sujetos  que hacen más repeticiones en la serie ante la misma pérdida de velocidad e intensidad relativa?</strong></p>
<table width="621">
<tbody>
<tr>
<td colspan="2" width="284"><strong>PB</strong></td>
<td colspan="2" width="246"><strong>Sentadilla</strong></td>
</tr>
<tr>
<td width="92"><strong>Intensidad</strong></p>
<p><strong>(% 1RM)</strong></td>
<td width="161"><strong>GBR (n = 10)</strong></td>
<td width="123"><strong>GAR (n = 10)</strong></td>
<td width="123"><strong>GBR (n = 10)</strong></td>
<td width="123"><strong>GAR (n = 10)</strong></td>
</tr>
<tr>
<td width="92"><strong>50% 1RM</strong></td>
<td width="161">21.2 ± 1.2</td>
<td width="123">29.2 ± 5.1 ***</td>
<td width="123">17.7 ± 2.0</td>
<td width="123">29.0 ± 7.1 ***</td>
</tr>
<tr>
<td width="92"><strong>60% 1RM</strong></td>
<td width="161">16.9 ± 1.2</td>
<td width="123">21.7 ± 1.5 ***</td>
<td width="123">12.5 ± 1.6</td>
<td width="123">19.9 ± 4.5 ***</td>
</tr>
<tr>
<td width="92"><strong>70 % 1RM</strong></td>
<td width="161">10.7 ± 1.3</td>
<td width="123">13.9 ± 2.0 ***</td>
<td width="123">7.2 ± 1.1</td>
<td width="123">12.0 ± 2.9 ***</td>
</tr>
<tr>
<td width="92"><strong>80% 1RM</strong></td>
<td width="161">6.6 ± 1.0</td>
<td width="123">8.8 ± 1.0 ***</td>
<td width="123">4.8 ± 0.6</td>
<td width="123">7.1 ± 1.3 ***</td>
</tr>
<tr>
<td width="123"><strong>32% superior</strong></td>
<td width="123"><strong> </strong></td>
<td width="123"><strong>59% superior</strong></td>
</tr>
</tbody>
</table>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Tabla 8.</strong> Distribución de los sujetos en dos grupos en función de las repeticiones realizadas ante cada porcentaje de la RM en los ejercicios de press de banca y sentadilla (Rodríguez-Rosell et al., 2019).</p>
<ul>
<li><strong>GBR:</strong> mitad de los sujetos que realizaba menor número de repeticiones por serie</li>
<li><strong>GAR</strong>: mitad de los sujetos que realizaba mayor número de repeticiones por serie</li>
<li><strong>PB:</strong> Press de banca; Sentadilla: Sentadilla completa;</li>
<li>Diferencias entre grupos: *** p ˂ 0.001</li>
</ul>
<p>Una vez agrupados los sujetos, se comprobó cuál había sido la pérdida de velocidad con la carga que previamente a los tests se podía  desplazar  a 1 m·s<sup>&#8211;</sup>¹.  Esta pérdida de velocidad es la variable que serviría como indicador del grado de fatiga alcanzado por cada sujeto.  Los resultados se presentan en la figura 16.3.</p>
<p>No se observaron diferencias significativas entre los grupos.  Este análisis, realmente comprometido para los autores del estudio, vino a confirmar la importancia del control de la pérdida de velocidad en la serie como indicador del grado de fatiga generado en la serie o conjunto de serie de una sesión de entrenamiento, a pesar de que el número de repeticiones realizado por cada sujeto fuera distinto, así como la utilización de la carga que se puede desplazar a 1 m·s<sup>&#8211;</sup>¹ como criterio para valorar y validar el grado de fatiga generado por el entrenamiento.</p>
<p>Si lo que se programa para cada sesión de entrenamiento es un determinado grado de esfuerzo o de fatiga, y esto parece poco discutible, la manera, probablemente más razonable y precisa, de conocer el grado de esfuerzo que se programa y que se realiza es a través del control de la pérdida de velocidad en la serie ante una determinada velocidad de la primera repetición en la propia serie.  Sabiendo que, a su vez, esta velocidad es el mejor indicador de cuál es la intensidad relativa o porcentaje real de la RM con el que se inicia el entrenamiento de un ejercicio.</p>
<h4>la manera, probablemente más razonable y precisa, de conocer el grado de esfuerzo que se programa y que se realiza es a través del control de la pérdida de velocidad en la serie ante una determinada velocidad de la primera repetición en la propia serie.</h4>
<p>&nbsp;</p>
<p><img class="aligncenter size-full wp-image-32462" src="https://fitenium.com/wp-content/uploads/2021/03/4-3.png" alt="" width="1290" height="612" /></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Figura 13.</strong> Pérdida de de VMP con la carga 1 m·s<sup>&#8211;</sup>¹ después de cada uno de los tests de máximo número de repeticiones posible en cada uno de los grupos en fusión del número de repeticiones realizado (GBR vs GAR) para el ejercicio de press de banca (A) y sentadilla completa (B) (Rodríguez-Rosell et al., 2019).</p>
<p>Por tanto, si conocemos la velocidad de la primera repetición, conocemos la intensidad relativa (porcentaje de la RM) (González-Badillo y Sánchez-Medina, 2010), y por ello el grado de esfuerzo que representa dicha primera repetición.  Además, si en el transcurso de la realización de la serie medimos la pérdida de velocidad, tendremos el grado de fatiga que se ha generado en la serie (Sánchez-Medina y González-Badillo, 2011; Rodríguez-Rosell et al., 2019).</p>
<p>Y como ante un mismo porcentaje de pérdida de velocidad en la serie, el porcentaje de repeticiones realizado es el mismo o muy semejante para todos los sujetos, de manera independiente de la intensidad relativa y del número de repeticiones que se pueda hacer en la serie (González-Badillo et al., 2017; Rodríguez-Rosell et al., 2019), si controlamos la velocidad de la primera repetición y la pérdida de velocidad  en la serie, tendremos una información muy precisa del grado de fatiga (carácter del esfuerzo, grado de esfuerzo) que se le ha generado al sujeto y, además, de que este grado de fatiga es muy semejante para todos los sujetos ante una misma intensidad relativa y una misma pérdida de velocidad en la serie.  Es decir, lo que iguala el esfuerzo es la pérdida de velocidad en la serie, no el número de repeticiones realizado en la serie con la misma intensidad relativa.</p>
<h4><strong>Si controlamos la velocidad de la primera repetición y la pérdida de velocidad en la serie, tendremos una información muy precisa del grado de fatiga (carácter del esfuerzo)</strong></h4>
<p>Por tanto, el control de la carga de entrenamiento, cuantificada a través del <strong>grado de esfuerzo o carácter del esfuerzo realizado, se consigue de la manera más precisa si controlamos la velocidad de la primera repetición en la serie y la pérdida de velocidad en la serie.</strong></p>
<p>De lo indicado en párrafos anteriores se concluye lo siguiente:</p>
<ul>
<li>Poder hacer elmismo número de repeticiones en una serie ante una carga absoluta determinada (carga individuales para cada sujeto) no significa que se esté entrenando con el mismo porcentaje de la RM. Por tanto, realizar el mismo número de repeticiones ante una misma carga relativa significa que la mayoría de los deportistas realiza un esfuerzo distinto de los demás. Esto se debe a que el número de repeticiones realizado por cada sujeto ante la misma intensidad relativa es suficiente distinto.</li>
<li><strong>Si se toma como referencia una misma pérdida de velocidad en la serie ante una misma carga (masa) relativa, los esfuerzos realizados serán muy semejantes, aunque el número de repeticiones realizado en cada serie sea distinto para cada sujeto.</strong></li>
<li>Si se realiza un número no máximo de repeticiones en la serie, pero común a todos los sujetos, cada sujeto habrá hecho un porcentaje distinto del total de repeticiones posibles para él. Esto significa que, habiendo entrenando con la misma intensidad relativa y el mismo número de repeticiones en la serie, el grado de fatiga, grado de esfuerzo o carácter del esfuerzo ha podido ser distinto en cada caso.</li>
<li>Ante una misma pérdida de velocidad en la serie, la relación entre las repeticiones que se hacen y las que se pueden hacer en la serie es la misma o muy semejante para todos los sujetos.</li>
<li>Cuando se pierde un determinado porcentaje de la velocidad de ejecución en la serie se ha realizado un mismo porcentaje de las repeticiones posibles en la serie en intensidades comprendidas entre el 50 y 70% de la RM en el press de la banca.  Si las intensidades son del 75, 80 y 85%, ante un mismo porcentaje de repeticiones realizado, las pérdidas  de velocidad serán un 2,5, 5 y 10% menor, respectivamente.  Si se trata del ejercicio de sentadilla, ante un mismo porcentaje de pérdida de velocidad en la serie, del 50 al 60% y probablemente el 65%, el porcentaje de repeticiones realizado es el mismo, y aumenta a partir del 70% de la RM.  Parece que el aumento del porcentaje de repeticiones realizado ante una misma pérdida de velocidad en la serie se produce cuando el número de repeticiones posible en la serie es aproximadamente de 10.</li>
<li><strong>Si controlamos la velocidad de la primera repetición y la pérdida de velocidad en la serie, tendremos una información muy precisa del grado de fatiga (carácter del esfuerzo)</strong> que se le ha generado al sujeto y, además, de que este grado de fatiga es muy semejante para todos ante una misma intensidad relativa y una misma pérdida de velocidad en la serie. Es decir, lo que iguala el esfuerzo es la pérdida de velocidad en la serie, no el número de repeticiones realizado en la serie con la misma carga relativa.</li>
<li>Por tanto, la pérdida de velocidad en la serie iguala los esfuerzos, el grado de fatiga generado, aunque dos personas hayan hecho un numero distinto de repeticiones ante la misma carga relativa:
<ul>
<li>Esto significa que lo que mejor expresaría el grado de esfuerzo, y lo que se debe programar, es la velocidad de la primera repetición y la pérdida de velocidad en la serie, no el número de repeticiones a realizar en la serie ante una carga (relativa o absoluta)</li>
<li>Si se puede medir la velocidad, nunca se deberían programar las repeticiones en la serie.</li>
</ul>
</li>
</ul>
<h4>QUÉ HACER CUANDO NO SE PUEDE MEDIR LA VELOCIDAD SIEMPRE</h4>
<p>Una de las preocupaciones inmediatas de cualquier persona que lee o escucha sobre las ventajas del control de la velocidad es la imposibilidad de medirla.  La solución, naturalmente, es buscar un sistema de medición que permita obtener esta información de manera  permanente, pero, si esto no se puede conseguir, podemos ofrecer una alternativa que, en parte, solucione el problema de saber si un sujeto se puede ubicar en la media en relación con el número máximo de repeticiones que puede hacer ante una determinada intensidad relativa o si está por encima o por debajo.  Para ello, sería necesario que al menos se pudiera medir la velocidad en una ocasión en la vida deportiva.  El procedimiento sería el siguiente:</p>
<ul>
<li>Si se puede medir la velocidad en una ocasión, se puede estimar de una manera muy aproximada el número de repeticiones en la serie que puede hacer un sujeto ante una carga relativa determinada sin llegar al fallo muscular (XRM o nRM).</li>
<li>En primer lugar, se tomaría como referencia la velocidad de la primera repetición. Esto nos indicaría la intensidad relativa con la que se va a realizar la prueba.</li>
<li>A continuación se realizaría el ejercicio a la máxima velocidad posible en cada repetición hasta perder aproximadamente el 40-50% de la velocidad de la primera repetición. Si se trata del press de banca, se puede llegar al 50%, si se trata de la sentadilla es más que suficiente llegar al 40%.</li>
<li>Se analiza la evolución del número de repeticiones realizado ante 2-3 porcentajes de pérdida de velocidad en la serie. Por ejemplo, el 15, 20, 25, 30%&#8230;</li>
<li>Se hace el cálculo necesario para estimar el número de repeticiones posibles en la serie en función del número de repeticiones realizado con cada porcentaje de pérdida de velocidad. Para ello, se consultan las tablas que hemos expuesto en este artículo.</li>
<li>Se contrastan los resultados obtenidos con cada porcentaje de pérdida de velocidad, y se comprueba si en todos los casos el resultado es muy semejante. Debería serlo, salvo que el sujeto no hubiese ejecutado correctamente el test.</li>
<li>Una vez obtenido el resultado, se procederá a comprobar dónde se ubica el sujeto. Para ello, se podrían hacer cinco grupos, los que están en la medida, los que están un 10-15% por encima o por debajo de la medida y los que están un 25-30% o más por encima o por debajo de la media.</li>
<li>Una vez ubicados los sujetos, el número de repeticiones programado ante una intensidad relativa (se supone que al menos próxima a la que se pretende que sea) será distinto para cada uno en función de su ubicación dentro de los grupos a los que pertenezcan.</li>
<li>Una vez ubicado el sujeto, es muy probable que esto no cambie en toda su vida deportiva, por lo que es una información obtenida en un día que es útil para toda la vida.</li>
<li>Todo este procedimiento podría realizarse con más de una intensidad, al menos con dos, en días diferentes, por ejemplo, con el 50 y el 70% o el 60% y el 80%. Esto ayudaría a confirmar los resultados.  Los dos tests podrían hacerse en una semana, con 3-4 días de separación.</li>
</ul>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>4 errores usando la velocidad en el entrenamiento de fuerza</title>
		<link>https://fitenium.com/4-errores-usando-la-velocidad-en-el-entrenamiento/?utm_source=rss&#038;utm_medium=rss&#038;utm_campaign=4-errores-usando-la-velocidad-en-el-entrenamiento</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Adrian Garcia]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 08 Mar 2021 16:34:47 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Entrenamiento]]></category>
		<category><![CDATA[Entrenamiento de fuerza]]></category>
		<category><![CDATA[Velocidad de ejecución]]></category>
		<category><![CDATA[entrenamiento]]></category>
		<category><![CDATA[errores]]></category>
		<category><![CDATA[fuerza]]></category>
		<category><![CDATA[programacion]]></category>
		<category><![CDATA[velocidad]]></category>
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					<description><![CDATA[4 errores usando la velocidad en el entrenamiento de fuerza En este artículo se hace una revisión de los4 errores usando la velocidad en el entrenamiento de fuerza. En esta serie de artículos tratamos algunos conceptos mas importantes del entrenamiento...]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<h2>4 errores usando la velocidad en el entrenamiento de fuerza</h2>
<p>En este artículo se hace una revisión de los4 errores usando la velocidad en el entrenamiento de fuerza.</p>
<p><em>En esta serie de artículos tratamos algunos conceptos mas importantes del entrenamiento de fuerza recogiendo notas del reciente libro publicado <a href="https://www.libreriadeportiva.com/libro/fuerza-velocidad-y-rendimiento-fisico-y-deportivo_73450"><strong>Fuerza Velocidad y Rendimiento Físico y Deportivo</strong></a> escrito por los reconocidos investigadores <strong>Juan José González Badillo y Juan Ribas Serna.</strong></em></p>
<p>El intento de tomar como referencia la velocidad de ejecución para organizar el entrenamiento, lo se ha llamado “entrenamiento de fuerza basado en la velocidad”, ha dado lugar a una serie de <strong>errores sobre lo que puede aportar el control de la velocidad, atribuyéndole en algunos casos funciones que no tiene</strong>. Sobre lo que puede aportar se ha hablado el entrenamiento de fuerza aunque es coveniente también entender sobre qué es lo que no puede aportar el empleo de la velocidad como referencia para la organización del entrenamiento, asi como el uso inadecuado del concepto de entrenamiento basado en la velocidad.</p>
<p>Probablemente, todos los errores surgen por un pobre conocimiento de lo que significa “basarse en la velocidad de ejecución” para entrenar. Lo primero que habría que tener bien claro son todas las aportaciones posibles derivadas del control de la velocidad y, por ello, de las funciones que le son propias, lo que, a su vez, evitaría los errores relacionados con lo que no puede aportar el control de la velocidad. Se han algunas aclaraciones a continuación.</p>
<h4><img class="aligncenter wp-image-31230 size-full" src="https://fitenium.com/wp-content/uploads/2020/09/SavedImage_20161224_123708_28-2656x1494-1.jpg" alt="4 errores usando la velocidad en el entrenamiento de fuerza" width="900" height="506" /></h4>
<p>&nbsp;</p>
<h5>Probablemente todos los errores surgen por un pobre conocimiento de lo que significa “basarse en la velocidad de ejecución” para entrenar.</h5>
<p><strong>Ejecutar los movimientos a la máxima velocidad posible</strong></p>
<p>La primera condición que debe cumplirse al entrenar tomando como referencia la <a href="https://fitenium.com/la-velocidad-de-ejecucion/">velocidad de ejecución</a> es que cada repetición ha de realizarse a la máxima velocidad posible.</p>
<p>No entrenar a la máxima velocidad posible ante la carga (masa) seleccionada no tienen sentido por dos razones. En primer lugar, porque si la velocidad de ejecución no es la máxima posible, la velocidad no sirve de referencia para determinar ni la intensidad relativa con la que se entrena ni el grado de fatiga generado, el cual se puede estimar por la pérdida de velocidad en la serie o entre series siempre que la velocidad sea la máxima posible (Sánchez-Medina y González-Badillo, 2011; Rodríguez-Rosell et al., 2018)</p>
<p>En un segundo lugar, porque si ante la misma intensidad relativa se desplaza la carga a la máxima velocidad posible, el efecto es superior que si se hace a menor velocidad de manera voluntaria (González-Badillo et al, 2014; Pareja-Blanco et al., 2014).</p>
<h5>si una detemina carga relativa no se desplaza a la máxima velocidad posible, no se aprovecha todo el potencial de entrenamiento que tiene dicha carga.</h5>
<p>Se podria decir que si una detemina carga relativa no se desplaza a la máxima velocidad posible, no se aprovecha todo el potencial de entrenamiento que tiene dicha carga. Si cualquier profesional considera que desplazar la carga a la máxima velocidad posible no es necesario o es menos favorable que hacerlo lentamente de manera voluntaria, no tiene sentido que incorpore la velocidar como referencia para la dosificación y control del entrenamiento y su efecto.</p>
<p>Por tanto, siempre que hablemos de velocidad de ejecución en este texto nos referimos a la máxima velocidad posible, salvo que se indique lo contrario.</p>
<h3><strong><img class="aligncenter size-full wp-image-29730" src="https://fitenium.com/wp-content/uploads/2020/09/VtCaDJ-WfOA.jpg" alt="" width="640" height="428" /></strong></h3>
<h4><strong>Error  #1: hay una velocidad concreta para cada objetivo de entrenamiento</strong></h4>
<p>No puede haber una velocidad concreta para cada objetivo porque el objetivo del entrenamiento de fuerza, como se ha indicado, es único: mejorar la fuerza máxima aplicada ante cualquier carga, o, lo que es equivalente, mejorar la velocidad ante cualquier carga. Esto es asi porque mejorando la fuerza máxima aplicada ante cualquier carga, se habrá conseguido mejorar cualquiera de los objetivos posibles ante dicha carga: además de la fuerza máxima, &#8211; la producción de fuerza en la unidad de tiempo (RED), la velocidad a la que se desplaza la carga, lo que significa la mejora del rendimiento y la mejora de la potencia que se genera.</p>
<p>Por tanto, si alguien considera que estos objetivos son independientes unos de otros o que se pueden conseguir unos sí y otros no, o que hay unos objetivos distintos a estos, está en un grave error. Por tanto, no hay una velocidad concreta para cada objetivo que nos propongamos, sino que habiendo elegido adecuadamente las velocidades de entrenamiento, se conseguirá el objetivo de mejorar la fuerza máxima aplicada ante cualquier carga, que es el único posible, aunque las velocidades de entrenamiento más adecuadas en cada caso puedan ser diversas, dependiendo de las características y la situación inicial de cada sujeto.</p>
<p>Como consecuencia de estos errores acerca del concepto de “entrenamiento de fuerza máxima”, en la literatura relacionada con propuestas sobre cómo entrenar tomando como referencia la velocidad se proponen numerosos objetivos, como: entrenamientos de fuerza máxima, de velocidad, de potencia, de fuerza-potencia, de fuerza-velocidad, de velocidad-fuerza&#8230;, y cada uno de ellos se asocia con una velocidad de ejecución. Por ejemplo, se dice que la &#8220;fuerza máxima” se entrena con velocidades muy bajas (&lt; 0,5 m:s*), sin más aclaraciones.</p>
<p>Esto, naturalmente, es un error, entre otras razones, porque hay ejercicios que ni siquiera se pueden realizar a esas velocidades. Para el resto de “objetivos” se van dando distintas velocidades. Si aparece el término velocidad antes que el de fuerza, como, por ejemplo, “objetivo” de &#8220;velocidad-fuerza”. la velocidad con la que se entrena es mayor que si el orden es &#8220;fuerza-velocidad”. Y así se va configurando toda una imaginaria curva fuerza-velocidad, colocando “sus objetivos” a lo largo de la curva.</p>
<h5>el objetivo del entrenamiento de fuerza, como se ha indicado, es único: mejorar la fuerza máxima aplicada ante cualquier carga</h5>
<p>Naturalmente, no hay una velocidad concreta para cada objetivo que nos propongamos, porque solo hay un objetivo y porque este objetivo se puede conseguir con una alta variedad de velocidades de entrenamiento, lo que sería lo mismo que decir que se puede conseguir con una alta variedad de intensidades relativas, como hemos podido comprobar en numerosos casos a lo largo de este texto. Pero, naturalmente, a medida que va mejorando el rendimiento en fuerza, los valores límites de velocidad máxima más adecuados para alcanzar todos los efectos posibles derivados del entrenamiento de fuerza van cambiando.</p>
<p>Si por ejemplo, en las primeras etapas del entrenamiento decimos que la velocidad límite, es decir, la mínima del ciclo, está en 1 m*s-1, significa que se considera que ante la situación inicial de los sujetos: edad,, tiempo de entrenamiento, experiencia, madurez biológica, desarollo del potencial de fuerza hasta el momento&#8230;, los entrenamientos se realizarán siempre con velocidades &gt;= 1 m*s-1.</p>
<p><img class="aligncenter size-full wp-image-29702" src="https://fitenium.com/wp-content/uploads/2020/09/KgWaohVS-mc.jpg" alt="" width="640" height="427" /></p>
<p>A medida que se avanza en cada uno de los indicadores de la situación inicial del sujeto, los valores límites de velocidad irían disminuyendo, es decir, cada vez se permitiría, o, probablemente, sería necesario, entrenar con velocidades mas bajas para obtener los mismos objetivos. Debe tenerse en cuenta también que los valores de velocidad para una misma situación inicial de los sujetos pueden ser distintos en función del ejercicio utilizado en el entrenamiento.</p>
<p>Como es natural, si todos los entrenamientos se realizan con velocidades bajas o muy bajas, es probable que los efectos tiendan a ser superiores en la zona de máximas cargas (velocidades bajas) que en la de cargas ligeras (altas velocidades)  donde el efecto puede ser pequeño o próximo al efecto nulo. Por el contrario, si las velocidades siempre han sido altas, es probable que los efectos se manifiesten de manera más notable en la zona de altas velocidades, aunque también se producirán, con muy alta probabilidad e incluso en -algunos casos en igual o mayor medida, en la zona de velocidades bajas.</p>
<p>En síntesis, lo que realmente existe son entrenamientos de fuerza a distintas velocidades, pero todos ellos son entrenamientos de fuerza máxima.</p>
<h4><strong>Error #2</strong>: si se programa un entrenamiento por velocidad o basado en la velocidad, se ha programado un buen entrenamiento</h4>
<p>Este error surge porque se parte del falso supuesto de que cada valor de velocidad sirve para conseguir un objetivo concreto. La deducción es elemental y contraria a la razón, porque se le atribuye un “efecto mágico” al hecho de que se entrene a una velocidad concreta, &#8220;porque esa velocidad tiene la propiedad de producir un efecto concreto&#8221;.</p>
<p>Al proponer esto, ni siquiera se es consciente de que lo que se propone anula las posibles ventajas de utilizar la velocidad “como base” del entrenamiento de fuerza, porque lo que se está haciendo es trasladar los errores de la programación basada en los porcentajes de la RM o de la XRM al campo de la velocidad.</p>
<p>El razonamiento en el que se basa esta propuesta es simple: si las intensidades altas son las “buenas” para entrenar la “fuerza máxima”, programo una velocidad baja y ya estoy consiguiendo el objetivo de “mejorar la fuerza máxima”, por tanto “la programación es buena”». Naturalmente, esto no tiene sentido.</p>
<p>Para conseguir todos los objetivos posibles derivados del entrenamiento de fuerza son útiles muchos vabres distintos de velocidad. Por ejemplo, no es cierto que para determinados objetivos, como por ejemplo, conseguir mejorar la RM sea necesario utilizar en todos los casos una determinada velocidad, ni que para mejorar la potencia sea necesario otro valor concreto.</p>
<p>Por tanto, no hay una velocidad óptima de validez general, sino que en cada caso, sobre todo en función de la situación inicial del sujeto, unas determinadas velocidades serán mas adecuadas que otras. Incluso en el supuesto de que se programe adecuadamente un entrenamiento basándose en la velocidad, aplicando correctamente todos los indidcadores propios del control de la velocidad, el resultado puede ser una programación buena, mala o regular, porque se puede haber acertado o no con la elección de <a href="https://fitenium.com/velocidad-de-ejecucion-de-la-primera-repeticion/">las velocidades de la primera repetición</a> y las <a href="https://fitenium.com/la-perdida-de-velocidad-en-la-serie/">pérdidas de velocidad en la serie</a>, lo que daría también lugar a IE adecuados o no.</p>
<h4><strong><img class="aligncenter wp-image-29452 size-full" src="https://fitenium.com/wp-content/uploads/2020/09/BQYl_VxaPoU.jpg" alt="entrenamiento de fuerza" width="640" height="427" /></strong></h4>
<h4><strong>Error #3: la programación a través de la velocidad asegura la transferencia</strong></h4>
<p>La velocidad en sí misma no asegura la transferencia de nada. Si se eligen las velocidades adecuadas al realizar los ejercicios adecuados, se podrán dar las condiciones para que se produzca transferencia. Pero si las velocidades (de la primera repetición y de las pérdidas) no son las adecuadas, las velocidades elegidas no solo podrían no producir transferencia, sino que podrían dar lugar a interferencias (transferencias negativas).</p>
<p>Se podría afirmar que los valores de velocidad y de pérdida de velocidad en la serie tienen bastante relación con la transferencia (algunos de los estudios comentados a lo largo del texto muestran esta tendencia), pero no el hecho de programar el entrenamiento a través de la velocidad.</p>
<h4><strong>Error #4: la utilización y control de la velocidad soluciona el problema de la elección correcta y acertada de las cargas</strong></h4>
<p>La utilización y el control de la velocidad no soluciona el problema de la elección correcia y acertada de las cargas. Sin embargo, la utilización adecuada de la información que aporía el control de la velocidad sí contribuye en gran medida a que el profesional tenga cada vez mayor capacidad de acercarse a la elección de las mejores y más ajustadas cargas para el entrenamiento de sus deportistas.</p>
<p>Esto es así porque la información derivada del control de la velocidad es la información más relevante que puede esperar obtener un técnico o entrenador acerca de las características del entrenamiento que está realizando y de su efecto. El uso adecuado de esta información permitirá la mejora de la metodología del entrenamiento.</p>
<p>Estos conocimientos permiten, por tanto, tomar decisiones con fundamento, basadas, por primera vez, en el conocimiento de una manera notablemente precisa de la magnitud y UP? de carga que ha producido un determinado efecto. Sin olvidar que, precisamente, la mejor medida del efecto es otra importante aportación que ofrece la velocidad.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>El entrenamiento de fuerza a través de la velocidad</title>
		<link>https://fitenium.com/entrenamiento-de-fuerza-a-traves-de-la-velocidad/?utm_source=rss&#038;utm_medium=rss&#038;utm_campaign=entrenamiento-de-fuerza-a-traves-de-la-velocidad</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Adrian Garcia]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 07 Mar 2021 17:41:35 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Caracter del esfuerzo]]></category>
		<category><![CDATA[Entrenamiento de fuerza]]></category>
		<category><![CDATA[Pérdida de velocidad en la serie]]></category>
		<category><![CDATA[Velocidad de ejecución]]></category>
		<category><![CDATA[intensidad]]></category>
		<category><![CDATA[velocidad de ejecución]]></category>
		<category><![CDATA[volumen]]></category>
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					<description><![CDATA[La organización del entrenamiento de fuerza a través de la velocidad En este artículo se hace un análisis de las orientaciones sobre la organización del entrenamiento de fuerza a través de la velocidad. En esta serie de artículos tratamos algunos...]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<h2>La organización del entrenamiento de fuerza a través de la velocidad</h2>
<p>En este artículo se hace un análisis de las orientaciones sobre la organización del entrenamiento de fuerza a través de la velocidad.</p>
<p><em>En esta serie de artículos tratamos algunos conceptos mas importantes del entrenamiento de fuerza recogiendo notas del reciente libro publicado <a href="https://www.libreriadeportiva.com/libro/fuerza-velocidad-y-rendimiento-fisico-y-deportivo_73450"><strong>Fuerza Velocidad y Rendimiento Físico y Deportivo</strong></a> escrito por los reconocidos investigadores <strong>Juan José González Badillo y Juan Ribas Serna.</strong></em></p>
<h4>RESUMEN</h4>
<ul>
<li><em>Durante el entrenamiento se puede modificar la carga para ajustar el grado de esfuerzo con la intensidad relativa programada.</em></li>
<li><em> Para una misma pérdida de velocidad en la serie, en todos los casos tendremos una información útil para conocer con alta precisión qué entrenamiento hemos hecho, qué grado de esfuerzo</em></li>
<li><em>En el entrenamiento organizado a través de la velocidad no se programa un número determinado de repeticiones en la serie, sino una pérdida de velocidad en la serie ante la carga o intensidad relativa seleccionada.</em></li>
</ul>
<p>&nbsp;</p>
<p>Antes de nada es conveniente tener en cuenta algunos requisitos previos teniendo en cuenta que:</p>
<ul>
<li><a href="https://fitenium.com/velocidad-de-ejecucion-en-el-entrenamiento-de-fuerza/">La utilización de la velocidad</a> tiene como objetivo aportar información sobre el control de la carga de entrenamiento y sus efectos.</li>
<li>Esta información nos permite conocer con alta precisión con qué intensidad relativa se entrena y con qué <a href="https://fitenium.com/el-caracter-esfuerzo-fisico/">grado de esfuerzo</a> en la serie, así como cuál ha sido el efecio del entrenamiento.</li>
<li>Para que esta información sea útil, los movimientos han de realizarse a la máxima velocidad posible, aunque los distintos valores de velocidad de ejecución no se asocian a objetivos concretos de entrenamiento.</li>
</ul>
<h4><strong>Ajuste diario de la carga absoluta de entrenamiento</strong></h4>
<p>Durante la realización del entrenamiento se puede decidir si se modifica o no la carga absoluta cuando el grado de esfuerzo que represente la primera repetición con dicha carga sea inferior o superior al programado.</p>
<p>Este ajuste estaría dentro de la lógica si queremos ser coherentes con la carga real programada (solo nos referimos a la velocidad de la primera repetición en este caso), y consistiría en <strong>aumentar o disminuir la carga absoluta en 1 medida necesaria para que la intensidad relativa con la que se entrena se iguale a la intensidad relativa programada.</strong></p>
<p><img class="aligncenter wp-image-30392 size-full" src="https://fitenium.com/wp-content/uploads/2020/09/pO3ssf5WUuk.jpg" alt="Entrenamiento de fuerza a través de la velocidad" width="640" height="353" /></p>
<p>Este control contribuiría de una manera precisa a realizar el entrenamiento programado y no otro distinto, lo cual ya es un gran avance en la metodología del entrenamiento. Pero este control no asegura el buen resultado del entrenamiento. Y esto se puede deber a dos razones:</p>
<ol>
<li>a que hemos podido tomar decisiones erróneas al programar el esfuerzo, o</li>
<li>porque la decisión que hemos tomado —cambiar o no la carga absoluta — sea errónea, o por ambas razones.</li>
</ol>
<p>Sin embargo, <strong>para una misma pérdida de velocidad en la serie, en todos los casos tendremos una información útil para conocer con alta precisión qué entrenamiento hemos hecho, qué grado de esfuerzo</strong> (intensidad relativa y pérdida de velocidad) y cuáles son sus efectos. Esto nos permitirá tomar mejores decisiones en el futuro inmediato basándonos en los datos y comportamientos reales de los deportistas.</p>
<p>En la práctica, cuando observemos una discrepancia entre el esfuerzo programada (solo velocidad de la primera repetición en este caso) y el que significa para el sujeto desplazamiento de la carga absoluta que representa dicho esfuerzo, se pueden dar tres situaciones:</p>
<ol>
<li>que la carga se desplace a mayor velocidad de la prevista,</li>
<li>que se desplace a la velocidad prevista, o</li>
<li>que se haga a menor velocidad.</li>
</ol>
<p>Naturalmente, en todos los casos se pueden tomar tres decisiones: mantener, subir o bajar la carga. Pero no en todo los casos estas alternativas serían igualmente lógicas y razonables.</p>
<h4><img class="aligncenter size-full wp-image-29776" src="https://fitenium.com/wp-content/uploads/2020/09/tBmmA3pTciA.jpg" alt="" width="640" height="960" /></h4>
<h4>Si la carga se desplaza a mayor velocidad de la prevista</h4>
<p>En el primer caso, si la carga absoluta se desplaza a mayor velocidad de la prevista o programada, significa que el sujeto ha mejorado el rendimiento con respecto al que tenía al comenzar el ciclo de entrenamiento, por lo que se puede afirmar que el sujeto está entrenando con una intensidad relativa inferior a la programada.</p>
<p>La decisión aparentemente más lógica sería aumentar la carga absoluta en la medida necesaria para que se ajustara ala intensidad relativa prevista. Esto permitiría cumplir de una manera muy precisa con el entrenamiento programado (se da por hecho que la pérdida de velocidad en la serie sería siempre la prevista).</p>
<p>Pero es probable que cuando un sujeto mejora con claridad su rendimiento después de entrenar durante unas cuantas sesiones, <strong>la decisión más efectiva sea mantener la progresión de las cargas absolutas prevista, aunque las intensidades relativas con las que se entrena sean menores que las programadas.</strong></p>
<p>De esta manera, se mantendría una carga progresiva en términos absolutos, aunque la carga relativa se manturviera más o menos estable o incluso tendiera a la regresión, lo cual indicaría que la mejora del rendimiento es mayor.</p>
<p>Es decir, proponemos que es probable que cuando la mejora del rendimiento es importante, la progresión de las cargas absolutas sea suficiente, y muy favorable, para la mejora del rendimiento, aunque la intensidad relativa se mantenga estable o incluso se reduzca progresivamente. Esta decisión debería mantenerse mantenerse mientras se mantenga la mejora del rendimiento.</p>
<p>En cualquier caso, la medida de la velocidad nos seguirá informando tanto de la progresión del rendimiento como del grado de esfuerzo que la ha provocado.</p>
<h4>SI la carga se desplaza a la velocidad prevista</h4>
<p>En el segundo caso, si la carga se desplaza a la velocidad prevista y han pasado más de 6-8 sesiones de entrenamiento, la situación empieza a ser preocupante, porque esto significaría que el sujeto no ha experimentado ninguna mejora de su rendimiento.</p>
<p>En este caso habría que analizar todas las posibles circunstancias que pudieran explicar la falta de respuesta positiva. Si no se encuentran razones ajenas al propio entrenamiento (enfermedad, problemas personales, exceso de trabajo o estudio&#8230;) y el sujeto se recupera fácilmente de una sesión a otra, habría que tomar la decisión de aumentar la carga, junto con la introducción de alguna variabilidad, aparte del aumento del volumen y la intensidad: frecuencia de entrenamiento, algún ejercicio distinto&#8230;, pero si, por el contrario, se notan <strong>síntomas de cansancio, habría que reducir la carga.</strong></p>
<h4><img class="aligncenter size-full wp-image-29380" src="https://fitenium.com/wp-content/uploads/2020/09/Yuv-iwByVRQ.jpg" alt="" width="640" height="427" /></h4>
<h4>Si la carga se desplaza a una velocidad inferior a la prevista</h4>
<p>Si, por último, la velocidad fuera inferior a la prevista, se tendría que hacer un análisis de las posibles causas semejante al del caso anterior. Descartados los problemas ajenos al entrenamiento, es poco probable que el motivo de la reducción del rendimiento sea que la carga de trabajo es baja, por lo que <strong>se debería probar a suspender la sesión de entrenamiento, o bajar la intensidad absoluta para igualar la intensidad relativa prevista</strong>, o incluso bajarla lo suficiente para que la velocidad vaya por encima de la programada, e incluso dar un descanso o unas cuantas sesiones de recuperación y volver a aumentar la carga de nuevo posteriormente.</p>
<p>Lo indicado en los párrafos anteriores es una gran aportación de la medida de la velocidad: el entrenador conoce la carga aplicada y los efectos que va produciendo de manera permanente e inmediata. Es la máxima y mejor información a la que puede aspirar un entrenador para poder tomar decisiones fundamentadas y mejorar su metodología de entrenamiento.</p>
<p>Tiene a su disposición, en cada sesión, información precisa sobre el entrenamiento realizado y sobre la condición física del deportista o la persona entrenada. Esto es lo que necesita para tomar decisiones que le permitan mejorar su propia formación como técnico y el rendimiento de las personas a las que entrena, claro está, si acierta en sus decisiones. Pero siempre dispondrá de la información que realmente necesita para decidir cómo actuar.</p>
<p>El resultado final dependerá de la habilidad del técnico para utilizar esa información.</p>
<h3><strong>La velocidad de la primera repetición</strong></h3>
<p>Hasta ahora siempre se ha hablado de la <a href="https://fitenium.com/velocidad-de-ejecucion-de-la-primera-repeticion/">velocidad de la primera repetición</a> de la primera serie, la cual indicará la intensidad relativa que representa la carga absoluta con la que se entrena, pero no hemos dicho nada sobre cómo manejar esta velocidad en las sucesivas con un mismo ejercicio y carga absoluta.</p>
<p>En este sentido, se debe considerar que si se hace más de una serie, no se modificará la carga absoluta, aunque a velocidad de la primera repetición en sucesivas series baje ligeramente. Además, en cada serie se seguirá aplicando la misma pérdida de velocidad establecida para esa sesión aunque, naturalmente, tomando como referencia lavelocidad de la primera repetición de cada serie.</p>
<p>Por tanto, lo que constituye una sesión de entrenamiento es:</p>
<ol>
<li>una velocidad inicial de la primera repetición de la primera serie,</li>
<li>La velocidad máxima posible en las sucesivas series y,</li>
<li>una pérdida de velocidad en la serie estable durante el total de las series realizadas.</li>
</ol>
<p>Esto significa que <strong>la velocidad de la primera repetición de cada una de las series sucesivas deberá ser la máxima posible</strong>, y no se modificará la carga absoluta si se produce una ligera pérdida de velocidad con respecto a la de la primera serie.</p>
<p>No tendría sentido ni viabilidad práctica pretender ajustar en mayor medida las cargas por varias razones:</p>
<ul>
<li>En primer lugar, porque las pérdidas son muy pequeñas entre las primeras repeticiones de cada serie (se puede reducir o a ajustar si se desea aumentando ligeramente los tiempos de recuperación entre series). Estas pérdidas son superiores cuanto mayor sea la pérdida de velocidad programada para la primera serie, es decir, cuanto más nos acerquemos al número máximo de repeticiones posible en la serie. Pero esto es algo que forma parte de las características del propio entrenamiento.</li>
<li>En segundo lugar, por que no es viable, sin interferir en el propio entrenamiento, volver a medir y hacer cambios de carga en cada serie, porque esto se sumaría de una manera relevante a la propia carga de entrenamiento (mayor número de repeticiones y series de lo programado).</li>
<li>En tercer lugar, porque /a fatiga forma parte del entrenamiento y determina el grado de esfuerzo, y esto sería incontrolable si se cambia constantemente la carga absoluta. Si hiciéramos estos ajustes en cada serie con el fin de entrenar en cada una con la misma velocidad inicial (misma intensidad relativa), también habría que hacerlo en cada repetición de una serie, porque es evidente que a medida que hacemos repeticiones en cada serie, la intensidad relativa (el grado de esfuerzo) que va representando cada repetición es distinta, ya que la velocidad va disminuyendo progresivamente.</li>
</ul>
<p>Ninguno de estos cambios parece recomendable y todos están lejos de la viabilidad.</p>
<h3><strong><img class="aligncenter size-full wp-image-28512" src="https://fitenium.com/wp-content/uploads/2020/09/CQwNdMxwjfk.jpg" alt="" width="640" height="427" /></strong></h3>
<h3><strong>Las repeticiones por serie no se programan</strong></h3>
<p>Ya se ha comentado en algunas ocasiones, pero es necesario indicarlo en este momento.<strong> En el entrenamiento organizado a través de la velocidad no se programa un número determinado de repeticiones en la serie, sino una pérdida de velocidad en la serie ante la carga o intensidad relativa seleccionada.</strong></p>
<p>Realizar un entrenamiento basado en la velocidad y programar el número de repeticiones en la serie es una contradicción e indica un escaso o nulo conocimiento del significado del, ya, tan traído y llevado “entrenamiento basado en la velocidad”. Esto significa que no todos los sujetos realizarán el mismo número de repeticiones, el mismo volumen, pero sí el mismo grado de esfuerzo, que es lo que se ha ogramado y lo que, como es razonable aceptar, determina el efecto del entrenamiento.</p>
<p>Por el contrario, si se programa el mismo número de repeticiones para una misma intensidad relativa, el grado de esfuerzo será distinto entre los sujetos.</p>
<h5><strong>Evaluación previa al inicio del entrenamiento</strong></h5>
<p>La evaluación previa al inicio de un <a href="https://fitenium.com/los-ciclos-del-entrenamiento-y-sus-5-fases/">ciclo de entrenamiento</a> se lleva a cabo a traves de un test con cargas progresivas.</p>
<p>Lo que debe medirse es la velocidad media propulsiva con la que los sujetos desplazan cada carga. La carga maxima que se alcanza en el test es una carga relativa (determinada por la velocidad) equivalente a la máxima que se vaya a utilizar en el entrenamiento o ligeramente superior. Nunca será necesario medir la RM.</p>
<p>La evaluación después del entrenamiento se realiza analizando los cambios de la velocidad media propulsiva ante las mismas cargas absolutas que en el test inicial. <strong>Si la velocidad con la máxima carga absoluta en el test final es claramente superior a la obtenida en el test inicial se puede medir una carga absoluta extra que podría servir de referencia para el siguiente ciclo de entrenamiento</strong>. Pero esta carga extra nunca se incluiría en la valoración de ciclo de entrenamiento evaluado, porque no es una carga común a los dos tests.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Los deportes en función de sus necesidades de fuerza</title>
		<link>https://fitenium.com/los-deportes-en-funcion-de-sus-necesidades-de-fuerza/?utm_source=rss&#038;utm_medium=rss&#038;utm_campaign=los-deportes-en-funcion-de-sus-necesidades-de-fuerza</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Adrian Garcia]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 05 Mar 2021 22:13:29 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Caracter del esfuerzo]]></category>
		<category><![CDATA[Entrenamiento de fuerza]]></category>
		<category><![CDATA[Sin categorizar]]></category>
		<category><![CDATA[Velocidad de ejecución]]></category>
		<category><![CDATA[deportes]]></category>
		<category><![CDATA[necesidades de fuerza]]></category>
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					<description><![CDATA[Los deportes en función de sus necesidades de entrenamiento de la fuerza En esta entrada se comentará acerca de los deportes en función de sus necesidades de fuerza y se darán algunas ideas para programar los entrenamientos en base a...]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<h2>Los deportes en función de sus necesidades de entrenamiento de la fuerza</h2>
<p>En esta entrada se comentará acerca de los deportes en función de sus necesidades de fuerza y se darán algunas ideas para programar los entrenamientos en base a los objetivos.</p>
<p><em>En esta serie de artículos tratamos algunos conceptos mas importantes del entrenamiento de fuerza recogiendo notas del reciente libro publicado <a href="https://www.libreriadeportiva.com/libro/fuerza-velocidad-y-rendimiento-fisico-y-deportivo_73450"><strong>Fuerza Velocidad y Rendimiento Físico y Deportivo</strong></a> escrito por los reconocidos investigadores <strong>Juan José González Badillo y Juan Ribas Serna.</strong></em></p>
<h3>Resumen</h3>
<ul>
<li><em>Las necesidades de fuerza no son las mismas para todos los deportes o especialidades deportivas.</em></li>
<li><em>Para estimar las necesidades de fuerza en un deporte se pueden dividir en dos casos: 1/ solo hay necesidad de fuerza relativas al movimiento del peso corporal, y 2/ existen cargas externas aplicadas durante la práctica deportivo.</em></li>
<li><em>Cuanto menos tiempo dure la acción, mayor será la necesidad de fuerza, porque la acción se realizará a mayor velocidad, y para ello la fuerza máxima aplicada y la RFD por cada unidad de acción han de ser mayores.</em></li>
</ul>
<p>&nbsp;</p>
<p>Es razonable admitir, y la práctica así lo muestra, que <strong>no todos los deportes o especialidades deportivas dedican el tiempo al entrenamiento de la fuerza realizando entrenamientos de los que habitualmente se denominan como &#8220;entrenamientos de fuerza&#8221;.</strong></p>
<p>Naturalmente, la dedicación depende del grado de aplicación de fuerza en términos absolutos y relativos que exijan las acciones específicas de las distintas especialidades deportivas.</p>
<p>Si se consideran las diferencias que existen entre los deportes en cuanto a las necesidades de desarrollo de la fuerza, no parecería lógico que todos entrenaran con las mismas cargas. Aunque se mantiene la idea de que, cualesquiera que fueran las necesidades de fuerza, la carga siempre debería ser la mínima que produzca un rendimiento suficiente, y que este mínima carga debería mantenerse mientres que sea efectiva, es probable que los sujetos que necesiten desarrollar en mayor medida la fuerza deban necesitar una carga mayor de entrenamiento: mayor IE para una misma intensidad relativa y una tendencia a aumentar la intensidad relativa en mayor medida que los demás.</p>
<p><img class="aligncenter wp-image-30130 size-full" src="https://fitenium.com/wp-content/uploads/2020/09/9HI8UJMSdZA.jpg" alt="Los deportes en función de sus necesidades de fuerza" width="640" height="427" /></p>
<p>De acuerdo con estos planteamientos, se ha hecho una distribución de los deportes o especialidades deportivas en cinco grupos en función de las necesidades de desarrollo de la fuerza.</p>
<h4>distribución de los deportes en función de sus necesidades de fuerza en cinco grupos</h4>
<table style="border-collapse: collapse; width: 100%; height: 132px;">
<tbody>
<tr style="height: 22px;">
<td style="width: 16.5408%; height: 22px;"><strong>Grupo</strong></td>
<td style="width: 19.1195%; height: 22px;"><strong>Necesidades de Fuerza</strong></td>
<td style="width: 64.3396%; height: 22px;"><strong>Ejemplos</strong></td>
</tr>
<tr style="height: 22px;">
<td style="width: 16.5408%; height: 22px;">A</td>
<td style="width: 19.1195%; height: 22px;">Muy Altas</td>
<td style="width: 64.3396%; height: 22px;">Halterofilia, lanzamientos</td>
</tr>
<tr style="height: 22px;">
<td style="width: 16.5408%; height: 22px;">B</td>
<td style="width: 19.1195%; height: 22px;">Altas</td>
<td style="width: 64.3396%; height: 22px;">Carreras cortas de velocidad, saltos, remos, piragüismo, judo, lucha, ciclismo de velocidad en pista</td>
</tr>
<tr style="height: 22px;">
<td style="width: 16.5408%; height: 22px;">C</td>
<td style="width: 19.1195%; height: 22px;">Medias</td>
<td style="width: 64.3396%; height: 22px;">Balonmano, natación (pruebas de velocidad), esgrima</td>
</tr>
<tr style="height: 22px;">
<td style="width: 16.5408%; height: 22px;">D</td>
<td style="width: 19.1195%; height: 22px;">Medias &#8211; Bajas</td>
<td style="width: 64.3396%; height: 22px;">Fútbol, baloncesto, hockey hierba, tenis</td>
</tr>
<tr style="height: 22px;">
<td style="width: 16.5408%; height: 22px;">E</td>
<td style="width: 19.1195%; height: 22px;">Bajas</td>
<td style="width: 64.3396%; height: 22px;">Carreras de medio-fondo y fondo, natación de fondo, ciclismo en ruta</td>
</tr>
</tbody>
</table>
<p><em>Tabla 19.1. Propuesta de división de los deportes en función de las necesidades de desarrollo de la fuerza.</em></p>
<p>En algunos casos se puede presentar la duda sobre si un deporte debería estar en un grupo determinado, según consideremos que las necesidades de fuerza sean superiores o inferiores a las propuestas. Puede también que en algunos casos los deportes se encontraran entre dos de los grupos o niveles de fuerza de los propuestos. Aunque cada especialista pudiera considerar que su deporte debería estar en un grupo diferente, al análisis de la evolución del rendimiento en relación con la carga aplicada podría confirmar dónde debería estar mejor ubicado.</p>
<p>Además, cada especialista podrá ubicar aquellos depor que no aparecen en los ejemplos en el grupo que considere más adecuado.</p>
<p>En algunos casos,<strong> la consideración de las necesidades de fuerza se refiere a los grupos musculares o miembros corporales que son más determinantes en el rendimiento, no a todos los grupos musculares</strong>. Por ejemplo, no tendría sentido entrenar con las mismas cargas (<a href="https://fitenium.com/el-caracter-esfuerzo-fisico/">grados de esfuerzo</a>) los miembros superiores que los inferiores en un corredor y un saltador.</p>
<p><img class="aligncenter size-full wp-image-30072" src="https://fitenium.com/wp-content/uploads/2020/09/CWaKFPuSZAc.jpg" alt="" width="640" height="427" /></p>
<p>En otros casos, como por ejemplo la lucha, las necesidades de fuerza son de un nivel semejante en los miembros superiores e inferiores. <strong>Para estimar cuáles pueden ser las necesidades de fuerza en un deporte, podríamos considerar dos situaciones:</strong></p>
<ol>
<li>que la única resistencia u oposición al movimiento en la acción deportiva sea el peso corporal, o</li>
<li>que se añada alguna resistencia externa en forma de instrumento específico a desplazar en forma de arrastre, empuje o lanzamiento, asi como la existencia de la oposición directa de un adversario.</li>
</ol>
<p>Dentro del primer caso, las necesidades de fuerza dependerán de varios factores:</p>
<ul>
<li>Del fiempo de acción o la distancia a recorrer, que van unidos a distintos <a href="https://fitenium.com/la-velocidad-de-ejecucion/">valores de velocidad</a>. Cuanto menos tiempo dure la acción, mayor será la necesidad de fuerza, porque la acción se realizará a mayor velocidad, y para ello la fuerza máxima aplicada y la RFD por cada unidad de acción han de ser mayores.</li>
<li>Para un mismo tiempo de acción:
<ul>
<li>Si la acción es intermitente y mixta, con la combinación de técnicas acíclicas y cíclicas, las necesidades de fuerza serán mayores que si la acción es solo cíclica y continuada.</li>
<li>Si la técnica es mixta, la existencia de contacto con el o los adversarios hará que las necesidades de fuerza sean mayores que si no lo hay.</li>
<li>Si hay cambios bruscos de dirección, las necesidades de fuerza serán mayores.</li>
</ul>
</li>
</ul>
<h4>Cuanto menos tiempo dure la acción, mayor será la necesidad de fuerza, porque la acción se realizará a mayor velocidad, y para ello la fuerza máxima aplicada y la RFD por cada unidad de acción han de ser mayores.</h4>
<p>Ninguna de estas opciones llegaría a las necesidades “muy altas” de fuerza (grupo A) pero sí en algunos casos a las necesidades “altas” (grupo B), aunque también a las necesidades “bajas” (grupo E).</p>
<p><img class="aligncenter size-full wp-image-30064" src="https://fitenium.com/wp-content/uploads/2020/09/Jus9GbnqhYQ.jpg" alt="" width="640" height="427" /></p>
<p>En el segundo caso, las necesidades de fuerza dependerán de los mismos factores que en el primero, pero matizados por la magnitud de la carga externa presente en las acciones específicas. Estos factores podrían ser los siguientes:</p>
<ul>
<li>En general, las necesidades de fuerza dependerán del tiempo de acción o la distal cía a recorrer, que van unidos a distintos valores de velocidad. Cuanto menos tiempo dure la acción, mayor tenderá a ser la necesidad de fuerza.</li>
<li>En acciones de muy corta duración (2-5”), la magnitud de la carga y la velocidad (normalmente, la máxima posible) a la que hay que desplazarla determinan las necesidades de fuerza. En esta situación, las necesidades de fuerza siempre serán &#8220;mus altas”. Estas acciones son, generalmente, acíclicas.</li>
<li>En acciones cíclicas, las necesidades de fuerza dependen de la magnitud de la carga a desplazar y la duración del esfuerzo. A mayor carga y menor tiempo de acción, mayores necesidades de fuerza. Cuando se trata de Una oposición directa al adversario, las necesidades de fuerza dependerán de si hay que arrastrar o empujar al adversario o solamente golpear. Las necesidades de fuerza serán mayores en el primer caso.</li>
</ul>
<p>En estas segundas opciones las necesidades de fuerza van desde las “medias” hasta las “muy altas”.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Que hago si no puedo medir la velocidad</title>
		<link>https://fitenium.com/que-hago-si-no-puedo-medir-la-velocidad/?utm_source=rss&#038;utm_medium=rss&#038;utm_campaign=que-hago-si-no-puedo-medir-la-velocidad</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Adrian Garcia]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 04 Mar 2021 18:12:02 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Entrenamiento de fuerza]]></category>
		<category><![CDATA[Velocidad de ejecución]]></category>
		<category><![CDATA[no puedo medir]]></category>
		<category><![CDATA[velocidad de ejecución]]></category>
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					<description><![CDATA[¿Qué ocurre si no puedo medir la velocidad? Nadie duda sobre la importancia de la medición de la velocidad para un control preciso de la dosificación del entrenamiento y de la evaluación de su efecto. Pero, con seguridad, que muchos...]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<h2>¿Qué ocurre si no puedo medir la velocidad?</h2>
<p>Nadie duda sobre la importancia de la medición de la velocidad para un control preciso de la dosificación del entrenamiento y de la evaluación de su efecto. Pero, con seguridad, que muchos se han preguntado ¿Qué hago si no puedo medir la velocidad? (nota: es mejor no medirla que medirla mal),</p>
<p><em>En esta serie de artículos tratamos algunos conceptos mas importantes del entrenamiento de fuerza recogiendo notas del reciente libro publicado <a href="https://www.libreriadeportiva.com/libro/fuerza-velocidad-y-rendimiento-fisico-y-deportivo_73450"><strong>Fuerza Velocidad y Rendimiento Físico y Deportivo</strong></a> escrito por los reconocidos investigadores <strong>Juan José González Badillo y Juan Ribas Serna.</strong></em></p>
<h3>RESUMEN</h3>
<ul>
<li><em>Si no se puede medir la velocidad, el mejor procedimiento es estimarla subjetivamente por la observación de la facilidad / dificultad de la ejecución del movimiento.</em></li>
<li><em>Al apreciar un aumento de la facilidad de ejecución (aumento de la velocidad), se debería aumentar algo la carga absoluta y esperar a que de nuevo aumente la velocidad con esta nueva carga.</em></li>
<li><em>Tambien se puede aplicar el procedimiento de comprobar si el sujeto está en la media, por encima o por debajo de la población en cuanto al número de repeticiones puede hacer con cada porcentaje de la RM.</em></li>
</ul>
<p>La respuesta más directa a la pregunta sería: “<strong>si no puedes<a href="https://fitenium.com/la-intensidad-relativa-a-traves-de-la-velocidad-de-ejecucion/"> medir la velocidad</a>, estimala subjetivamente por la observación de la facilidad / dificultad de la ejecución del movimiento</strong>”. En los años 70 y 80 ya se consideró que esto era necesario y la mejor forma de ajustar la carga de entrenamiento, y estas ideas fueron publicadas posteriormente: “Si no se puede medir la velocidad con precisión, se tiene que apreciarla subjetivamente: hay que observar la fluidez del movimiento, la coordinación, la facilidad para fijar la barra, para recuperarse en la cargada y en la arrancada, la mayor o menor elevación de la barra, la velocidad / facilidad de despegue&#8230;” (González-Badillo, 1991).</p>
<h4><strong>si no puedes medir la velocidad, estímala subjetivamente por la observación de la facilidad / dificultad de la ejecución del movimiento</strong></h4>
<p><img class="aligncenter wp-image-30440 size-full" src="https://fitenium.com/wp-content/uploads/2020/09/5QQ8QljUJ-c.jpg" alt="no puedo medir la velocidad" width="640" height="481" /></p>
<p>Realmente esta es la mejor manera de suplir la medida de la velocidad de ejecución como referencia. Naturalmente, para estimar de una manera aproximada la carga relativa, es decir, la velocidad de desplazamiento que representa un peso es necesario tener algo de experiencia.</p>
<p>Lo más recomendable es empezar a estimar la velocidad desde las primeras sesiones, para recordar cómo hacerlo se puede consultar esta nota donde se explica cómo se puede empezar a entrenar la sentadilla desde el inicio de la práctica del entrenamiento.</p>
<p>En este artículo se indica que la observación de los cambios en la facilidad / velocidad de ejecución del ejercicio tiene que ser la referencia para ir aumentando la carga absoluta, sin necesidad de medir la velocidad. Dado que se partiría de una carga muy ligera, que se puede desplazar con mucha facilidad o con alta velocidad absoluta, mantener esta facilidad de ejecución o ligeramente menor, mientras se aumenta la carga absoluta, nos puede permitir entrenar bastante tiempo con una mejora asegurada del rendimiento.</p>
<h4>Los puntos clave del entrenamiento si no se puede medir la velocidad son:</h4>
<ul>
<li>Que la dificultad de ejecución aumente poco, aunque sí debe aumentar, y</li>
<li>Que la carga absoluta siga creciendo.</li>
</ul>
<p>La “imagen” de la dificultad / facilidad de ejecución (la velocidad) debe tenerla grabada en su mente el técnico, para valorar en qué medida evoluciona. La evolución ha de ser de continuos pequeños cambios: aumentos y disminuciones de la velocidad, de acuerdo con la incorporación periódica de cargas absolutas superiores.</p>
<p>Cuanto más tiempo se pueda mantener o recuperar una misma velocidad en sucesivos aumentos de cargas, más positivo será el entrenamiento, aunque, necesariamente, la velocidad tenderá a ser cada vez menor, porque la carga absoluta que se aplique cada vez ha de representar una intensidad relativa algo mayor, pero cuanto más lento pueda ser este aumento en términos relativos, mejor.</p>
<p><img class="aligncenter size-full wp-image-30188" src="https://fitenium.com/wp-content/uploads/2020/09/d6gfjQmCL7E.jpg" alt="" width="640" height="427" /></p>
<p>De la misma manera, cuanto mayor hay podido ser el aumento de la carga absoluta para un mismo aumento de la carga relaliva, mayor habrá sido la mejora del rendimiento. Cuando se observe que este procedimiento no es suficiente para mejorar la velocidad con los pesos con los que se entrena, se puede pensar en añadir algo de peso y entrenar a una velocidad algo menor, mayor intensidad relativa, como carga máxima de la sesión.</p>
<p>Si llegara el momento en el que el sujeto ya ha mejorado bastante su fuerza y se considera que debería o necesitaría, dadas las necesidades de fuerza en su deporte, que las cargas de entrenamiento sean medias o altas, se podría introducir un nuevo procedimiento, como sería estimar cuantas repeticiones puede hacer el sujeto con una determinada carga (peso). Esta estimación no se hace llegando al máximo número de repeticiones posibles en la serie, sino dejando, según la estimación del observador, entre 2 y 6 repeticiones por hacer.</p>
<h4>Cuando mayor sea el número de repeticiones posible que se quieran estimar, mas repeticiones se podrán dejar por hacer.</h4>
<p>El procedimiento se haría de la siguiente manera. Si, por ejemplo se quiere conocer cual es la carga con la que el sujeto puede hacer 12 repeticiones, que equivaldría, como término medio, al 65% de la RM en sentadilla, el sujeto empieza haciendo 8 repeticiones con una carga pequeña. Si una vez terminada la seia, el entrenador observa que el sujeto podría hacer muchas mas de las 8 repeticiones realizadas, que es lo que debería ocurrir, porque la carga debe ser inicialmente pequeña, despues de un descanso (unos 3 minutos), se sube la carga un poco y se repite la serie de 8 repeticiones.</p>
<p>Si se observa que aun podría hacer mas de 12 repeticiones, por ejemplo, 16-18 repeticiones, despues de un descanso se vuelve a aumentar la carga. Si con esta nueva carga se estima que después de hacer las 8 repeticiones podría hacer 4-5 mas, se puede considerar que esta es la carga con la que el sujeto podría hacer unas 12 repeticiones.</p>
<p>Una vez hecho esto, lo más recomendable sería entrenar con la mitad o algo menos de la mitad de las repeticiones posibles en la serie (4-6 repeticiones) con la carga seleccionada, dependiendo de las necesidades de fuerza y de la experiencia de entrenamiento. Tomando como referencia esta carga y observando cómo evoluciona la dificultad / facilidad de ejecución, se pueden hacer bastantes sesiones con un control aceptable del grado de esfuerzo que realiza el sujeto y del efecto del entrenamiento.</p>
<h4>al apreciar un aumento de la facilidad de ejecución (aumento de la velocidad), se debería aumentar algo la carga absoluta y esperar a que de nuevo aumente la velocidad con esta nueva carga.</h4>
<p>Como se ha explicado en el parrafo anterior, al apreciar un aumento de la facilidad de ejecución (aumento de la velocidad), se debería aumentar algo la carga absoluta y esperar a que de nuevo aumente la velocidad con esta nueva carga. Pasadas 4-6 semanas, si fuera necesario, se podría hacer una prueba para seleccionar una nueva carga que se pudiera hacer menos veces o las mismas 12 repeticiones.</p>
<p>La elección de poder hacer más o menos repeticiones en la serie significa que se quiera entrenar con menor o mayor intensidad relativa: a menor número de repeticiones posibles, mayor será la intensidad relativa. Cada intensidad relativa (porcentaje de la RM) puede hacerse como término medio un número máximo de veces en la serie, lo cual sirve de referencia para estimar la intensidad relativa, pero esto tiene un o error e siempre bajo, ya que, como se sabe, ante una misma intensidad relativa, el número repeticiones que pueda hacer cada sujeto puede ser suficientemente distinto como para que el porcentaje pueda llegar a oscilar hasta un 10% en algunos casos.</p>
<p>Paralelamente, se puede aplicar el procedimiento de comprobar si el sujeto está en la media, por encima o por debajo de la población en cuanto al número de repeticiones puede hacer con cada porcentaje de la RM.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>La intensidad relativa a través de la velocidad de ejecución</title>
		<link>https://fitenium.com/la-intensidad-relativa-a-traves-de-la-velocidad-de-ejecucion/?utm_source=rss&#038;utm_medium=rss&#038;utm_campaign=la-intensidad-relativa-a-traves-de-la-velocidad-de-ejecucion</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Adrian Garcia]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 04 Mar 2021 17:20:31 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Caracter del esfuerzo]]></category>
		<category><![CDATA[Entrenamiento de fuerza]]></category>
		<category><![CDATA[Velocidad de ejecución]]></category>
		<category><![CDATA[grado de adaptacion]]></category>
		<category><![CDATA[grado de esfuerzo]]></category>
		<category><![CDATA[intensidad]]></category>
		<category><![CDATA[velocidad]]></category>
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					<description><![CDATA[La intensidad relativa a través de la velocidad de ejecución Hasta la fecha nunca se ha sabido, ni de manera aproximada, cuál ha sido la intensidad relativa a través de la velocidad de ejecución y, por ello, cuál ha sido...]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<h2>La intensidad relativa a través de la velocidad de ejecución</h2>
<p>Hasta la fecha nunca se ha sabido, ni de manera aproximada, cuál ha sido la intensidad relativa a través de la velocidad de ejecución y, por ello, cuál ha sido la intensidad que ha producido un efecto determinado.</p>
<p><em>En esta serie de artículos tratamos algunos conceptos mas importantes del entrenamiento de fuerza recogiendo notas del reciente libro publicado <a href="https://www.libreriadeportiva.com/libro/fuerza-velocidad-y-rendimiento-fisico-y-deportivo_73450"><strong>Fuerza Velocidad y Rendimiento Físico y Deportivo</strong></a> escrito por los reconocidos investigadores <strong>Juan José González Badillo y Juan Ribas Serna.</strong></em></p>
<h3>RESUMEN</h3>
<ul>
<li><em>Conocer la velocidad de ejecución de cada sujeto permite conocer la intensidad relativa real (grado de esfuerzo) con la que entrena nada más realizar la primera repetición de la serie a la máxima velocidad posible.</em></li>
<li><em>Concer la velocidad de ejecución de cada sujeto tambien permite conocer el grado y el tiempo de adaptación, y seguir la evolución del rendimiento de manera individual.</em></li>
</ul>
<p>&nbsp;</p>
<p>Si, por ejemplo, en un ciclo de entrenamiento se han programado intensidades comprendidas entre el 60 y el 80% de la RM y el entrenamiento ha dado buen resultado, la conclusión inmediata y más común es que estas intensidades (con un número de repeticiones determinado, sobre lo cual no discutimos en estos momentos) son muy adecuadas para la mejora del rendimiento fisico o para la mejora de la fuerza (la conclusión hubiera sido la misma cualquiera que hubieran sido las intensidades si el efecto fue bueno).</p>
<p>El problema está en que, si ha mejorado el rendimiento, las intensidades reales utilizadas son muy distintas a las programadas. Esto lleva a una desorientación permanente e impide mejorar la metodología del entrenamiento.</p>
<h3><strong>Aportaciones de una sola medida de la velocidad al principio y al final del ciclo de entrenamiento</strong></h3>
<p>Es cierto que<strong> medir cada día la velocidad en todas las series y repeticiones de un programa de entrenamiento puede resultar dificultoso</strong>, sobre todo si se trata de un grupo numeroso de participantes. Pero el objetivo de conocer de manera muy aproximada la intensidad mínima y máxima utilizada en un ciclo de entrenamiento se puede conseguir implemente midiendo la velocidad con las cargas adecuadas antes y después del periodo entrenamiento.</p>
<p>Supongamos que se ha programado un entrenamiento de 3 sesiones con cada una de las siguientes cargas: 60, 65, 70, 75 y 80% de la RM estimada inicial.<strong> Antes de comenzar el entrenamiento se mide la velocidad de desplazamiento de una serie de cargas progresivas hasta alcanzar una intensidad aproximada del 80% de la RM de cada sujeto</strong>. Esta intensidad del 80% se determina tomando como referencia la velocidad con la que se desplazan las cargas <a href="https://fitenium.com/la-perdida-de-velocidad-en-la-serie/"><strong>ya que cada porcentaje tiene su propia velocidad</strong> </a>(González-Badillo y Sánchez-Medina 2010)</p>
<p>A partir de aquí se le calcula a cada sujeto las cargas absolutas (pesos) con las que tiene que entrenar durante todo el ciclo. Estas cargas se calculan según los porcentajes de entrenamiento indicados que entrenar durante todo el ciclo. Estas cargas se calculan según los porcentajes de entrenamiento indicados anteriormente y la RM individual estimada. Cada sujeto entrena con los pesos que le correspoden, y una vez terminadas todas las sesiones de entrenamiento, se vuelve a medir la velocidad con la que se desplazan las mismas cargas absolutas medias en el test inicial.</p>
<p>Imaginemos que uno de los participantes ha mejorado su RM estimada un 20% en el ejercicio con el que se ha estado entrenando, lo cual se deduce de la mejora de velocidad que ha experimentado con las cargas en general, y especialmente con la carga máxima que se midió en el test inicial.</p>
<p>Ante esta situación, la pregunta sería: <strong>¿qué intensidades de entrenamiento han producido una mejora del 20% en el ejercicio entrenado?</strong> La respuesta habitual hubiera sido que las intensidades fueron las programadas, desde el 60 al 80%  de la RM.</p>
<p>Pero como es fácil de comprender, esta respuesta no es correcta, porque si el sujeto mejoró un 20% su RM, quiere decir que al menos la última sesión de entrenamiento la realizó aproximadamente con un 20% menos de intensidad relativa que la programada, porque es razonable aceptar que la mejora del rendimiento demostrada en el test final ya la había alcanzado en la última sesión, 48 ó 72 horas antes de dicho test final.</p>
<p>Por tanto, la última intensidad real de entrenamiento debió ser de manera aproximada un 20% inferior a la programada, es decir 60% de la RM que demostró poseer 48-72 horas después en el test final. Por ello, es muy probable que las primeras intensidades con el 60% hayan sido las únicas que el sujeto realizó a la intensidad programada, pues el resto de las sesiones de entrenamiento necesariamente las ha realizado a menor intensidad, ya que la mejora del rendimiento se produce de manera <a href="https://fitenium.com/progresion-en-el-entrenamiento/">progresiva</a> a lo largo del ciclo y especialmente en las dos primeras terceras partes de su duración.</p>
<h4>el conocimiento de las verdaderas intensidad que han producido un determinado efecto es de gran importancia para la valoración del efecto del entrenamiento y el grado de esfuerzo realizado</h4>
<p>Por tanto, según lo indicado, las intensidades del entrenamiento fueron siempre de manera muy aproximada las mismas, el 60% de la RM. Todo esto permite sugerir que la respuesta correcta a la pregunta formulada anteriormente es que la intensidad que produjo la mejora del 20% de la RM fue una misma intensidad relativa prácticamente estable durante todo el tiempo de entrenamiento, el 60% de la RM real del sujeto en cada sesión.</p>
<p>Es decir, <strong>la única progresión de las cargas se ha producido en términos absolutos, no en términos relativos.</strong> Entendemos que el conocimiento de las <a href="https://fitenium.com/la-intensidad-y-el-volumen-en-las-cargas-del-entrenamiento/">verdaderas intensidades</a> que han producido un determinado efecto es de gran importancia para la valoración del efecto del entrenamiento y el grado de esfuerzo realizado, y por ello, para la mejora de la metodología de entrenamiento.</p>
<p>Naturalmente, <strong>nada de esto hubiera sido posible sin la medición de las velocidades a las que se desplazaron las distintas cargas absolutas antes y después de la realización del entrenamiento</strong>. Este ejemplo que se acaba de describir se da en la práctica, e incluso está publicado en varias ocasiones. Por ejemplo, en un estudio llevado a cabo con jugadores de fútbol de una edad media de 15 años, se aplicó un entrenamiento de seis semanas en el ejercicio de sentadilla, con intensidades programadas entre el 45% y el 57-60% de la RM estimada antes de Iniciar el ciclo de entrenamiento (Franco-Márquez etal., 2015).</p>
<p>Al principio y al final del ciclo de entrenamiento se midió la velocidad media propulsiva (VMP) ante las mismas cargas absolutas, llegando en el test inicial a una carga máxima que los sujetos pudieran desplazar a una VMP aproximada de 1m*s-1.</p>
<p>Estas cargas son suficientes para dosificar la carga de entrenamiento y valorar posteriormente su efecto. <strong>Una vez conocida la carga de 1 m*s-1 de cada sujeto, se programaron las cargas absolutas con las que debían entrenar en cada sesión </strong><strong>de todo el periodo de entrenamiento. </strong></p>
<h4>Los deportistas mejoraron el rendimiento como media un 29% de la 1RM estimada en sentadilla</h4>
<p>Los deportistas mejoraron el rendimiento como media un 29% de la 1RM estimada en sentadilla. Ante esta mejora, al hacer los cálculos correspondientes, resultó que la intensidad media con la que entrenaron los sujetos en la ultima sesión, el 45% 1RM. Esta afirmación, como hemos indicado en el ejemplo previo, es facil de explicar: si en un test final se mejora un 29% el resultado, es razonable pensar que 3-4 días antes de realizar este test también podría haber alcanzado el mismo resultado o uno muy semejante, incluso puede que algo superior en algún caso.</p>
<p>Por tanto,<strong> la intensidad relativa que representaba la carga absoluta utilizada en la última sesión representaría un porcentaje de la RM menor del que se había programado e inversamente proporcional a la mejora del rendimiento que el sujeto ya había conseguir en el momento de realizar la ultima sesión.</strong></p>
<p>Esto quiere decir que si los jugadores empezaron a entrenar con una intensidad relativa del 45% de la RM estimada (algo bastante probable en todos los jugadores, puesto que la primera sesión se llevo a cabo 3-4 días después del test inicial) y terminaron entrenando en la última sesión a la misma intensidad relativa, es razonable aceptar que la intensidad que produjo esa mejora media del 29% fue una intensidad prácticamente estable de 45% 1RM.</p>
<p>Por tanto, el simple hecho de haber medido la velocidad de ejecución ante las mismas cargas absolutas solamente antes y después del entrenamiento ha permitido, entre otras aplicaciones, las siguientes:</p>
<ul>
<li>Evitar realizar un test de 1RM antes y después del entrenamiento.</li>
<li>Valorar la fuerza de los jugadores con un mínimo esfuerzo.</li>
<li><strong>Comprobar qué intensidades relativas reales habían provocado el efecto del entrenamiento: algo absolutamente desconocido hasta el momento en la historia del entrenamiento. </strong></li>
<li>Comprobar que, en muchos casos, puede ser suficiente mantener una adecuada progresión de la carga absoluta, aunque la intensidad relativa sea estable, e incluso tienda a disminuir.</li>
<li>Poner de manifiesto que no tiene sentido hablar de “entrenamiento periodizado o no” (suponiendo que el término debiera utilizarse en algún momento, lo cual no creemos que sea necesario), pues <strong>lo “ideal” es que el entrenamiento &#8220;no haya que periodizarlo”, pues mantener la misma intensidad relativa (&#8220;entrenamiento no periodizado”) mientras que aumenta la carga absoluta de entrenamiento</strong> es una prueba evidente de que el efecto del entrenamiento es muy positivo. Además, se mantiene disponible y útil una amplia gama de intensidades relativas Superiores que podria ser necesario aplicarla en etapas posteriores.</li>
</ul>
<h4><strong>Comprobar qué intensidades relativas reales habían provocado el efecto del entrenamiento: algo absolutamente desconocido hasta el momento en la historia del entrenamiento.</strong></h4>
<p>Pero no terminan aqui las aplicaciones que se pueden derivar de dos simples mediciones de la velocidad con cargas ligeras, sino que todo lo que hemos descrito en los párrafos anteriores se ha podido valorar de manera individual en cada uno de los jugadores. En la figura 1 se presentan los datos sobre la intensidad relativa máxima con la que entrenó cada jugador en la última sesión.</p>
<p>Los puntos que aparecen en la figura 1 representan la intensidad relativa máxima con la que entrenó cada uno de los 20 jugadores que participaron en el estudio. Los números indicados en el eje &#8220;X&#8221; solo sirven para denominar a cada jugador, por lo que el orden es aleatorio, y no tiene ninguón significado valorativo. La línea horizontal roja a la altura del valor 45 del eje &#8220;Y&#8221; significa la intensidad relativa mínima programada, y la línea a la altura del valor 57 es la intensidad relativa máxima programada. <img class="aligncenter wp-image-32362 size-full" src="https://fitenium.com/wp-content/uploads/2021/03/1-1.png" alt="La intensidad relativa a través de la velocidad de ejecución" width="1011" height="609" /></p>
<p><em> Figura 1. Intensidad máxima con la que entrenó cada jugador en la última sesión del periodo de entrenamiento, estimada en función del cambio de rendimiento que obtuvo cada jugador (Franco-Márquez, et al., 2015).</em></p>
<p>Se puede observar que 10 de los jugadores terminaron entrenando con una intensidad relativa inferior a la mínima programada. Esto quiere decir que estos 10 jugadores entrenaron en regresión en cuanto a la intensidad relativa. Es decir, <strong>a pesar de que la carga absoluta tendió a elevarse a través del ciclo de entrenamiento, estos sujetos tendieron a entrenar cada vez con menor intensidad relativa (menor esfuerzo).</strong></p>
<p>De todos ellos, el que menos entrenó, es decir, el que realizó menos esfuerzo, fue el número 10, cuya carga relativa en la última sesión estuvo ligeramente por encima del 35% de la RM. Pero de aquí no se puede deducir que “cuanto menos se entrena, más se mejora&#8221;, porque este sujeto no ha mejorado más porque ha entrenado menos, sino que ha entrenado menos porque ha mejorado más. Es decir,<strong> la relación causa-efecto es: si mejoro más, entreno menos, y no sí entreno menos, mejoro más.</strong></p>
<h4><strong>la relación causa-efecto es: si mejoro más, entreno menos, y no sí entreno menos, mejoro más.</strong></h4>
<p>La secuencia “si mejoro más, entreno menos” debería considerarse como “una ley” dentro de la metodología del entrenamiento deportivo. El &#8220;mejoro más&#8230;”, como expresión comparativa que es, puede aplicarse en dos sentidos. El primero se refiere a mejorar más de lo que representa en términos relativos la progresión de la carga absoluta programada que hay que desplazar: en este caso, la velocidad a la que se desplaza la carga absoluta es superior a la que correspondería al porcentaje programado que representa dicha carga absoluta.</p>
<p>En estos casos, la decisión aparentemente más lógica sería aumentar la carga absoluta prevista para que represente el porcentaje con el que estaba programado entrenar, pero, probablemente, lo más efectivo y racional podría ser que se mantuviera el aumento previsto de la carga absoluta, aunque bajara intensidad relativa programada, es decir, aunque el sujeto entrenara menos.</p>
<p>El segundo hace referencia a que un sujeto mejore mucho más que el resto de los que componen el grupo de entrenamiento. En estos casos -y esto no es ni siquiera lógica aparente- se comete frequentemente el error de &#8220;entrenar mas al que mas mejora&#8221;, porque si &#8220;tiene mas posibilidades&#8221;, &#8220;si es mejor&#8221;, &#8220;hay que entrenarlo mas para obtener el máximo resultado..&#8221;</p>
<p>Considerando que la decisión en este caso debe ser la contraria, <strong>el sujeto que mas rápidamente mejora, debería entrenar menos, con menor intensidad relativa, que los demás: cuanto mayor sea la respuesta del sujeto ante un mismo estímulo (puede ser absoluto o relativo), menor debe ser el estímulo aplicado al sujeto. </strong>Aunque siempre debe procurarse mantener la progresión de la carga absoluta.</p>
<h4><strong>el sujeto que mas rápidamente mejora, debería entrenar menos, con menor intensidad relativa, que los demás: cuanto mayor sea la respuesta del sujeto ante un mismo estímulo (puede ser absoluto o relativo), menor debe ser el estímulo aplicado al sujeto.</strong></h4>
<p>Otros 9 jugadores de los que compusieron el grupo entrenaron con mayor o menor progresión, pero sin alcanzar la progresión relativa máxima programada, y solo uno entrenó con la intensidad relativa maxima programada, el jugador número 18, que, naturalmente, no mejoró nada su rendimiento: si ante un aumento progresivo de una serie de cargas absolutas realmente se entrena con las cargas relativas que representan dichas cargas absolutas, es decir, si, en estas condiciones, se entrena con las cargas relativas programadas, significa que no se mejora nada el rendimiento.</p>
<h3>Conclusiones derivadas del uso de la velocidad para estimar la intensidad relativa</h3>
<p>Por tanto, además de lo indicado al hablar previamente de las aplicaciones derivadas al analizar los resultados como grupo, la medición de la velocidad solamente antes y después del entrenamiento permite añadir una serie de nuevas aplicaciones cuando se analizan los resultados de manera individual, como las siguientes:</p>
<ul>
<li>Conocer cuál fue realmente la mínima y la máxima intensidad a la que entrenó cada jugador y, por tanto, no solo conocer cuál fue el efecto medio sobre el grupo, sino el efecto individual del entrenamiento y la carga que lo ocasionó en cada sujeto.</li>
<li>Conocer datos concretos sobre la posible magnitud de las diferencias que se pueden dar entre sujetos, de las mismas características, que, teóricamente, tenían que hacer el mismo entrenamiento, llegando a darse diferencias de intensidad relativa de hasta el 20%.</li>
<li>Conocer las características de los sujetos como respondedores al entrenamiento: diferencias en la adaptación o respuesta a los estímulos del entrenamiento .</li>
<li>Tomar conciencia de la necesidad de<strong> considerar la importancia de la individualización del entrenamiento: por naturaleza, no es posible entrenar a un grupo de sujetos con &#8220;el mismo entrenamiento&#8221;.</strong></li>
<li>Entender que tampoco se puede afirmar que un entrenamiento determinado es el &#8220;mejor&#8221;. Por lo que podriamos afirmar que &#8220;no hay entrenamiento, sino sujetos que se entrenan o sujetos entrenables&#8221;, porque cada sujeto puede responder a la carga de entrenamiento de manera diferente.</li>
<li>Descubrir nuevos enfoques para la reflexión sobre la relación entre la carga y su efecto en términos generales y en cada persona de manera individual.</li>
</ul>
<p>Naturalmente, nada de esto se había podido hacer hasta ahora en el ámbito del entrenamiento deportivo. <strong>Solo controlando adecuadamente la velocidad de ejecución es posible incorporar toda esta información, que es determinante para la mejora de la metodología del entrenamiento.</strong></p>
<h4><strong>Aportaciones de la medida de la velocidad al principio y al final | del ciclo de entrenamiento y durante todas las sesiones</strong></h4>
<p>Si se puede medir la velocidad de la primera repetición de cada serie en todas las sesiones de entrenamiento, tendremos todas las aportaciones que ya hemos comentado en el apartado anterior, pero con una información mucho más abundante, precisa e <strong>individualizada</strong> del efecto del entrenamiento y de la carga relativa con la que ha entrenado cada persona, lo cual permite nuevas aportaciones.</p>
<p>Aunque el procedimiento anterior ha dado mucha información, como se ha podido comprobar, tiene la deficiencia de que no se sabe con detalle lo que ha ocurrido durante la fase de entrenamiento, entre la primera y la última medida, y esto puede ser importante. En efecto, si se programa el entrenamiento de la misma manera que en el caso descrito anteriormente, la medida de la velocidad de la primera repetición en cada serie permite conocer la intensidad relativa real con la que entrena cada sujeto cada día y por ello el cambio que se está produciendo en su rendimiento, el cual se evalúa y valora por los cambios de velocidad ante las mismas cargas absolutas.</p>
<p>Esta información, se puede traducir en una <strong>estimación del efecto que está teniendo el entrenamiento sobre la RM del ejercicio con el que se entrena, aunque, naturalmente, sin necesidad de medirla de manera directa.</strong> Por tanto, superando ampliamente lo que ya hemos podido conocer con el procedimiento anterior, ahora <strong>se puede saber cuál ha sido la evolución de la intensidad y del rendimiento durante cada sesión durante todo el ciclo. </strong></p>
<p>Sin duda, este es el sueño, o debería serlo, de toda persona que se dedique, no solo al entrenamiento habitualmente llamado como “entrenamiento de fuerza”, sino a cualquier otro, especialmente cuando el objetivo es mejorar el rendimiento físico. Esta información permite realizar una serie amplia de análisis.</p>
<p>Por ejemplo, si dos sujetos han terminado el ciclo de entrenamiento con la misma mejora del rendimiento, es lógico pensar que el efecto del entrenamiento para ambos ha sido igual o muy semejante, y, además, en la misma fecha. Sin embargo, <strong>al haber ido midiendo su velocidad de ejecución ante cada carga absoluta a lo largo del ciclo, hemos podido conocer la evolución de la intensidad y del rendimiento de cada uno de los sujetos, lo cual permite comprobar si, efectivamente, la carga de entrenamiento y el efecto del entrenamiento ha ido evolucionando de manera paralela o no a lo largo del ciclo.</strong></p>
<p>Esto es importante porque podría darse el caso de que uno de los sujetos hubiera tenido su rendimiento máximo una, dos o tres semanas antes de llegar al final del ciclo, habiendo descendido posteriormente su rendimiento, lo cual es muy distinto de haber tenido, por ejemplo, una evolución positiva constante durante todo el ciclo.</p>
<h3><strong>los tiempos y el grado de adaptación de los dos sujetos son distintos</strong></h3>
<p>Esto estaría indicando dos hechos muy relevantes: <strong>los tiempos y el grado de adaptación de los dos sujetos son distintos</strong>. Por ello, la observación del mismo rendimiento para ambos al final del ciclo es pura coincidencia, pues el efecto del entrenamiento ha sido distinto en el grado de adaptación y en el momento en el que se ha producido. Esta es una cuestión clave cuando se entrena a un deportista, ya que una de las diferencias individuales más importantes es precisamente <strong>el tiempo de adaptación, entendido en este caso como el tiempo número de sesiones para una carga (síntesis de intensidad-volumen) determinada necesaria para que se dé un determinado grado de adaptación positiva en un ciclo de entrenamiento.</strong></p>
<h3>Conclusiones</h3>
<p>De lo indicado en párrafos anteriores se puede concluir lo siguiente:</p>
<ul>
<li>La medición de las velocidades a las que se desplazan las cargas absolutas antes y después de la realización del entrenamiento y durante cada sesión permite:
<ul>
<li>Valorar el efecto del entrenamiento individual en cada sesión: evolución del rendimiento de manera individual.</li>
<li>Conocer la intensidad relativa real (grado de esfuerzo) con la que entrena cada sujeto nada más realizar la primera repetición de la serie a la máxima velocidad posible.</li>
<li>Conocer el grado y el tiempo de adaptación de manera individual.</li>
<li>Descubrir el grado de disparidad de las respuestas de adaptación entre sujetos que normalmente consideramos de las mismas características cuando realizan un “mismo” entrenamiento.</li>
<li>Justificar la necesidad de considerar la importancia de la individualización del entrenamiento: por naturaleza, no es posible entrenar a todos los componentes de un grupo de sujetos / deportistas con “el mismo entrenamiento”.</li>
<li>Cuantificar el grado de diferenciación entre sujetos en relación con la intensidad con la que entrena y el efecto que le produce dicha intensidad.</li>
<li>Descubrir nuevos enfoques para la reflexión sobre la relación entre la carga y su efecto en términos generales y en cada persona de manera individual.</li>
<li>Mejorar la metodología del entrenamiento, basada en las aportaciones indicadas en los puntos anteriores.</li>
</ul>
</li>
</ul>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>La perdida de velocidad en la serie</title>
		<link>https://fitenium.com/la-perdida-de-velocidad-en-la-serie/?utm_source=rss&#038;utm_medium=rss&#038;utm_campaign=la-perdida-de-velocidad-en-la-serie</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Adrian Garcia]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 04 Mar 2021 12:10:27 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Caracter del esfuerzo]]></category>
		<category><![CDATA[Entrenamiento de fuerza]]></category>
		<category><![CDATA[Fatiga]]></category>
		<category><![CDATA[Pérdida de velocidad en la serie]]></category>
		<category><![CDATA[Programación del entrenamiento]]></category>
		<category><![CDATA[Velocidad de ejecución]]></category>
		<category><![CDATA[fatiga]]></category>
		<category><![CDATA[pérdida de velocidad en la serie]]></category>
		<category><![CDATA[repeticiones]]></category>
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					<description><![CDATA[La pérdida de velocidad en la serie y su relación con el amoniaco y el lactato En este punto artículo se analiza el efecto de la pérdida de velocidad en la serie de repeticiones dentro del entrenamiento de fuerza. En...]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<h2>La pérdida de velocidad en la serie y su relación con el amoniaco y el lactato</h2>
<p>En este punto artículo se analiza el efecto de la pérdida de velocidad en la serie de repeticiones dentro del entrenamiento de fuerza.</p>
<p><em>En esta serie de artículos tratamos algunos conceptos mas importantes del entrenamiento de fuerza recogiendo notas del reciente libro publicado <a href="https://www.libreriadeportiva.com/libro/fuerza-velocidad-y-rendimiento-fisico-y-deportivo_73450"><strong>Fuerza Velocidad y Rendimiento Físico y Deportivo</strong></a> escrito por los reconocidos investigadores <strong>Juan José González Badillo y Juan Ribas Serna.</strong></em></p>
<h3>RESUMEN</h3>
<ul>
<li><em>La pérdida de velocidad en la serie puede servir como predictor del grado de estrés metabólico ocasionado por el entrenamiento, y por lo tanto es un buen indicador para estimar la fatiga.</em></li>
<li><em>Haciendo la mitad o menos de las repeticiones realizables en la serie se producen mejoras notables de la fuerza muscular y del rendimiento deportivo.</em></li>
<li><em>Las personas que entrenan buscando la mejora de la salud no deberían hacer ni la mitad de las repeticiones posibles en la serie.</em></li>
<li><em>La mayoría de los deportistas con experiencia y necesidades de fuerza medias-altas probablemente le sea suficiente realizar como máximo la mitad o 1-2 repeticiones más de la mitad de las posibles.</em></li>
<li><em>Un sujeto no debería perder en la serie más del 20-35% (según cada ejercicio) de la velocidad de la primera repetición</em></li>
</ul>
<p>&nbsp;</p>
<p>Esta es la segunda cuestión relacionada con la definición del caracter del esfuerzo (CE) como solución a los problemas planteados por la RM y el XRM. El control de la velocidad no solo permite conocer de manera muy precisa el verdadero esfuerzo que representa una carga (masa) determinada al hacer la primera repetición de una serie, sino que además permite completar el conocimiento del grado de esfuerzo realizado al conocer en qué proporción o porcentaje se pierde velocidad a medida que se van haciendo repeticiones dentro de la serie.</p>
<p>Y esto es importante porque <strong>la pérdida de velocidad es un indicador de alta validez para estimar la fatiga</strong> (Edman, 1992; Allen, Lamb, 8 Westerblad, 2008). Esta validez se basa en la alta relación que existe entre la pérdida de velocidad en la serie y la pérdida de velocidad ante una determinada carga absoluta medida antes e inmediatamente después de realizar el esfuerzo.</p>
<h4>la pérdida de velocidad es un indicador de alta validez para estimar la fatiga</h4>
<p>A su vez, <strong>la pérdida de velocidad en la serie puede servir como predictor del grado de estrés metabólico ocasionado por el entrenamiento</strong>. Efectivamente, Sánchez-Medina y Gonzalez-Badillo (2011) llevaron a cabo un estudio con 15 tipos de esfuerzos en press de banca y en sentadilla, con cargas con las que se podían hacer entre 12 y 4 repeticiones por serie. Estas intensidades se corresponden con intensidades relativas medias comprendidas entre 70 y 90% de la RM, aunque realmente cada sujeto no hiciera el esfuerzo exactamente con dichas intensidades, sino con las cargas absolutas con las que podían hacer las repeticiones marcadas.</p>
<p>Las cargas absolutas utilizadas fueron aquellas con las que se podían hacer 12, 10, 8, 6 y 4 repeticiones máximas, lo que, como término medio, se corresponde con intensidades relativas del 70, 75, 80, 85 y 90% de la RM, respectivamente. El esfuerzo mayor con cada carga consistió en hacer tres series con el máximo número de repeticiones posible (o una menos de las posibles en la primera serie) y el menor en hacer tres series con la mitad de las repeticiones posibles.</p>
<p>Además, se hacían uno o dos esfuerzos más con un número de repeticiones intermedias. Por ejemplo, con la carga que se podían hacer 12 repeticiones se hacían cuatro esfuerzos, realizando tres series de 12, 10, 8 y 6 repeticiones en la serie, que se representaban de la siguiente manera: 3&#215;12(12), 3&#215;10(12), 3&#215;8(12) y 3&#215;6(12).</p>
<p>En total se realizaron 15 esfuerzos con cada uno de los ejercicios: press de banca y sentadilla. La valoración del <strong>grado de fatiga generado con cada esfuerzo se determinó a través de la pérdida de velocidad con la carga que se podía desplazar a 1 m*s-1 antes de realizar el esfuerzo</strong>, así como por la pérdida de salto (realmente pérdida de velocidad de ejecución) pre-post esfuerzo cuando se realizaba el ejercicio de sentadilla.</p>
<p>Antes de empezar el entrenamiento de la sentadilla se realizaba, previo calentamiento específico, el test de salto vertical (CMJ). En los dos ejercicios, se iniciaba el calentamiento con <a href="https://fitenium.com/progresion-en-el-entrenamiento/">cargas progresivas</a> y al pasar por la carga que se podía desplazar aproximadamente a 1m*s-1 se realizaban tres repeticiones con ella y se anotaba el valor de la carga y la velocidad media concreta de las tres repeticiones inmediatamente después del realizar el esfuerzo se volvía medir el salto (después de la sentadilla) y la carga de 1 m*s-1 en ambos ejercicios.</p>
<p>Dado que la carga mínima con la que se hacían los esfuerzos era aproximadamente del 70% de la RM, siempre en el calentamiento se pasaba por una carga aproximada del 60% en sentadilla (carga que se desplaza aproximadamente a 1 m*s-1) y del 45% en press de banca (carga que se desplaza aproximadamente a 1 m*s-1).</p>
<p>Además, después de cada esfuerzo se medía el lactato y el amonio. En la figura 1 se puede apreciar el esquema de la ejecución de los esfuerzos y de le tests iniciales y finales, en este caso en el ejercicio de press de banca y con la carga que se podían hacer 12 repeticiones: 3 series de 12 repeticiones pudiendo hacer 12: 3&#215;12(12).</p>
<p>En este caso la media de velocidad antes del esfuerzo con la carga de 1 m*s-1 fue de 1.03 m*s-1. <strong>El sujeto sigue su calentamiento hasta llegar a la carga con la que tiene que realizar el esfuerzo del día: 3&#215;12(12) y realiza las 3 series a la máxima velocidad posible, con 5 minutos de recuperación entre series. </strong></p>
<p>La velocidad con cada repetición en las tres series viene representada por los tres grupos de barras centrales con tendencia a la disminución. Inmediatamente después (10-15 s) de la última repetición de la última serie, se midió de nuevo la carga con la que inicialmente se alcanzó la velocidad de 1 m*s-1. En este caso, la velocidad media final de las tres repeticiones fue de 0,71 m-s”. <strong>La pérdida de velocidad, en este caso del 31,1%, refleja la cuantificación de la fatiga.</strong></p>
<h4><strong>La pérdida de velocidad, en este caso del 31,1%, refleja la cuantificación de la fatiga.</strong></h4>
<p><em><img class="aligncenter wp-image-32350" src="https://fitenium.com/wp-content/uploads/2021/03/1.png" alt="La pérdida de velocidad en la serie" width="887" height="511" /></em></p>
<p><em>Figura 1. Esquema del protocolo seguido en un esfuerzo de 12 repeticiones pudiendo hacer 12: 3&#215;12(12), en el ejercicio de press de banca. Barras rojas, velocidad con la carga de 1 m*s-1 antes y después de hacer el esfuerzo. Resto de las barras: velocidad con cada repetición en los tres series realizadas con la carga prevista (Sánchez-Medina and González-Badillo. Med. Sci. Sports 2011)</em></p>
<p>Como resultado de este estudio se encontraron altas relaciones entre la perdida de velocidad en la serie y la pérdida de velocidad con la carga que se desplazaba a 1 m*s-1 antes del esfuerzo, tanto en el press de banca (r = 0,97) como en la sentadilla (r = 0,91), y con la pérdida de altura (pérdida de velocidad) en el salto después del o sentadilla (r = 0,92). Estos resultados confirman que cuanto mayor es la perdida de velocidad en la serie, mayor es la fatiga.</p>
<p>Más adelante se analizará, con mas precisión, cómo el grado de fatiga (pérdida de velocidad con la carga de 1 m*s-1 y pérdida de salto) es dependiente de la velocidad de la primera repetición (porcentaje real de la RM) y de la pérdida de la serie. Así mismo, se encontraron altas relaciones curvilíneas entre la pérdida de velocidad en la serie, la pérdida de salto y el amonio [R2 = 0,89 en el press de banca; R2 = 0,85 en la sentadilla y R2 = 0,86 en el CMJ (figura 2).</p>
<p><em><img class="aligncenter wp-image-32352 size-full" src="https://fitenium.com/wp-content/uploads/2021/03/2-1.png" alt="amonio" width="415" height="790" /></em></p>
<p><em> Figura 2. Relación entre la pérdida de velocidad y la concentración de amonio con los ejercicios de press de banca (figura superior) y sentadilla (figura central), y relación entre las pérdidas de salto vertical después del ejercicio de sentadilla y la concentración de amonio (figura inferior). Obsérvese que a partir de una pérdida aproximada de velocidad en las series del 40% en press de banca, del 30% en sentadilla y del 12% en el salto vertical se dispara la concentración de amonio. (Sánchez-Media y González-Badillo, 2011)</em></p>
<p>Una observación importante y única hasta la fecha es que para que se produjera un aumento del amonio fue necesario que se realizaran 1-2 repeticiones más de la mitad de las posibles ante cualquier cualquier carga y en los dos ejercicios. Esto puede apreciarse en la figura 3. La línea de puntos horizontal representa el valor basal de amonio, Solamente cuando se realiza más de la mitad de las repeticiones posibles en la serie, el amonio se dispara con una tendencia exponencial.</p>
<h4>para que se produjera un aumento del amonio fue necesario que se realizaran 1-2 repeticiones más de la mitad de las posibles ante cualquier cualquier carga</h4>
<p>Esto ocurre tanto en el press de banca como en la sentadilla, con comportamientos muy similares. En la figura 2 se puede apreciar también esta tendencia.</p>
<p><img class="aligncenter wp-image-32354" src="https://fitenium.com/wp-content/uploads/2021/03/3-1.png" alt="" width="891" height="492" /></p>
<p><em>Figura 3. Evolución de la concentración de amonio en relación con el número de repeticiones realizado en la serie con los ejercicios de press de banca (izquierda) y sentadilla completa derecha. Se observa que para que el amonio supere los valores de reposo, marcados por la línea de puntos es necesario hacer 1-2 repeticiones más de la mitad de las posibles en la serie (Sánchez Medina y González Badillo, 2011). Figura tomada de la Tesis Doctoral de Sánchez-Medina.</em></p>
<p>Este comportamiento del amonio podría estar en la base de la explicación de las propuestas o hipótesis (basadas en la experiencia y la observación sistemática, no en datos experimentales, al hablar del <a href="https://fitenium.com/llegar-al-fallo-muscular-durante-el-entrenamiento/">entrenamiento hasta el fallo</a>) hechas en los años 80, con los estudios del efecto de volúmenes no máximos (65 y 85% del máximo realizable), o de los entrenamientos con la mitad o menos de las repeticiones posibles en la serie del equipo nacional de Hockey Hierba de los años 90, o los primeros estudios experimentales que se diseñaron en los que un grupo hacía la mitad de las repeticiones posibles en la serie y el otro todas las posibles.</p>
<h4><strong>la aparición del amonio por encima de los valores basales cuando se levantan pesos puede significar que el esfuerzo está en el límite al que se debería llegar.</strong></h4>
<p>Y esto es así porqué <strong>la aparición del amonio por encima de los valores basales cuando se levantan pesos (en otros tipos de ejercicios puede ser diferente, y seguro que es así) puede significar que el esfuerzo está en el límite al que se debería llegar.</strong></p>
<p>La medida de la pérdida de velocidad en cada repetición y el grado de fatiga generado -medido a través de la pérdida de velocidad con la carga de 1 m*s-1 y pérdida de salto- permiten añadir una información mucho mas precisa sobre este comportamiento del amonio que el simple conteo de las repeticiones realizadas.</p>
<p>Estas pédidas de velocidad en la serie a partir de las cuales se dispara el amonio se corresponden con unas determinadas pérdidas de velocidad con la carga de 1 m*s-1 y de pérdida de altura en el salto. Los datos con los siguientes:</p>
<ul>
<li>Con una pérdida de 40% de velocidad en el press de banca se dispara el amonio (figura 2) y se correspondería con una pérdida de velocidad de 17% con carga de 1 m*s-1.</li>
<li>Con una pérdida de 30% de velocidad en la sentadilla se dispara el amonio y se correspondería con una pérdida de velocidad de 12,5% con la carga de 1 m*s-1.</li>
</ul>
<p>Con una pérdida 12% de altura de salto se dispara el amonio y se correspondería con una pérdida de velocidad en la serie de 32% (Sánchez-Medina y González-Badillo, 2011)</p>
<p>Se puede observar cómo una misma fatiga generada al realizar la sentadilla, con 30 y 32% de pérdida de velocidad en la serie, viene estimada de manera equivalente por la pérdida de velocidad con la carga de 1 m*s-1 (12,5%) y de altura en el salto (12%), respectivamente. Esto indica que <strong>la pérdida de velocidad es un preciso indicador de la fatiga, pues su cuantificación ante un mismo esfuerzo (pérdida del 30-32% de la velocidad en sentadilla) se puede hacera distintas velocidades, dando un resultado prácticamente idéntico. </strong></p>
<p>En este caso se ha utilizado la velocidad de 1 m*s-1 inicial en sentadilla y la velocidad del santo vertical, que, como término medio se realiza a una velocidad media claramente superior, que podrían estar aproximadamente en más de 1,5 m-s* de media, lo que equivaldría a algo más de 45 cm de salto inicial.</p>
<p>Si ahora se analizan las dos variables utilizadas: la pérdida de velocidad en la serie y el número de repeticiones realizado, se puede confirmar que en el ejercicio de press de banca la pérdida de velocidad cuando se ha hecho la mitad de las repeticiones posibles está entre el 25 y el 30% (González-Badillo et al., 2017) de la velocidad de la primera repetición, es decir, Iigeramente por debajo de la pérdida que provoca el disparo del amonio, y que en la sentadilla completa la pérdida de velocidad al hacer la mitad de las repeticiones posibles sería aproximadamente del 15-20% (Rodríguez-Rosell et al., 2019), es decir, también por debajo de la pérdida de la velocidad que provoca el aumento del amonio.</p>
<p>Por tanto, si se conocer qué grado de esfuerzo (grado de fatiga) significa cada porcentaje de pérdida de velocidad en la serie, la aplicación de la velocidad como vía de control del entrenamiento es de gran utilidad probablemente es el mejor procedimiento para estimar con alta precisión y de manera inmediata la carga de entrenamiento.</p>
<h4>la concentración de amonio por encima de los valores de reposo se puede controlar por la pérdida de velocidad en la serie</h4>
<p>Esta carga vendría determinada por el grado de fatiga que ocasiona el efecto conjunto del volumen y la intensidad utilizados en el entrenamiento. Por tanto, la concentración de amonio por encima de los valores de reposo se puede controlar por la pérdida de velocidad en la serie, ya que existe una relación estrecha entre la pérdida de velocidad en la serie y el porcentaje de repeticiones realizado (González-Badilo et al, 2017; Rodriguez-Rosell et al., 2019).</p>
<p>Si además se sabe, por una amplia experiendi práctica, que <strong>haciendo la mitad o menos de las repeticiones realizables en la serie se producen mejoras notables de la fuerza muscular y del rendimiento deportivo</strong>, no sería muy aconsejable que se sobrepasara frecuentemente (en algunos casos no sería necesario nunca) la mitad de las repeticiones realizables en una serie. Esta experiencia práctica ha quedado reforzada por estudios experimentales en los que se ha comprobado que perder el 10-20% de la velocidad en la serie, lo que equivale a realizar la mitad o menos de las repeticiones posbles en la serie, en el ejercicio de sentadilla ofrece mejores resultados que perder el 30-40%, lo cual lleva a una situación en el límite del aumento del amonio (30% de pérdida) o muy cercana al fallo muscular (40%) (Pareja-Blanco et al., 2017; Rodríguez-Rosell, Tesis Doctoral).</p>
<p>Además de la relación con el amonio, la pérdida de velocidad también presentó altas correlaciones lineales positivas con la concentración de lactato: [r = 0,95 en el press de banca, r = 0,97 en la sentadilla y r = 0,97 en el salto (figura 4)].</p>
<p><img class="aligncenter wp-image-32356 size-full" src="https://fitenium.com/wp-content/uploads/2021/03/4-1.png" alt="lactato" width="387" height="770" /></p>
<p><em>Figura 4. Relación entre la pérdida de velocidad y la concentración de lactato con los ejercicios de press de banca (figura superior), y sentadilla (figura central), y relación entre las pérdidas de saltovertical después del ejercicio de sentadilla y la concentración de lactato (figura inferior). (Sánchez-Medina y González-Badillo, 2011). </em></p>
<h4><strong>haciendo la mitad o menos de las repeticiones realizables en la serie se producen mejoras notables de la fuerza muscular y del rendimiento deportivo</strong></h4>
<p>Si se aplican las ecuaciones de regresión correspondientes a cada una de los relaciones de los tres ejercicios con el lactato, se comprueba que ante una pérdida de 40% de velocidad en las series en press de banca, que es cuando se dispara el amonio, el lactato estaría en 5,3 mmol/L, en la sentadilla, cuando aumenta el amonio, al perder el 30% de la velocidad, el lactato estaria en 7,2 mmol/L, y en el salto, cuando se pierde el 12% de salto y se inicia el aumento el amonio, el lactato sería de 7,7 mmol/L.</p>
<p>Como se puede apreciar, la pérdida de altura en el salto vertical (12% de pérdida de salto y el 32% de pérdida de velocidad en sentadilla) <strong>cuando se dispara el amonio se corresponde prácticamente con la misma concentración de lactato</strong> que cuando se dispara el amonio por la pérdida de velocidad en la serie en el ejercicio de sentadilla (30%).</p>
<p>Lo cual se corresponde con el comportamiento observado al analizar el amonio. Por tanto, el amonio empieza a aumentar cuando el lactato está en 5,3 mmol/L, en press de banca y en 7,2 mmol/L en sentadilla (figura 15.14). De esta relación se deduce que, aunque no es lo más práctico y viable, si se quisiera analizar el posible comportamiento del amonio sin medirlo, dada su mayor dificultad y precio, se podría medir el lactato para predecir en qué momento se empieza a disparar el amonio.</p>
<p>Aunque, naturalmente, el procedimiento más preciso, económico, fácil de realizar y con información inmediata es el control de la pérdida de velocidad en la serie.</p>
<p><img class="aligncenter wp-image-32358" src="https://fitenium.com/wp-content/uploads/2021/03/5-2.png" alt="" width="776" height="494" /></p>
<p><em>Figura 5</em><em>. Relación entre los valores de lactato y el disparo del amonio en los ejercicios de pres de banca y sentadilla (Sánchez-Medina y González-Badillo, 2011)</em></p>
<p><strong>También se dieron altas relaciones entre la pérdida de velocidad y la testosterona (r=0.83), la hormona del crecimiento (r= 0,82) y la insulina (r= 0,88)</strong>. Estas relaciones aumentaron para el amonio (p = 0,94-96) y el lactato (p = 0,98) cuando se utilizó el coefcien de correlación por rangos de Spearman (datos pertenecientes al mismo estudio na pero aún sin publicar). Todas estas relaciones indican que cuanto mayor sea la por velocidad en la serie, mayor tiende a ser el estrés mecánico, metabólico y hormonal, es de mayor es el grado de esfuerzo generado.</p>
<h4>cuanto mayor sea la perdida por velocidad en la serie, mayor tiende a ser el estrés mecánico, metabólico y hormonal, es de mayor es el grado de esfuerzo generado.</h4>
<p>La pregunta que se debe plantear a raíz de estos conocimientos es <a href="https://fitenium.com/perdida-de-velocidad-y-porcentaje-de-repeticiones-realizadas/"><strong>cuál debe ser la pérdida de velocidad óptima en cada caso</strong></a>. Esta pregunta, naturalmente, no tiene una respuesta fácil, pero poder formularla y tener los datos mecánicos y fisiológicos adecuados disponibles para intentar buscar una respuesta, ya es un gran avance.</p>
<p>En los próximos artículos se revisarán estudios útiles para la práctica del entrenamiento y que dan respuestas a gran parte de estas preguntas.</p>
<h3>Conclusiones</h3>
<p>De lo expuesto se deduce que el conocimiento de la relación entre la pérdida de velocidad en la serle y la pérdida de velocidad con la carga de 1 m*s-1 y la altura del CMJ, así como el estrés metabólico permite concluir lo siguiente:</p>
<ul>
<li>La fatiga ocasionada por una sesión de entrenamiento de tres series con cargas que permiten hacer entre 12 y 4 repeticiones por serie depende del porcentaje de pérdida de velocidad en la serie.</li>
<li>La carga de entrenamiento se puede cuantificar por la pérdida de capacidad de salto y la pérdida de velocidad ante una carga (masa) determinada en cada sesión.</li>
<li>Se podría comprobar la relación entre la pérdida de salto y la pérdida de velocidad ante una carga determinada por sesión y el efecto del entrenamiento.</li>
<li>La pérdida de velocidad en la serie con la carga de 1 m*s-1 y en el CMJ son precisos estimadores del estrés metabólico ocasionado por la sesión de entrenamiento.</li>
<li>Según el estrés metabólico generado, un sujeto no debería perder en la serie más del 20-35% (según ejercicios) de la velocidad de la primera repetición:
<ul>
<li>El rendimiento no es probablemente mejor si se pierde un mayor porcentaje de velocidad. En el ejercicio de sentadilla, una pérdida media de velocidad en la serie del 10-20% ofreció mejores resultados que una pérdida del 30-40%.</li>
<li>En el ejercicio de press de banca, una pérdida media del 27,7% ofreció mejores resultados que perder el 53,3% (datos de laboratorio aún no publicados).</li>
</ul>
</li>
</ul>
<h4>un sujeto no debería perder en la serie más del 20-35% (según ejercicios) de la velocidad de la primera repetición</h4>
<ul>
<li>Si se hace una sesión de entrenamiento de tres series con cualquier carga comprendida entre aquellas con las que se puedan realizar entre 12 y 4 repeticiones por serie, realizando un rango de repeticiones comprendido entre la mitad y el máximo de las repeticiones posibles en la serie, el amonio aumenta de manera exponencial a partir de una pérdida de velocidad de 40% en press de banca y de 30% en la sentadilla. En el caso del salto vertical, el aumento del amonio se produce cuando se alcanza una pérdida de salto pre-post esfuerzo de 12%.</li>
<li>Como aplicación práctica de síntesis se sugiere:
<ul>
<li>Las personas que entrenan buscando la mejora de la salud no deberían hacer ni la mitad de las repeticiones posibles en la serie.</li>
<li>La mayoría de los deportistas con experiencia y necesidades de fuerza medias-altas probablemente le sea suficiente realizar como máximo la mitad o 1-2 repeticiones más de la mitad de las posibles. Aunque también estimamos que los deportistas con menores necesidades de fuerza probablemente, aunque sean muy experimentados, no necesiten realizar ni la mitad de las repeticiones posibles en la serie en ningún momento.</li>
</ul>
</li>
</ul>
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